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Villa y Corte

- ¿Qué es un barrio?- Esa fue la pregunta que este equipo se hizo hace ya más de un año al comienzo de su etapa editorial, y dio lugar a la sección que vertebra cada uno de los números que hemos publicado. Son alrededor de unas cincuenta a sesenta páginas dedicadas completamente a la reflexión y a la producción de un contenido exclusivo, con el objetivo de plantear posibles tesis a una pregunta cuyas respuestas son múltiples, complejas y a veces contradictorias.

Ya desde el inicio dejamos claro lo que no era un barrio. Un barrio no es una delimitación geográfica, en pleno siglo XXI no puede serlo. No son fragmentos de ciudad delimitados por una línea imaginaria que los cualifica y categoriza administrativamente. En la época de lo inmediato, de lo compartido y de lo virtual, la ciudad al igual que todo lo demás se ha vuelto cuántica. La genealogía, lo identitario, el carácter de cada una de sus partes, se ha diluido y expandido a cualquier lugar en el que seamos capaces de leerlo: un delirio Neoyorquino en Chamartín, un conflicto historicolegislativo que configura la forma física de la ciudad en Tetuán, o tres tiempos sincrónicos que colisionan en un barrio multitemporal en (PAU)blados. Todos ellos nos mostraban realidades complejas que no podían hacerse patentes con un único documento, si no que solo mediante la lectura de los enlaces y relaciones entre varios de ellos, de contenido más sesgado, nos es posible vislumbrar la genética de aquello que llamamos barrio, permitiéndonos “ver el mundo en un grano de Arena”.

Este número continúa la misma línea que los anteriores y pretende narrar, mediante la relación de una serie de fenomenologías, la genética de un barrio madrileño. Sin embargo, a diferencia de los anteriores cuya “ubicación” era fácilmente identificable, en este número quizás al lector le resultará algo más complicado. Villa y Corte es el primer barrio de los que hemos trabajado que no tiene una definición geográfica establecida, pero no la necesita. Tampoco son lugares concretos, aunque pueda parecerlo. Villa y Corte es el binomio de una realidad latente en Madrid desde el siglo XVII, es un intento de comprender los mecanismos de relación entre las fuerzas de poder que son capaces de configurar el devenir físico y formal de la ciudad, y el espacio en el que se inscriben. Si bien los códigos en que estos mecanismos han operado a lo largo de la historia han cambiado, sus lógicas permanecen inalterables y se materializa en el contexto urbano de múltiples maneras.

Si lo cortesano es la bala; los palacios, pinturas, grabados, o sus historias son sólo los casquillos que nos revelan que allí, en un determinado momento, se cometió un crimen. Este número pretende ser un compendio de pruebas forenses que nos permita corroborarlo. Lo cortesano es el lugar adecuado en el momento adecuado. Es una heterotopía, una apropiación de un espacio en códigos que difieren de los que a la mayoría se les está permitido. Lo cortesano es una cena privada en las salas de un museo público, o un casco histórico convertido en parque temático al servicio de la globalización. Es una reunión en los vestuarios de un famoso club deportivo, o los negocios que todos niegan realizar en el palco privado del estadio Santiago Bernabeu. Son las obras que se hacen en la ciudad a modo de galones de un determinado partido político, del mismo modo que los monarcas de antaño (y no tan antaño) añadían consecutivas ampliaciones a un palacio que nunca parecía estar terminado.

En este número seguimos además la línea empezada en (PAU)blados con la que queremos construir y generar un contenido intelectual y gráfico propio y exclusivo de la revista. Merece Especial mención el proyecto curatorial de Teixeira Interrotta con el que se presenta este número, que toma como referencia el evento contextualista de Roma Interrotta (1978) en el que doce arquitectos internacionales fueron invitados a re-imaginar Roma desde uno de sus documentos más icónicos, el plano de Nolli de 1748. En nuestro caso hemos invitado a 19 estudios de arquitectura madrileños a revisar el famoso plano de Madrid Ciudad Regia (1656), más conocido como Plano de Teixeira en honor a su creador, el cartógrafo portugués Pedro Teixeira, que realizó el encargo por orden directa de Felipe IV como consecuencia del asentamiento definitivo de la corte en Madrid a principios del siglo XVII. Los equipos han sido libres de aportar su visión, presentando 19 propuestas especulativas del Madrid que podría haber sido y que para muchos de ellos, todavía está a tiempo de ser.

El número contiene además sus secciones habituales. RADAR abre con “El infortunio estético” de Amadeu Santacana, “Sobre el diseño evolutivo” de Ignacio Revenga Gómez-Selles, la “Trienal de Milán” de Grandeza Estudio, y una reseña sobre la exposición de Fernando Higueras en el Museo ICO firmada por José María de Churtichaga. HIGHLIGHT trae la dosis habitual de producción arquitectónica madrileña, con su frecuente diversidad de obras entre las que lo domestico sigue siendo protagonista. LAB’s incluye una conversación con Carlos Sambricio, acompañada de dos interesantes artículos de investigación: Una exploración de la materialización digital de la arquitectura a través del videojuego firmado por Manuel Sanchéz García y Claudio Rossi, y un analisis del patrimonio perdido por la desaparición de los conjuntos residenciales de promoción pública que constituían el legado del movimiento moderno en la capital, firmado por Luis Moya González y Carlos Fernández Salgado. SUBURBIA nos ofrece una experiencia gastronómica y cuatro variopintas exposiciones. Y por último rescatamos el proyecto del edificio de oficinas y viviendas de la Calle Ortega y Gasset con Lagasca firmado por Juan Manuel Ruiz de la Prada para nuestra sección de INVARIANTES, con un texto de Daniel Rincón de la Vega.

La sección BARRIOS se completa con artículos de Jesús Bermejo y la transcripción de una conversación con Fernando Castro Flores. Federico Soriano y Jacobo García-German aportan la visión de Corte y Villa, mientras que “Bodegón” formado por una serie de capturas fotográficas de interiores cortesanos de Asier Rua, “Engalanamientos” que nos muestra las escenografrias de un Madrid engalanado de Andrea Benéitez, el atlas madrileño de edificios cortesanos de “Bestiario”, junto al “Traptumbrismo” que disfruta con la presentación de imágenes análogas de antes y ahora, no hacen más que aportar información e incertidumbre sobre lo que a día de hoy es una “Villa y Corte”. “Cortesano”, nos lo presenta de forma directa.

EQUIPO EDITORIAL

Villa y Corte

—What is a neighbourhood?— This was the question we made ourselves more than a year ago at the beginning of this editorial period, giving place to the section that structures each one of the issues published by us. It’s around fifty or sixty pages, completely dedicated to the reflection and production of an exclusive content, with the aim of posing possible thesis to a question whose answers are multiple, complex and sometimes contradictory.

From the very beginning, we made clear what a neighbourhood wasn’t. A neighbourhood is not a geographic delimitation — it can’t be so now well into the 21st century. They are not pieces of a city delimited by an imaginary line administrative qualifying and categorizing them. In the time of the immediateness, of the shared and the virtual, the city, like everything else, has become quantum. Genealogy, the identity, the character of its parts has diluted and expanded to any place in which we are capable of reading it: a New Yorker delirium in Chamartín, a historic-legislative conflict shaping the city’s physic form in Tetuán or three simultaneous moments crashing in a multi-temporal neighbourhood in (PAU)blados. All of them showed complex realities that couldn’t become apparent through an only document — only through the reading of the links and relationships between them, of a more biased content, is it possible to discern the genetics of what we call a “barrio”, allowing us to “see a World in a grain of Sand”.

This issue follows the line of the previous ones and is intended to narrate, through the relationship of a series of phenomenologies, the genetics of a Madrilenian neighbourhood. However, unlike the previous ones whose “location” was easily identifiable, the reader might find it harder in this case. Villa y Corte is the first neighbourhood of the ones we have worked with which doesn’t have an established geographic definition, but neither does it need it. They’re not specific places, although they might seem so. Villa and Corte is the binomial of a dormant reality in Madrid since the 17th century, it’s an attempt to understand the mechanisms of relation between the forces of power capable of shaping the physical and formal evolution of the city and the space in which they are drawn. Even though the codes under which these mechanisms have operated throughout history have changed, their logics remain immutable, and it materializes in the urban context in multiple ways.

If the courtly is the bullet, the palaces, paintings, engravings and stories are just the shells revealing that there, in a certain moment of time, a crime was committed. This issue is intended to be a compendium of forensic evidence allowing us to prove it. The courtly is the right place in the right moment. It’s a heterotopia, an appropriation of a space into codes differing from the ones allowed to the majority. The courtly is a private dinner in the rooms of a pubic museum, or an historical centre turned into a theme park at the service of globalization. It’s a meeting in the dressing rooms of a popular sports club, it’s the business by everybody denied in the private box of the Santiago Bernabéu stadium. It’s the works undertook in the city serving as medals for a certain political party, in the same way that yesteryear monarchs (and not so yesteryear ones) added consecutive enlargements to a palace that was apparently never completed.

This issue also follows the line started with (PAU)blados with which we intend to build and generate an intellectual and graphic content exclusive to the magazine. It’s especially noteworthy the Teixeira Interrotta event opening the issue and taking as a reference the contextualist event Roma Interrotta (1978), in which twelve international architects were invited to re-imagine Rome from one of its most iconic documents, the plan by Nolli from 1748. In this case, we have invited nineteen architecture studios in Madrid to go through the renowned plan Madrid Ciudad Regia (1656), best known as “Plano de Teixeira” in honour of his author, the Portuguese cartographer Pedro Teixeira, who performed the task at the request of Philip IV as a consequence of the definitive settlement of the Court in Madrid at the beginning of the 17th century. The teams were given freedom to contribute their vision, presenting 19 hypothetical proposals of the Madrid that could have been and, for many of them, can still be.

The issue also features its usual sections. RADAR opens with “El infortunio estético” by Amadeu Santacana, “Sobre el diseño evolutivo” by Ignacio Revenga Gómez-Selles, the “Trienal de Milán” by Grandeza Estudio, and a review of Fernando Higueras’ exhibition at the ICO Museum signed by José María de Churtichaga. HIGLITGHT presents the dose of Madrilenian architectural production, with its already usual diversity of works, still having the domestic aspect as main character. LAB’s features a conversation with Carlos Sambricio, together with two interesting research articles: an exploration of the digital materialization of architecture through the videogame written by Manuel Sánchez García and Claudio Rossi, and an analysis of the lost heritage due to the disappearance of the public developed residential complexes which were the legacy of the modern movement in the capital, written by Luis Moya González and Carlos Fernández Salgado. SUBURBIA brings a gastronomic experience and four diverse exhibitions. And last, we recover the project for the housing and office building in Ortega and Gasset-Lagasca streets by Juan Manuel Ruiz de la Prada in our section INVARIANTES, with a text by Daniel Rincón de la Vega.

The BARRIOS section is completed with an article by Jesús Bermejo and the transcription of a conversation with Fernando Castro Flores. Federico Soriano and Jacobo García-German contribute their vision of Corte and Villa, while “Bodegón” made up by a series of photographic captures of courtly interiors by Asier Rua, “Engalanamientos”, showing the settings of a embellished Madrid by Andrea Beneitez, the Madrilenian atlas of courtly buildings of “Bestiario” and the “Traptumbrismo”, presenting analogue images from before and after, provide information and uncertainty about what is today a “Villa y Corte”. “Cortesano” presents it to us in a direct way.

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EDITORIAL

Este volumen, el IV de la Tetralogía “100 años de Revista Arquitectura” recoge los últimos 26 años, desde noviembre de 1993 a finales de 2019 -año en el que estamos-, en realidad solo serian 25 de publicación de revistas ya que durante 2017 no salió ningún número. La estructura de esta revista no cambia respecto a ninguna de esta etapa y, por supuesto a ninguna de la Tetralogía ordenando el número en las ocho secciones regulares, las portadas más importantes y los nombres de los equipos editoriales abren cada una de estas secciones.

En RADAR podemos encontrar opiniones de arquitectos españoles tanto de la primera generación de la modernidad arquitectónica española como De la Sota, Oíza, Corrales o Molezún otros incluso anteriores a esta -los exiliados que luego volvieron- como Sert, Bonet o Candela y gente mucho más próxima como Navarro Baldeweg, jóvenes como García Millán, Eduardo Arroyo, Federico Soriano, Uriel Fogué o Andrés Jaque.

Siendo en LABS donde aparecen los artículos de fondo, en este número participan Félix Candela tocando el tema de la tecnología y la creatividad arquitectónica en una conferencia en la UIA. Rafael de la Hoz con su discurso de entrada como Académico, presenta un documento en el que el mismo Juan de Villanueva explica su edificio del Prado. Darío Gazapo nos cuenta en un artículo muy interesante alrededor de las autorías de las ideas que hicieron posible el proyecto de la reconstrucción del Monasterio de Arantzazu. Charles Jenks nos habla del Post Modern, casi treinta años después de su aparición, en una entrevista de 1996. Ramón Lopez de Lucio intuyendo la que va a ser la peor crisis planetaria de los últimos noventa años presenta un articulo escrito en 2006 sobre “El Tsunami Urbanizador”. Víctor Navarro y Alejandro Londoño, ya en la segunda decena del siglo XX! Introducen un tema capital como el de la construcción del espacio en los videojuegos. Estos cinco artículos ordenan los intereses de esta etapa, desde la intuición de los mayores por las nuevas herramientas hasta la intuición de los jóvenes sobre nuevos nichos de creación arquitectónica, la investigación historiográfica o arqueológica de la arquitectura completa intereses de la segunda mitad del siglo XX.

Ciudades que se pusieron en el mapa, nacional o internacional como Bilbao, San Sebastián o León con rotundos equipamientos o corporaciones cuyo nombre las vincula con un lugar de la ciudad: CaixaForum, MUSAC, Kursaal y Guggenheim completan las obras que se exponen en HIGHLIGHTS, además de su presencia arquitectónica añaden la importancia estratégica que la arquitectura importante puede tener en la imagen que el planeta tiene de sus ciudades, también de la trascendencia de la arquitectura sobre la visibilidad internacional de sus autores, esta condición ha primado en la elección de las obras de la sección. Siempre acompañadas por fotos actuales y siempre personales de autor, en este caso, como en las dieciséis de la tetralogía de Jordi Bernadó.

En BARRIOS seguimos repitiendo la misma estructura; un texto de introducción de toda la época con las diferentes etapas editoriales y luego un resumen número a número de los artículos o acontecimientos más importantes. Todo ello acompañado de nuestra “orla” de obras o proyectos aparecidos en la revista, probablemente sin ser los más interesantes si que son las primeras apariciones en la revista de sus autores, para finalizar la sección se monta una doble pagina con “la nube” de todos los nombres aparecidos junto a los proyectos u obras en el periodo 1993-2019.

Una receta de Ferrán Adria, una serie de fotos de naturaleza de Russell Watkins y un reportaje sobre el diseñador español Palomo Spain completan SUBURBIAL.

No podía una antología de la Revista Arquitectura prescindir de uno de los protagonistas de la arquitectura española de estos dos siglos, por eso en INVARIANTES, aprovechando la información publicada en el número 315 de Arquitectura sobre su proyecto del Parlamento de Edimburgo y acompañado de un texto de Federico Soriano introducimos en esta Tetralogía la figura de Enric Miralles.

TECNICAS sigue presentando anuncios, más o menos curiosos o interesantes, pero siempre reveladores de su tiempo.

A finales de 2017 la Junta de Gobierno del COAM nos pidió un número conmemorativo de los CIEN años que la revista Arquitectura iba a cumplir un año después, menos de dos años después presentamos el cuarto número de la “Tetralogía” “100 años de Revista Arquitectura”, con cerca de 800 números revisados, con la colaboración inestimable de las personas que componen la Biblioteca del Colegio, hemos leído, repasado, reflexionado, elegido y editado el material publicado en estos cien años, para generar una visión exclusivamente DESCRIPTIVAdel recorrido de la revista. Otros vendrán a generar una visión critica de ella, nuestra desafío era que con el formato actual -diseñado por nosotros para el concurso de dirección de la revista- generar números antológicos de la historia de la revista sin filtros o subjetividades. Toda la información presentada es tal cual se presenta en sus números originales. Sin nostalgias, con respeto, con la idea arqueológica moderna de dejar las cosas como las encontramos para no alterar el mapa de estas, que no crear una ficción contemporánea. Seguro que sobra o falta alguien o algo, la explicación esta en nuestras limitadas capacidades, tanto personales como de tiempo. Lo que es seguro es que con la información presentada se da valor a un patrimonio, tanto de investigación como para nuestra curiosidad, que gran número de arquitectos, compañeros han ido creando para nuestro colectivo a lo largo de estos 100 años.

EQUIPO EDITORIAL

 

EDITORIAL

This volume, the number IV of the Tetralogy “100 years of Arquitectura Magazine”, includes the last 26 years, from November 1993 to 2019 —the current year—. It’s actually 25 years of publications, since in 2017 there were no issues published. The structure of this volume is the same to the rest of this period, and, of course, to the rest of the Tetralogy, arranging the issue in the eight usual sections. The most important covers and the names of the editorial teams open up each one of the sections.

In RADAR we find the opinions of Spanish architects from the first generation of architectural modernity, such as de la Sota, Oiza, Corrales or Molezún, others from before —the exiled architects who came back later— such as Sert, Bobet or Candela and more recent ones such as Navarro Baldeweg or young architects as García Millán, Eduardo Arroyo, Federico Soriano, Uriel Fogué and Andrés Jaque.

The section LABS includes the main feature articles, with the presence in this volume of Félix Candela about the topic of technology and architectural creativity in a lecture in the UIA. Rafael de la Hoz, in his welcoming speech as member of the Academy, presents a document in which Juan de Villanueva explains his building for El Prado. Darío Gazapo talks in a very interesting article about the authorship of the ideas that made possible the project for the reconstruction of the Arantzazu Monastery. Charles Jenks talks about Post Modern, almost thirty years after its apparition, in an interview from 1996. Ramón López de Lucio, guessing what would become the worst world crisis of the last ninety years, presents an article written in 2006 about the “Urbanising Tsunami”. Víctor Navarro and Alejandro Londoño, already during the second ten of the 21st century, introduce a major topic as the building of space in videogames is. These five articles represent the interests from this period, from the intuition of the older ones about new tools, to the intuition of the youngest ones about new niches of architectural creation. The historiographical and archaeological architecture research completes the interests from the second half of the 20th century.

Cities that found a place in the national or international map such as Bilbao, San Sebastián or León with categorical fittings or corporations whose is linked to a space of the city: CaixaForum, MUSAC, Kursaal and Guggenheim make up the works included in HIGHLIGHTS. Besides their architectural presence, they add the strategic importance that major architecture has for the image that the world have about these cities, as well as the importance of architecture in the international visibility of its authors. This has been the main condition for the selection of the works in the section. The works are presented together with pictures of the works as they are now, always made by an author, in this case, as in the whole tetralogy, by Jordi Bernadó.

The BARRIOS section keeps the same structure: a text introducing the period and its different editorial stages followed by a summary, issue by issue, featuring the most important articles and events. This comes together with our “class photo” of the works or projects published in the magazine —although maybe not the most interesting ones, they are the first appearance of their authors in the magazine. The section ends up with a double page presenting a “cloud” with all of the names with their projects and works appeared between 1993 and 2019.

A recipe by Ferrán Adriá, a photograph series of nature by Rusell Watkins and a report about the designer Palomo Spain make up SUBURBIAL.

An anthology of Arquitectura magazine could not do without one of the protagonists of the Spanish architecture of these two centuries. In INVARIANTES, making use of the information published in the issue 315 of Arquitectura about his project for the Edinburg Parliament, together with a text by Federico Soriano, we introduce the figure of Enric Miralles in the Tetralogy.

TECNICAS presents advertisements, more or less curious or interesting, but always very revealing about their time.

At the end of 2017, the COAM’s Governing Board entrusted us with the publication of a commemorative issue for the 100 anniversary of Arquitectura magazine that would take place one year later. Less than two years later, we’re presenting the fourth volume of the Tetralogy “100 años de Revista Arquitectura”. With almost 800 issues reviewed and the invaluable collaboration of the people working in the COAM’s Library we have read, reviewed, reflected, chosen and edited the material published during this 100 years in order to generate an exclusively DESCRIPTIVE vision of the magazine’s path. Others shall come and generate a critical vision, but our challenge was generating an anthological issue of the history of the magazine without filters or subjectivity, keeping the present format designed by us for the competition for the direction of the magazine — without nostalgia, with respect, with the modern archaeological idea of leaving the things as we find them not to modify their map, and not of creating a contemporary fiction. There may be something or someone missing, the explanation lies in our limited capacities, both personal and regarding time. What is sure is that the presented information gives value to the heritage, whether it is research value or just to quench or curiosity, which so many architects and colleagues have created for our collective throughout this 100 years.

EDITORIAL TEAM

EDITORIAL

Los veinte años que recorre este volumen, el volumen III de los cuatro dedicados a los 100 años de la revista Arquitectura, son menos de los 25 que recorrieron los dos anteriores o el siguiente, el hecho de elegir, la etapa de Carlos de Miguel -25 años- nos llevaba a decidir en cuál de los 45 años posteriores -desde el 1973 al 2018- íbamos a terminar este tercer volumen. El dejar los últimos 25 años, desde 1993 hasta el 2028 en un solo último volumen, ayudaba a explicar la revista de fin y principio de siglo de una forma más completa, esta es la explicación de la elección de estos 20 años como conjunto de un Volumen, el III, de los 100 años de la revista Arquitectura.

La presencia de Carlos de Miguel en la revista Arquitectura, en este caso como asesor a la dirección de la revista, se alargará en esta época hasta el número doble 194/195 correspondiente a los meses de febrero y marzo de 1975, este número se corresponde con el final de la etapa de Mario Gómez Moran como director, esta etapa se caracteriza en cuanto al formato y topografía con cierto continuismo con la época anterior cambiando las portadas y por supuesto las temáticas que son singularmente de carácter profesionalista. Con el número 0’0 –en realidad el 196/197- dirigido “accidentalmente” por Mario Bayón todavía en 1975 la revista se hace mayor de tamaño y mucho más gruesa, es un único número pero muy esclarecedor de la España y el Colegio y, los anhelos de una joven generación de arquitectos. Ya en 1976, comenzando ya la etapa a la transición democrática, aparecerá como director Luis Miquel, en una etapa de solo seis números –del 198 al 203-, el formato es pequeño, el de un A4 apaisado, las portadas son cada una de un color plano diferente y, los temas de importante contenido ideológico tienen que ver con el patrimonio fundamentalmente. Estanislao Perez Pita y Jerónimo Junquera con el número 204-205, ya en 1977, cambian totalmente el formato anterior –que parecía salido de la clandestinidad y con voluntad de ser guardado en archivos de anillas- a uno más cuadrado y a todo color, con un papel de mas gramaje y calidad, la revista ya se hace totalmente en color con ilustraciones en portada, desde Miguel Angel Campano o Luis Gordillo a Gerardo Delgado o Juan Navarro Baldeweg, esta etapa se caracterizará por la introducción de arquitecturas y arquitectos de verdadera actualidad internacional. En enero de 1981 aparece una nueva dirección con un nuevo formato, más vertical que cuadrado, Javier Frechilla, Antón Capitel y Gabriel Ruiz Cabrero lideraran esta etapa, a partir del número antológico dedicado al Banco de Bilbao con portada dibujada por Javier Vellés, con un papel de más gramaje, introducirá a muchos jóvenes –tanto ilustrando portadas como presentando proyectos o escribiendo artículos- de la siguiente generación. En Enero-Abril de 1987 bajo la dirección de Sara de la Mata, Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, con un formato más cuadrado que el anterior, mayor grosor, papel couché y fotografías en la portada introduce una sección con entrevistas a maestros españoles e internacionales con verdadero interés histórico. En Agosto de 1991, con el número 288, aparece el ultimo equipo director de esta época, el formado por Federico Soriano y Fernando Porras, con un equipo de redacción formados por la generación más joven y Francisco Cabrero como adjunto a la dirección presentaron una revista que manteniendo casi el formato anterior se alejaba de este por sus portadas de cartoncillo e imágenes veladas por el color, la apuesta por la experimentación y temas de actualidad no fue suficiente para darles continuidad, con menos de nueve números publicados -solo ocho- este equipo fue despedido en 1993, sin cumplir su tiempo de contrato por la Junta de Gobierno del COAM de aquel momento

En nuestra revista, el volumen III de 100 años de Arquitectura, las diferentes portadas de cada una de las secciones se corresponden con las primeras portadas de cada una de las épocas, añadiendo la del número 251, de noviembre-diciembre de 1984 con portada de Julio Lopez Hernández, un índice por temas y nombres extraordinario de la revista desde 1941 hasta 1984. En las portadillas de cada una de estas secciones, aparece un índice de los temas tratados.

La idea de nuestra sección RADAR es la de generar opiniones y debates alrededor de noticias de interés. A lo largo de toda esta época de 20 años continuados publicándose la revista; personalidades, artículos, curiosidades, anécdotas, comentarios o entrevistas han ido generando toda una historia alrededor de los intereses, nacionales e internacionales, que han construido la historia de la arquitectura de aquellos años. Lo que traemos a RADAR es lo representativo de cada una de las etapas y, como montado linealmente puede generar un atlas relator de aquellos veinte años de intereses de la revista.

En LABS, aquella sección que muestra artículos de fondo, de crítica o investigación fundamentalmente, aparecen en este volumen cinco artículos de base muy variada, en lo histórico, desde un repaso por la historia de la arquitectura moderna madrileña de Antón Capitel, que apareció en el número 237, hasta “Jacobsen 4-España 4”, estupendo articulo de Alfonso Valdés que, aprovechando el tirón en aquel momento -finales años 80- de una figura como Jacobsen, acaba estableciendo un ranking de los mejores edificios españoles del siglo. Pasando también por un preciso artículo de Maite Muñoz -en el número 294 “Zevi, cronologías” en el que introduce de forma compleja variables historiográficas de enorme valor. Una visión de la ciudad de Madrid por alguien de fuera que no tiene mucho que ver con la arquitectura pero si de gran presencia en los medios en aquellos momentos: Mario Onaindia, escribe “Madrid, siete estrellas” en el número 293, este artículo fue el protagonista de la salida apresurada de la dirección de la revista de federico Soriano y Fernando Porras. Francisco Jarauta en el número 292, con “Por una filosofía del ensayo” escribe de forma muy personal sobre el concepto del ensayo, figura literaria de gran interés a principios de los 90’.

Los proyectos y las obras son efectivamente los legados de cada época, la Revista Arquitectura ha sido notaria de estos momentos, en unos casos publicando los proyectos, en otros solo las obras o viceversa, no hemos encontrado casos de un proyecto paradigmático que no aparezca en la revista. También legado de cada época es el recuerdo que nosotros tenemos, ya somos mayores, de lo aparecido y como apareció en la revista, la memoria engaña pero el fondo de la revista no, de toda esta época hay muchos concursos recordados: El colegio de Arquitectos de Sevilla, la remodelación de San Francisco el grande-Puerta de Toledo, La Opera de Madrid, la Vaguada, el Centro Islámico, la Plaza de Castilla y…., tantos otros. Otras obras importantes como Bankinter, Torres Blancas, Bankunion… Hemos tenido que elegir y la memoria y el interés por no repetir en un mismo número nos ha llevado al Colegio de Sevilla de Gabriel Ruiz Cabrero y Enrique Perea, el banco de Bilbao de Francisco Javier Sáenz de Oiza, El museo de Mérida de Rafael Moneo y los proyectos de Juan Navarro para la Puerta de Toledo de Madrid. Nuestra sección HIGHLIGHTS recoge número a número las imágenes de interés arquitectónico del momento, en esta época, el concurso para el proyecto del Colegio de Sevilla y su proyecto ganador, se publicó con profusión de datos en el número 200 de la revista el concurso y la sesión critica que produjo, las discusiones y todos los proyectos, sin embargo fotos del proyecto ejecutado no se publicaron nunca. Jordi Bernadó trae, por primera vez a la revista, una foto de dicha obra ejecutada, una visión actual y personal –como las otras tres que acompañan la sección- de un artista.

El Banco de Bilbao, publicado en los números 222 y 228, una obra que solo se publico una vez ejecutada en un número monográfico, dibujos, perspectivas, detalles constructivos, todos los proyectos que participaron en el concurso que el banco produjo, artículos sobre el edificio e incluso Oiza escribiendo sobre su obra, en fin los créditos de los participantes en el conjunto de todo el proceso. Una gran información publicada pero con la obra ya acabada.

El Museo nacional de Arte Romano de Mérida era otra obra muy esperada, en los números 248, 271/272, se informa de ella, en el 272 se presenta, también ya acabada, información completísima con un número casi monográfico con planos originales y memoria del propio autor, también como en el caso anterior con magníficos dibujos de trabajo, fotografías, una obra muy completa en su presentación y sus argumentos.

La resolución del concurso del are de San Francisco el Grande con los equipamientos de Juan Navarro Baldeweg en el año 1982, números 239-260 y 271/272 fue un verdadero shock dentro de la imaginería arquitectónica de aquellos años, las referencias y el análisis posicional-objetual de cada uno de los equipamientos en la ciudad introducía en el debate complejidades no debatidas hasta entonces. La revista los presento desde el concurso y una vez finalizados, hoy los volvemos a presentar en la revista con la dignidad del tiempo y la pátina de uso que la ciudad y los usuarios les han otorgado.

Esta época se ha caracterizado por la concreción de la mayoría de obras de los maestros modernos españoles, la concreción de la segunda generación e incluso de una tercera y la aparición de la cuarta, proyectos y obras hay presentes en HIGHLIGHTS de tres generaciones.

En la sección BARRIOS se cuenta en texto, que quiere emular el que Carlos de Miguel escribe cuando se va a retirar de la revista y que aparecía en la misma sección, pero del Volumen II, de este repaso de los 100 años de la revista Arquitectura. Las paginas de esta sección se componen de una columna de texto que número a número va contando la historia de la revista con sus protagonistas, obras, artículos, acontecimientos e incluso necrológicas y que acompaña una especie de “Orla” de proyectos aparecidos en la revista, probablemente no sean los más interesantes e importantes de los publicados en la revista o incluso de sus autores, lo que son, son las primeras apariciones de sus autores o de los colaboradores de estos en la historia de esta época de la revista Arquitectura. Todas estas imágenes se acompañan al final de la sección por una nube de nombres, aquí si están todos los arquitectos, protagonistas o colaboradores que aparecieron con proyectos u obras en las páginas de la revista entre los años 1973 y 1993.

SUBURBIA, es la sección en donde se recogen hechos, presentaciones y acciones trascendentes y de vinculación arquitectónica, en el volumen I y II nos encontramos desde imágenes de edificios con la marca de la guerra civil hasta la realidad urbana de hoy respecto a edificios derribados de la modernidad española, en este caso presentamos solo una acción, la de Isidoro Valcárcel en el número 293, se llamaba “Hágase Madrid usted mismo”, guion para ejecutar una acción en base a un manual de uso. Brillante y actual, todavía existen cosas, y otras las deberíamos extrapolar sin pérdida de tiempo.

Con una portada antológica, la de un número extraordinario, el 251 de noviembre diciembre de 1984 dedicado a un índice de la revista desde 1941, es decir desde inmediatamente la aparición de la revista -Nacional de Arquitectura- después de la guerra hasta el año 1984, se abre la sección INVARIANTES, podríamos buscar en este índice el edificio objeto de esta sección: el Instituto de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Fernando Higueras y Antonio Miró, un edificio que comienza con un premio nacional compartido por Higueras y Moneo recién salidos de la Escuela de Arquitectura y que se acaba concretando a mediados de los sesenta. Si buscáramos en el índice de la portada comprobaríamos que este proyecto y su obra nunca fue publicado por la revista en esta época, las excepciones están como las coincidencias para cumplirse, en este caso elegimos “la corona de espinas” como homenaje a una generación y a su magnifico legado.

TECNICAS, en este caso nos sirve para sobrevolar la arquitectura de los setenta, ochenta y principios de los noventa desde las materiales constructivas y los eventos, como ARCO que han ido construyendo el paisaje moderno de nuestro tiempo, si no somos hijos, si nietos de estas técnicas, patentes o materiales que muchos de ellos nos siguen avasallando.

La idea del editor, como en todos estos cuatro volumen de historia de la Revista Arquitectura no ha sido, ya está dicho en los anteriores volúmenes, añadir un análisis crítico de una época sino generar un documento descriptivo de esta. Este número se genera, pues, desde una información de carácter descriptivo y testimonial, en la elección y la presentación de cada uno de los temas está el compromiso del editor en cada uno de los cuatro volúmenes, en la presentación de esta documentación se encuentra su implicación. El presentar en un número los arquitectos que añadieron a la época 1973-1993 su singularidad que también era la de una época histórica en nuestro país de esperanzas y anhelos, estamos presentando el producto de los testigos que la hicieron posible, podremos discutir sobre las obras que aparecen pero los nombres están TODOS.

EQUIPO EDITORIAL

 

EDITORIAL

The twenty years covered by this volume —volume III of the four dedicated to the 100 years of Arquitectura magazine— are less than the 25 years covered by the previous two volumes and the following one. The fact of having chosen the period of Carlos de Miguel (25 years) made us decide in which point of the following 45 years —from 1973 to 2018— we were going to finish this third volume. We believed that including the last 25 years, from 1993 to 2018, in a single last volume, would help to explain the magazine of the end and beginning of the century in a more comprehensive way. This explains the choice of these 20 years as the period featured in Volume III, the third of the 100 years of Arquitectura magazine.

The presence of Carlos de Miguel in Arquitectura, in this case as an advisor to the editorial team, would extend until the double issue 194/195 corresponding to February and March 1975, the ending of the period of Mario Gómez Morán as director. This period is characterised regarding the format and typography, by certain continuity with the previous period, changing the covers and, of course, the themes, which are of professional nature. With the issue number 0’0, actually 196/197, “accidentally” directed by Mario Bayón in 1975, the magazine became bigger in size and much thicker. It’s only an issue, but very clarifying of the Spain and the COAM of the time, and of the desires of a young generation of architects. In 1976, at the beginning of the period towards the democratic transition, Luis Miquel emerged as director in a period of only six issues. The format is small, a horizontal A4, the covers are each one in a different plain colour and the topics, of notable ideological content, have to do basically with heritage. With the issue 204-205 in 1977, Estanislao Pérez Pita and Jerónimo Junquera completely changed the previous format —which seemed to have arisen from secrecy with the aim to be archived in ring files— to a bigger and full coloured format, using a paper with more weight and quality. The magazine is now made in full colour and the covers feature illustrations by Miguel Ángel Campano, Luis Gordillo, Gerardo Delgado or Juan Navarro Baldeweg. This period is characterised by the introduction of architectures and architects internationally trending. In Juanuary 1981 the direction and format changed, becoming more vertical. Javier Frenchilla, Antón Capitel and Gabriel Ruiz Cabrero leaded this period, starting from the anthological issue dedicated to the Banco de Bilbao, with a cover illustrated by Javier Vellés and featuring a thicker paper. This period would count on many young people —illustrating covers, presenting projects and writing articles— of the next generation. The period from January to April 1987, under the direction of Sara de la Mata, Fuensanta Nieto and Enrique Sobejano, featuring a more squared format than the previous one, more thickness, coated paper and covers with photographs, introduced a section with interviews to Spanish and international masters of real historical interest. In August 1991, with issue number 288, the last direction team of the period appeared, made up by Federico Soriano and Fernando Porras. With an editorial team made up by a younger generation and Francisco Cabrero as assistant to the direction, they presented a magazine which, keeping almost the previous format, was far from it due to its cardboard covers and fogged images. Their commitment to experimentation and trending topics wasn’t enough to guarantee the team’s continuity. With less than nine issues published —just eight—, the team was dismissed in 1993, without having finished the contract term agreed by the COAM’s Governing Board.

In this magazine, Volume III of “100 años de Arquitectura”, the different covers of each section correspond to the first covers of each period, together with the cover of the issue number 251, November-December 1984, by Julio López Hernández, an extraordinary index of the magazine by topics and names from 1941 to 1984. The cover of each section features an index of the included topics.

The idea of the section RADAR is generating opinions and discussions around relevant news. Throughout this 20-year period of the magazine, personalities, articles, curiosities, anecdotes, comments and interviews have generated a history around the national and international interests, which have built up the history of the architecture of those years. What we have brought to RADAR is the most representative from each period which, chronologically arranged can generate an atlas reporting the interests of the magazine during twenty years.

LABS, the section that shows mainly fundamental, critical or research articles, features five articles of a very different nature with regard to the historical — from a review of the history of Madrilenian architecture by Antón Capitel, which appeared in the issue 237, to “Jacobsen 4-Spain 4”, an excellent article by Alfonso Valdés, who taking advantage of Jacobsen’s success at the moment, makes up a ranking of the best Spanish buildings of the century. Together with a precise article by Maite Muñoz, featured in the issue 294, “Zevi, cronologías”, in which she introduces in a complex way historiographical variables of great value. A vision of the city of Madrid by someone foreign to it who has not much to do with architecture, but who had a strong presence in the media by the time: Mario Onaindia wrote “Madrid, siete estrellas” for the issue number 293. This article led the anticipated departure from the direction of Federico Soriano and Fernando Porras. Fracisco Jarauta wrote for the issue 292 “Por una filosofía del ensayo”, a very personal article about the concept of essay, a literary figure of great interest in the early 90s.

The projects and works are certainly the legacy of each era. The magazine Architecture has been a witness of these moments, in some cases publishing the projects, in others only the works, or vice versa. We have not found a single case of a paradigmatic project that is not featured in the magazine. The memories we have are also the legacy of each period —we are older enough—, of what and how has been featured in the magazine. The memory can deceive, but the magazine doesn’t. There are many remarkable competitions from this time: the School of Architects of Seville, the remodelling of San Francisco el Grande-Puerta de Toledo, the Opera of Madrid, La Vaguada, the Islamic Centre, Plaza de Castilla and many others. Other important works such as Bankinter, Torres Blancas, Bankunion... We had to choose, and the memory and interest in not repeating works in the same issue led us to include the School of Seville by Gabriel Ruiz Cabrero and Enrique Perea, the Banco de Bilbao building by Francisco Javier Sáenz de Oiza, The Museum of Merida by Rafael Moneo and the projects by Juan Navarro for the Puerta de Toledo in Madrid. The HIGHLIGHTS section collects issue by issue the images of architectural interest of the time. At this time, the competition for the School of Seville and its winning project were published with plenty of data in the issue number 200 of the magazine. It featured the competition, the critical session that it arose, the discussions and all the projects. However, the pictures of the executed project were never published. Jordi Bernadó presents, for the first time of the magazine, a picture of the executed work, a current and personal vision —like the other three featured in the section— of an artist.

The Banco de Bilbao building was published in the issues 222 and 228, a work that was only published after its completion in a monographic issue including drawings, views, constructive details, all the projects that took part in the competition, articles about the building, Oiza writings about its work and even the credits of the people who took part in the whole process — valuable information published once the work was completed.

The National Museum of Roman Art of Mérida was another long-awaited work. It was reported in the issues 248 and 271/272 and it was presented, also once completed in issue 272 — very complete information in an almost monographic issue featuring the original plans and the author’s report, as in the previous one, with wonderful drawings and pictures, a very comprehensive work regarding its presentation and arguments.

The resolution of the competition for the area of San Francisco el Grande with the facilities by Juan Navarro Baldeweg in 1982, published in the issues 239-260 and 271/272, was a real shock for the architectural imagery of those years. The references and the positional-objectual analysis of each facility within the city introduced complexities not discussed in the debate until then. The magazine presented them from the project and once they were completed. Today, we present them again with the dignity of given by time and the patina of use that the city and users have provided.

This period is characterised by the completion of most part of the works by the Spanish modern masters, the crystallization of a second generation and a third one, and the apparition of a fourth one — the projects and works by those three generations are present in HIGHLIGHTS.

The section BARRIOS is made up by a text that wants to emulate the one written by Carlos de Miguel when he retired from the magazine, which was included in the same section of the Volume II of this review of the 100 years of Arquitectura. The pages of this section are made up by a column of text that, issue by issue, tells the story of the magazine with its characters, works, articles, events and even obituaries, together with a sort of “class photograph” of the projects appeared in the magazine. They are probably not the most interesting or important among the ones published in the magazine or made by their authors, but they are the first appearances of their authors or their collaborators in the history of this period of the magazine Arquitectura. All these images are accompanied by a swarm of names in the end of the section, including all the architects, figures and collaborators featured with their projects or works in the pages of the magazine between 1973 and 1993.

SUBURBIAL is the section in which facts, presentations and important acts linked with architecture are brought together. In the volumes I and II, we could find from images of buildings marked by the Civil War to the urban reality of today regarding the demolished buildings of Spanish modernity. In this case, we’re presenting an only intervention, the one by Isidoro Valcárcel featured in the issue 293 and called “Do It Yourself Madrid”, a guideline to implement an action based on a user manual. Brilliant and contemporary, some things still exist and others must be extrapolated without delay.

An anthological cover, the one of an extraordinary issue, the number 251 from November-December 1984, dedicated to make an index of the magazine from 1941 —that is, from the appearance of the magazine Revista Nacional de Arquitectura, after the war, until 1984— opens the section INVARIANTES. We could search in this index the building that is the subject of this section: the Institute for the Conservation and Restoration of Cultural Goods by Fernando Higueras and Antonio Miró, a building that began with a National Prize shared by Higueras and Moneo fresh out of the School of Architecture and which finally materialised in the mid-60s. If we searched the index in the cover, we would realise that this project and its building were never published in the magazine during that period. Exceptions are there, like coincidences, to be met. In this case we have chosen the “crown of thorns” as a tribute to a generation and its wonderful legacy.

TECNICAS helps us to look over the architecture from the seventies, eighties and early nineties from constructive materials and events such as ARCO, which has built up the modern landscape of our time. Maybe we’re not the children, but we are the grand-children of these techniques, patents and materials that are still around us.

The idea of the editor, as in the four volumes of history of Arquitectura, was not as we’ve mentioned in previous volumes, to make a critical analysis of a period, but to generate a descriptive document about it. The issue is generated from descriptive and testimonial information, showing the editors’ commitment to each period by the selection and presentation of the subjects for the four volumes and their involvement in the presentation of the documentation. By presenting the architects who contributed with their singularity to the period between 1973 and 1993, which was also the singularity of a historic period in our country of hopes and desires, we are presenting the product of the witnesses that made it possible. One can maybe argue about the chosen works, but ALL the names are present.

EDITORIAL TEAM

EDITORIAL

El comienzo de esta época 1948-1973, aunque todavía protagonizada por arquitectos formados mayoritariamente en los años 20’ deja entrever ya el empuje de una generación que será decisiva en los próximos 25 años. No es una casualidad que el primer número empiece con una conversación entre Carlos de Miguel y Joaquín Vaquero alumnos de la Escuela de arquitectura en los 20’ hablen de la obra del Real de Antonio Flórez -uno de los dos grandes de aquella época junto a Palacios- para luego presentar en la Exposición Nacional de “Bellas Artes” de aquel año la obra de Aburto y Cabrero.

El formato de los números de la Revista Nacional de Arquitectura no cambia no cambia respecto a la etapa precedente pero si las portadas y la tipografía –dejan de ser cartones ilustrados y pasan a ser imágenes e incluso fotografías de imágenes que protagonizan una imagen pretendidamente moderna. En el interior, la tipografía, sumario y créditos adquieren un valor importante en las páginas de contenido arquitectónico. Estas primeras páginas, las que contienen el Sumario y los Créditos se mantendrán constantes hasta principio de 1950 (núm. 100) en donde empiezan aparecer pequeñas fotos emblemáticas del contenido del número, también a lo largo de toda esta etapa se van cambiando las tipografías, casi número a número con dibujos de maduros y jóvenes. Las portadas irán cambiando las ilustraciones de fotos a dibujos a toda página, también el nombre convirtiéndolo en acrónimo R.N.A. sin respetar una tipografía fija a partir del número 167 de noviembre de 1955 y hasta su final con el número 204 de diciembre de 1958.

La Revista Arquitectura desde enero de 1959 sí que respetará por épocas –consejos editoriales- la tipografía. El conjunto de portadas será muy parecido a la etapa anterior, participando en su diseño –como anteriormente- artistas, arquitectos y estudiantes. A partir del numero 133 correspondiente a febrero de 1970 empezará a aparecer una especie de sello con unas “a” y “t” minúsculas montadas juntas, como sello de Revista Arquitectura acompañadas de la palabra España, Arquitectura –el nombre- aparecerá pocas veces más hasta el final de esta época.

Las dos revistas emplearán un número grande de páginas en anuncios comerciales de tipo muy variado antes y después del contenido arquitectónico.

Cada una de las portadas que abren las diferentes secciones nos hablan del comienzo o final de una época o de la trascendencia del número, los diferentes equipos de dirección y redacción, las tipografías, todo lo que pueda informar de cada una de las distintas épocas.

La revista instauró desde casi el principio un formato llamado “Sesiones Críticas” en donde después de una presentación del tema o proyecto luego había una labor de critica profesional muy intensa. De estas secciones se ha ido recuperando opiniones de interés, tanto por su crudeza, por su interés teórico o solo por la curiosidad de lo acontecido. Se unen en la sección RADAR muchas de estas opiniones incluso hilvanándolas en una conversación continuada. Esta sección acoge también situaciones inquietantes como el NO a MIES cuando se ofrece para dirigir la reconstrucción de su Pabellón, coincidencias de futuro como la aparición de una obra del abuelo del que será figura protagonista en este final y principio de siglo, Rem Koolhaas, o en fin la capacidad de adaptación de Coderch al construir una obra con los planos al revés. La sección comienza con dos artículos importantes que reflejan dos visiones antagónicas de un mismo hecho: La construcción de la Ópera de Sídney. En un primer articulo Félix Candela todavía exiliado en México, con una trayectoria y reputación ya enorme internacionalmente arremete contra los resultados de los concursos en el que los jurados no valoran la realidad de la construcción de los proyectos premiados, arremete contra Saarinen, contra un “inexperto” y “terco” Utzon y sin poder defender a Arup acaba evidenciando que este es su informador de todo el duro proceso que se está “cociendo” en le proceso de construcción, durísimo articulo de ya un maestro reconocido que no dice cosas diferentes sobre los resultados de los concursos y los avatares de su posterior construcción a las que podríamos escuchar hoy día en situaciones parecidas. En el número siguiente Rafael Moneo –hablamos de 1965- que ya es un colaborador fijo de la revista Arquitectura establecerá una contestación de índole teórica de carácter excepcional que resuelve, presentando dos planos diferentes de pensamiento, un posible enfrentamiento entre un casi recién arquitecto y un consumado maestro.

En donde se encuentran los artículos de fondo es en la sección LABS de nuestra Revista, en este número aparecen dos artículos paradigmáticos de esta etapa de Carlos de Miguel, el primero es aquel que coincidiendo con los 25 años de paz del franquismo el director encarga a Antonio Fernández Alba que presente una retrospectiva en tiempo real de toda la arquitectura del periodo 1939-1964: “NOTAS PARA UN PANORAMA DE LA ARQUITECTURA CONTEMPORÁNEA EN ESPAÑA”, acompañado de imágenes que componen por sí mismas una galería de obras maestras de la arquitectura española del siglo XX. Aparece un texto increíble en su preámbulo en donde el autor se posiciona históricamente con una gran elegancia.

El otro artículo de esta sección se titula “LA ESCUELA DE MADRID” y está escrito por Juan Daniel Fullaondo, en el mismo número aparece un apéndice de dos páginas que se llama “ESCUELA DE BARCELONA”, Juan Daniel Fullaondo con su escritura inteligente disecciona una realidad que el detecta, ordena y nombra alrededor de una realidad física que es Madrid formada mayoritariamente por arquitectos que no son de aquí pero que juntos establecerán un plano de pensamiento arquitectónico común.

En la sección HIGHLIGHTS se presentan los concursos, los proyectos, los arquitectos, las obras son los legados de cada época, aquí se presentan tres concursos –Arantzazu, el Gobierno Civil de Tarragona y el Pabellón de España en Bruselas-. De los dos primeros la revista se hizo eco en aquella época pero que sin embargo, por causas hasta ahora no desentrañadas –hay multitud de teorías- no se publicó su ejecución –el Gobierno Civil se publico treinta años después en el número 266 de la ya Revista Arquitectura coincidiendo con su rehabilitación-. Laorga y Oiza ganaron el concurso de Aranzazu, en el que participó de forma protagonista Oteiza. Presentamos planos y dibujos de aquel concurso tal cual como se presentaron aquel noviembre de 1950 –núm. 107 de la Revista Nacional de arquitectura- acompañados por todos los premiados. En el año 1951 en las “Sesiones de Critica” presentan -Oiza y Laorga- el proyecto casi definitivo y así será también publicado en el número 114 de la Revista Nacional de Arquitectura con texto de las diferentes deliberaciones.

De Tarragona podemos decir lo mismo, varios premiados y la revista publica –número 185 de la Revista Nacional de Arquitectura correspondiente a mayo de 1957- con fondo sepia el del triunfador y aquí, la memoria visual adquiere el mismo enorme protagonismo que los fantásticos dibujos de la basílica, los diferentes proyectos premiados sí que avanzan una realidad de modernidad en el país que no tenían los premiados de siete años atrás.

Jose Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún habían ganado el concurso del Pabellón español en Bruselas un año antes, en 1956, la Revista Nacional de Arquitectura número 175 lo publica en julio de ese mismo año acompañado también de todos los premiados y posteriormente establecerá un seguimiento en los números 188, 198 –inauguración- y ya en la Revista Arquitectura 121 coincidente con su traslado a su actual ubicación en el recinto de la antigua Feria del Campo de Madrid.

Miguel Fisac publica su teologado para los padres Dominicos en Alcobendas en la Revista Arquitectura número 17 de mayo de 1960, lo que se presenta es ya la obra construida acompañada por una memoria.

En esta sección, cada uno de los proyectos se acompañan de una foto actual, una visión personal de un fotógrafo que actualiza y mediatiza la realidad actual de estas obras. Arquitectos, proyectos y obras hay en esta época muchos e importantísimos, hemos elegido de cuatro diferentes para dotar al conjunto de la revista de un panorama más general de lo que fue la época.

En el texto de Carlos de Miguel que aparece en la sección “BARRIOS” podemos encontrar no solo una historia relatada de la revista en sus dos etapas, primero como Revista Nacional de Arquitectura adscrita al Consejo Superior de Colegios de arquitectos de España –editada por el COAM- y luego ya como Revista Arquitectura dependiente del Colegio de arquitectos de Madrid, este cambio se produce en el año 1958 y la revista recobra el nombre –Arquitectura- que tuvo desde la fundación de los Colegios de Arquitectos en 1918 hasta mayo de 1936. También es un relato alrededor de TODOS los protagonistas de la etapa más fructífera de la arquitectura española, también de las diferentes secciones, artículos, viajes o anécdotas contenidos en ese tiempo. Carlos de Miguel va desgranando la personalidad de cada uno de ellos, descubriéndonos el principio de otros o trasmitiendo actitudes de otros, describiéndonos a sus colaboradores con rayana pulcritud. Este texto acompaña de forma lineal, casi cronológica una “Orla” de fotografías de proyectos y obras, de muebles o dibujos que por orden de aparición de sus autores fueron llenando las páginas de la revista, en el centro de esta, casi oculto pero fácil de revelar están los nombres de TODOS los arquitectos que han ido protagonizando las diferentes paginas de esta época por orden de aparición.

En un periodo tan corto –para el hecho constructivo- como pueden ser sesenta años es difícil que desaparezcan obras emblemáticas de una era, la sección SUBURBIA en este caso es el reservorio para exponer tres obras de innumerable valor, no solo por su interés arquitectónico sino también por la importancia de sus arquitectos: El colegio de Herrera del Pisuerga de Corrales y Molezún, la casa de la calle doctor Arce de De la Sota o la “Pagoda” de Fisac han sido ejecutados por la piqueta y sustituidos por otros edificios. En SUBURBIA los presentamos como eran y lo que son ahora sus solares acompañados por textos de sus autores en donde desde el aprecio de su autoría se habla siempre de arquitectura.

INVARIANTES, aquella sección que recoge un vestigio de arquitectura importante de una época en cuestión, se acompaña de un texto producido de forma casi externa que habla, reflexiona o centra la importancia de dicha obra. En este caso la obra que presentamos es el edificio de La Casa Sindical, producto de un concurso ganado por Francisco Cabrero y Rafael Aburto con dos proyectos independientes que finalmente se convirtieron en uno, presentados en uno de los primeros números de la época de De Miguel, el número 97 de la Revista Nacional de Arquitectura correspondiente a enero de 1950, si miramos con curiosidad los nombres de arquitectos que participaron en dicho concurso detectaremos jóvenes importantes del próximo futuro. Posteriormente la Revista nacional de Arquitectura lo presentará ya construido en su número 174 de junio de 1956.

Un anuncio de “Uralita” abre la sección TÉCNICAS, se vende un material, el asbesto-amianto que cincuenta años después está prohibido y condenado a su desaparición desde la salud pública y las políticas medioambientales.

La idea del Editor no ha sido añadir un análisis crítico de una época sino generar un documento descriptivo de ésta. Este número no se genera desde una información crítica sino de carácter descriptivo y testimonial, la elección y la presentación de cada uno de los temas esta el compromiso del editor en el número, en la presentación de esta documentación se encuentra su implicación. El presentar en un número los arquitectos que añadieron a la época 1948-1973 su singularidad que también era la de una dirección única como la de Carlos de Miguel, estamos presentando el producto de los testigos que la hicieron posible, podremos discutir sobre las obras que aparecen pero los nombres están TODOS.

EQUIPO EDITORIAL

 

EDITORIAL

The beginning of this period, 1948-1973, although still led by architects trained mainly during the 1920s, already shows the drive of a generation that would become decisive for the next 25 years. It’s not by chance that the first issue opens up with a conversation between Carlos de Miguel and Joaquín Vaquero, students of the School of Architecture during the 20s, talking about Antonio Flórez’s work on the Royal Theatre —one of the greatest architects of the time together with Palacios—, followed by the presentation of the work by Aburto and Cabrero in the National Fine Arts Exhibition.

The format of the Revista Nacional de Arquitectura doesn’t change with regard to its previous period, but the cover and font do —it’s not anymore an illustrated cardboard, but an image or a picture showing an image giving an allegedly modern look. On the inside, the font, summary and credits have an important value for the pages featuring architectural contents. These first pages featuring the Summary and Credits will remain the same until the beginning of 1950 (issue number 100), in which small pictures representing the content of the issue are introduced. Along this period, the font is changed in almost every issue, with drawings made by the young and older generations. In the cover, the illustrations are replaced by full-page photos or drawings and the magazine’s name is turned into its acronym —R.N.A.—, without respecting a permanent font from the issue 167 in November 1955 to its last issue, number 204 in December 1958.

From January 1959, every period —editorial board— of the magazine sticks to one font. The covers are very similar to the ones from the previous period, designed by artists, architects and students. From the issue no. 133, February 1970, onwards, it starts to appear a sort of stamp, featuring the letter “a” and “t” in lower case together with the word “España”. The magazine’s name, “Arquitectura”, is seldom included until the ending of this period.

Both magazines feature a large number of pages for commercial advertisements in a wide range of sorts, before and after the architectural content.

Each one of the pages opening the different sections talks about the beginning or ending of a period or about the significance of the issue, the directive and editorial teams, the used fonts, and everything possible about the different periods.

Almost from the beginning, the magazine featured a section called “sesiones críticas” (critical sessions), in which, after presenting a given topic or project, a very intense professional critic work was developed. A number of interesting opinions have been brought back from this section, because of their sharpness, theoretical interest or just out of curiosity. Many of these opinions are brought together under the section RADAR, and even linked in a continuous conversation. This section also includes disconcerting situations such as the “no” to Mies when he proposed to manage his pavilion reconstruction, coincidences a the appearance of a work by the grandfather of a main character in the ending and beginning of the new century, Rem Koolhas, or Coderch’s adaptability in building a work with upside down plans. The section opens up with two important articles regarding two opposing points of view about the same fact: The building of the Sydney Opera House. In the first article, Félix Candela, in that time still exiled in Mexico but already internationally renowned, argues against the results of competitions in which the judges don’t evaluate the reality in building the awarded projects, he argues against Saarinen, against an “inexperienced” and “stubborn” Utzon and, without being able to defend Arup, he ends up making clear that he is his informant about what’s brewing in the building process — a very harsh article by a renowned master which doesn’t reads different things about the competitions results and the circumstances of their subsequent construction to the ones that we could hear today about similar situations.

In the next issue —1965—, Rafael Moneo who was an ongoing collaborator with Arquitectura, establishes an exceptional theoretical argument which figures out, presenting two different thought levels, an eventual confrontation between a newly become architect and a consummate master. This magazine couldn’t help but bringing back the section “30 d.a.” (30 days of architecture), directed by Mariano Bayón and featuring the introduction to a presentation about the Metabolists. Oiza mentioned in one of the critical sessions that the section by Bayón was the only interesting part of the magazine, while Carlos de Miguel himself recognised to have punished the section to appear among the advertising pages in the final part of the magazine for several issues until finally admitting it between the main architectural content pages. He also recognised that the best issue of his period is the number 90 of RevistaArquitectura, edited by Mariano Bayón.

The section containing the feature articles is LABS. This issue features two paradigmatic articles from the Carlos de Miguel period. The first one was written when, on the occasion of the 25 years of peace under the Franco regime, the director asked Antonio Fernández Alba to present a retrospective in real time of the architecture from the period 1939-1964: “Notas para un panorama de la arquitectura contemporánea en España” Together with a series of images that make up by themselves a gallery of masterpieces of the Spanish architecture from the 20th century, it features a preamble in which the author takes a historical stance with great elegance.

The other article from this section is “La escuela de Madrid” and is written by Juan Daniel Fullaondo. The same issue included an appendix called “Escuela de Barcelona”. Juan Daniel Fullaondo, with his sharp style dissects a reality he detects, arranges and gives name around a physical setting which is Madrid, made up mostly by foreign architects but who, together with the local ones, will establish a common level of architectural thoughts.

The HIGHLIGHTS section features the competitions, projects and architects which are legacy of each time. The magazine presents three competitions — the Arantzazu sanctuary, the Civil Government Delegation in Tarragona and the Spain Pavilion in Brussels. The two first were mentioned in the magazine in that time, but, for reasons unknown (there are plenty of theories), their execution wasn’t published. The Civil Government Delegation was published thirty years after in the issue 266 of Revista Arquitectura, on the occasion of its refurbishment. Laorga and Oiza won the competition of Arantzazu sanctuary, in which Oteiza actively took part. The plans and drawings of the project are presented just as they were presented in November 1950 —issue no. 107 of Revista Nacional de Arquitectura— together with all the awarded projects. In 1951, the “Sesiones de crítica” section featured the final draft of the project, and in the same way, it was included in the issue 114 of Revista Nacional de Arquitectura along with the written deliberations.

We can say the same thing about the Government Delegation in Tarragona. There were several awarded projects and the magazine published —in the issue no. 185 of Revista Nacional de Arquitectura in May 1957— the winning one on a sepia background and here, the visual memory has the same great importance as the fantastic drawings of the basilica. The different awarded projects are the prediction of a modern reality in the country not found in the projects awarded seven years before. José Antonio Corrales and Ramón Vázquez Molezún had won the competition for the Spanish Pavilion in Brussels a year before, in 1956. The Revista Nacional de Arquitectura no. 175 published it in July of the same year, together with all the awarded projects. A follow-up of the project would be made in the issues no. 188, 198 —opening— and in the issue 121 of Revista Arquitectura, coinciding with its move to the current location in the premises of the once Feria del Campo de Madrid. Miguel Fisac published his monastery for the Dominican Friars in Alcobendas in the issue no.17 of Revista Arquitectura, in May 1960. It featured the completed work together with a report. In the present section, the projects appear along with a current picture, the personal vision of a photographer updating and influencing the current reality of the works. There are many and very important architects, projects and works in the period — we’ve tried to choose a work from each one so as to provide the magazine with an overall picture of the time.

In the article by Carlos de Miguel featured in the “BARRIOS” section, we can find the history of the magazine in its two periods, first as Revista Nacional de Arquitectura depending from the Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (Superior Council of Professional Associations of Architects of Spain), and published by the COAM, and later under the name Revista Arquitectura, depending from the COAM. The change took place in 1958, where the magazine brought back the name (Arquitectura) used from the founding of the Colegios de Arquitectos (professional associations of architects) in 1918, until May 1936. But the article is also a story about all the actors involved in the most fruitful period of the Spanish architecture, and about the sections, articles, trips and anecdotes that took place in that period. Carlos de Miguel spells out the character of each one of them, unveiling their beginnings, talking about their attitude, exquisitely describing his collaborators. The text is accompanied by an almost chronological catalogue of pictures of works, projects, furniture and drawings which filled the magazine’s pages. Just in the middle, almost hidden but easy to disclose, are the names of EVERY architect that has appeared in the magazine during this period in order of appearance. The “BARRIOS” section in the regular issues of the present period emphasizes and presents the magazine’s interest about its central topic. In this issue and in the other three belonging to the collection, the critical mass of the period —that is, the architects and their works— is represented.

In such a short period —from a building point of view— as sixty years, it is hard to see emblematic works disappear. In this case, the “SUBURBIALS” section is a reservoir to display three highly valuable works, not only for their architectural interest, but for their authors importance: the Herrera del Pisuerga school by Corrales and Molezún, the house in Doctor Arce street by De la Sota or the “Pagoda” by Fisac have been destroyed by the picks and substituted by other buildings. They are presented is SUBURBIALS just as they were, along with texts by their authors in which, from its authorship regard, architecture is always discussed.

“INVARIANTES” is a section that brings back an architectural relic from a certain period together with an externally-produced text that reflects on the importance of such work. The work presented in this issue is the Casa Sindical, result of a competition won by Francisco Cabrero and Rafael Aburto with two independent projects that became one. The projects were featured in one of the first issues from the De Miguel period, the issue no.97 of Revista Nacional de Arquitectura, in January 1950. If we attentively go throw the names of the architects taking part in the competition, we can find important young names for the upcoming future. Later on, the building was featured once built, in the issue no.174 (July 1956) of the same magazine.

The “TÉCNICAS” section opens up with an advertisement from the company Uralita selling asbestos as a new building solution, fifty years later prohibited and doomed to disappear due to public health and environmental policies.

The idea of the editor was not to make a critical analysis of the period, but to generate a descriptive document about it. With the articles left out from this issue, no doubt another one could be published. The issue hasn’t been built from a critical perspective, but from a descriptive and testimonial one, showing the editors’ commitment to each period by the selection and presentation of the subjects — their involvement can be noticed in the presentation of the documentation. By presenting the architects who contributed with their singularity to the period between 1948 and 1973, under the also singular direction of Carlos de Miguel, we are presenting the legacy of the witnesses that made it possible. One can maybe argue about the chosen works, but ALL the names are present.

EDITORIAL TEAM

EDITORIAL

A finales de 2017 la actual Junta de Gobierno del Colegio de Arquitectos nos encargó al equipo de redacción la edición de un número conmemorativo de los 100 años de la Revista Arquitectura. Un siglo dividido nominalmente en tres épocas de revista Colegial: Una primera, desde su fundación en 1918 hasta abril de 1936 con el nombre de Revista Arquitectura. Una segunda bajo la titularidad de Revista Nacional de Arquitectura desde el año 1941 hasta finales de 1958 y una tercera, desde entonces hasta ahora en que recobra su primer nombre y actual de Revista Arquitectura.

Después de leer y visionar todos los ejemplares -cerca de 830 números- en estos cien años -solo se dejó de publicar en 1921 y de abril de 1936 a enero de 1941- decidimos junto a la Junta de Gobierno distribuir toda esta ingente cantidad de información en cuatro números que juntos formalizarán la historia completa de estos 100 años de Revista Arquitectura. Los cuatro volúmenes dividirían la historia de la revista en cuatro realidades bastante distintas, orbitando alrededor del periodo más trascendente y fecundo de la revista que es aquel dirigido por Carlos de Miguel -25 años- entre 1948 y 1973 con 350 números publicados, con la aparición de la generación más brillante de Arquitectos españoles y el asentamiento de la publicación como referencia internacional de la Arquitectura Española. Aparecía un periodo anterior roto por la guerra con una revista ya consolidada totalmente antes y una en formación después. Posteriormente, casi coincidente con la marcha de Carlos de Miguel de la dirección, se producirá la Transición y el periodo de consolidación de toda la generación sucesora a los “maestros”, periodo interesantísimo en el que la revista va mostrando desde la gran energía que había permanecido soterrada durante el franquismo hasta la aparición de la última gran generación de arquitectos Españoles a finales-principio de los 80’-90’. Con los últimos veinticinco años de la revista cerramos el cuarto volumen del monográfico. Para muchos de nosotros es poco tiempo y a la vez casi toda nuestra época, para otros -las nuevas generaciones- un tiempo de esperanza y hasta hace poco de zozobra. En las cuatro etapas la Arquitectura y los Arquitectos Españoles, en Madrid -nacieron pocos- han sido los protagonistas de esta historia. Lo que puede ser posible es que en estos cuatro números no se publica TODO, lo que es seguro es que están TODOS.

En 1918 se fundaron los Colegios Profesionales, con ellos se reguló la práctica profesional y con ellos apareció la necesidad de hacer visible el conjunto de la práctica teórica y profesional. La Revista Arquitectura nace con esa idea, también la de atraer arquitectos a su entorno y colegiación. Los puestos de la Puerta del sol donde se vendían fachadas para las construcciones entre medianeras o no que estructuraban, distribuían y edificaban buenos Maestros de Obras desaparecieron para formalizar un corporativismo regulado. La primera Revista Arquitectura aparece bajo la dirección de Gustavo Fernández Balbuena, Leopoldo Torres Balbás, Teodoro Anasagasti, Cesar Cort y Roberto Fernández Balbuena y durará este periodo hasta 1926. Luego se irán añadiendo nombres hasta el principio de la Guerra: Luis Bellido, Bernardo Giner de los Ríos, Rafael Bergamín, Luis Lacasa, Manuel Sánchez Arcas, Blanco Soler, Modesto López Otero, José Yarnoz y Benito Guitart en 1927 y, Pedro Muguruza, José María Rivas Eulate, Amós Salvador, Luis Vega, Secundino Zuazo, Juan de Zavala, José Moreno Villa, Javier Yarnoz, Narciso de Claveria, Enrique Colás, Francisco F. Ferrero, Eugenio Fernández Quintanilla, Miguel Duran, Manuel Cárdenas, Román Loredo y José María Mendoza desde 1928, a partir de 1933 aparecerán Gaspar Blein, Mariano Garrigues y Diaz Cañabate y Luis Moya.

Después de la Guerra la revista en 1941 aparece bajo el nombre de Revista Nacional de Arquitectura y el auspicio de la Dirección General de Arquitectura dependiente del Ministerio de la Gobernación, figurarán algunos nombres como editores de ciertos números. En agosto-septiembre con la aparición del número 56-57 pasará a depender del Consejo superior de Colegios de Arquitectos de España, aunque ya editada por el Colegio de Arquitectos de Madrid.

Este primer volumen acaba con el número 78 de la Revista Nacional de Arquitectura de julio de 1948. Treinta años pero que descontando los de la guerra (1937-19419 y el 1921 son un cuarto de siglo para contar en cerca de 160 páginas.

Cada una de las portadas que abren las diferentes secciones del presente número nos habla del comienzo o final de una época de Consejo de Redacción o de la trascendencia del citado número -como el último número de mayo de 1936 o el primero de 1941 ya como Revista Nacional de Arquitectura-, los diferentes equipos de dirección y redacción, las tipografías, todo lo que pueda informar de cada una de las distintas épocas.

Desde casi el comienzo de la publicación existe una sección, al final del contenido arquitectónico, referente a noticias -nacionales o internacionales-, referencias a publicaciones de libros y revistas también de carácter nacional o internacional. Algunas de estas noticias o publicaciones nos han servido para dar contenido y sentido a la sección RADAR. Sección que se abre con la primera editorial de la Revista en donde se habla del porvenir desde un tiempo de avatares e incertidumbres pero con ambición duradera y esperanzada de “…un nuevo periodo de la evolución humana”, luego desde Leopoldo Torres Balbás al principio de la publicación hasta Miguel Fisac justo al final de esta época -1948- se irá completando toda una historia de la revista desde las opiniones de sus protagonistas. Textos referidos a Restauración o al futuro, a las mujeres en la realidad arquitectónica o como sujetas activas de la proyección residencial, criticas sangrantes como las de Torres Balbás al plan Oriol o como los comentarios de Gil sobre las aptitudes de Torres Balbás para la creación arquitectónica. Junto a la aparición de noticias relativas a los primeros sindicatos de la construcción o a la aparición de los primeros ejemplos de la arquitectura moderna, aparecen a lo largo del los años 20’ toda una generación que escriben, describen e informan sobre el futuro, como Bergamín, Lacasa, Mercadal, Dalí o Sánchez Arcas, otros menos jóvenes pero mucho más influyentes como Zuazo nos hablan de sus dudas o sobre lo general de la Arquitectura española. En lo internacional, Gropius, Sant Elia o Theo Van Doesburg publican de forma casi periódica. Mientras en la Revista a partir de 1931, con la llegada de la Republica se observa -se comprueba en los consejos de redacción- la convivencia de arquitectos que en cinco años se enfrentarán en una guerra civil, muriendo unos, exiliándose otros y consolidándose en el poder otros. Los artículos sobre el “Estilo Imperial Español” o el “nuevo Estilo”, este ultimo de Paul Bonatz marcan las nuevas tendencias de la arquitectura y la revista después de la guerra, encontraremos un proyecto de un no tan joven Carlos de Miguel para viviendas para matrimonio con 16 hijos en Asturias. Sobre lo que quiere ser la revista -la editorial entonces- será el último comentario que aparece en esta sección.

Esta Revista Arquitectura como aquella primera es y era de Urbanismo también, por esto en la sección LABS, aquella que se encarga de dar carga de investigación a la revista hemos elegido los artículos que conformaron un número -el 140 de 1932- dedicado al Plan General de Madrid, concurso decidido en favor del proyecto presentado por Zuazo y Jansen, la introducción de Paul Bonatz, uno de los más importantes urbanistas de aquellos tiempos. El proyecto ganador con su memoria dan idea de la trascendencia de un concurso -importantísimo por los presentados y sus propuestas- que no se pudo formalizar y con enormes cambios -tanto en su titularidad como en sus definiciones y ambiciones- hasta bien entrados los años 40’. A estos dos artículos los acompaña uno de Carlos Sambricio aparecido ya en la nueva etapa de la Revista arquitectura -el número 303 de 1995, en la etapa de Miguel Ángel Baldellou como director de la revista-, el articulo explica y aclara la relación entre Zuazo y Jansen y las vicisitudes de la producción del citado proyecto y concurso con informaciones aparecidas en aquellos años finales del siglo XX, dando una visión completada sobre los diferentes personajes y situaciones alrededor de aquellos años.

En los años 20’ ya sabemos que había una gran incertidumbre entre proyectar de una manera “moderna” o más “clásica”, así nos lo cuenta Zuazo cuando se enfrenta a sus dudas de la fachada de su “Palacio de la Música” en la Gran Vía Madrileña, fruto de estos años se proyectaron grandes e importantes obras en España: La Gasolinera o Estación de Servicio en la calle Alberto Aguilera de un joven Fernández Shaw; la Casa de las Flores de Zuazo, el Club Náutico de San Sebastián de Labayen y Aizpurúa; el Hipódromo de Madrid de Arniches, Domínguez y Torroja son, sin duda cuatro obras que nos hablan de la información, de los intereses y de las capacidades de una gran generación -en parte enorme desaparecida por la guerra- de arquitectos y arquitectura española.

Probablemente por ejecución, lenguaje, materialidad y programa el más joven de aquellos proyectos urbanos de los años 20’ sea la Gasolinera de Casto Fernández Shaw, en la que se aprecian ya, incluso de forma literal al leer la memoria del proyecto, los ideales funcionalistas y constructivistas -como se decía entonces- de aquellos momentos. Se presenta el proyecto junto a la obra ya realizada y en funcionamiento.

La Casa de las Flores la presenta la revista en el número 165 de Enero de 1933 con Secundino Zuazo como único arquitecto, en el texto de la memoria se presenta una crítica al plan de Castro para el tipo de viviendas que deben acoger estas zonas e incluso una valoración económica -un plan de negocio- para demostrar su viabilidad económica, la publicación recoge plantas y secciones así como un completo trabajo fotográfico del edificio ejecutado. En 1953, durante la etapa de Carlos de Miguel la Revista Nacional de Arquitectura en su número 135 publicará, de nuevo y para “conocimiento de las generaciones jóvenes” la misma obra.

El Club Náutico de San Sebastián es, sin duda, la obra de referencia la época, la única de nuestro país que estuvo en la exposición del MoMA sobre el “Estilo Internacional” de Hitchcock y Johnson de 1932. En las imágenes podemos ver imágenes reales de la obra ejecutada y fotomontajes a partir de la maqueta. Joaquín Labayen y José Manuel Aizpurúa fueron sin duda la pareja que mejor represento la arquitectura del momento, con la muerte de Aizpurúa en la guerra, desapareció una figura que sin duda hubiera cambiado las aspiraciones de la arquitectura española después de la contienda.

Martin Domínguez y Carlos Arniches ya habían ganado el concurso para Albergues de carretera en 1926 cuando junto a Eduardo Torroja un joven ingeniero pero ya con un enorme prestigio ganan el concurso del Hipódromo que no verá inaugurar en 1941 Martin Domínguez exiliado en Cuba. Los comentarios del jurado en la valoración del proyecto, distintos concursantes, dibujos, planta y sección se presentan en el número de la Revista correspondiente a Junio de 1935 (1935-04).

En esta sección, cada uno de los proyectos se acompañan de una foto actual, una visión personal de un fotógrafo - Jordi Bernadó - que actualiza y mediatiza la realidad actual de estas obras. Arquitectos, proyectos y obras hay en esta época muchos e importantísimos, hemos elegido de cuatro diferentes para dotar al conjunto de la revista de un panorama más general de lo que fue la época.

En el año 1977, en el número 204-205 de la ya nueva época de la Revista Arquitectura -Época dirigida por Estanislao Pérez Pita, Jerónimo Junquera y, en este primer número por Ángel Fernández Alba- Eduardo Navarro escribe un articulo sobre la Revista Arquitectura desde 1918 a 1936, la descripción meticulosa, pormenorizada y casi acrítica nos ha parecido lo suficientemente importante como para incorporarla en la sección BARRIOS de este número como guía de la sección. Aparece en una columna a la izquierda de dos páginas abiertas y en ella cuenta como en un guión la existencia, en aquella época de la Revista, el final del articulo se complementa con otro de los editores actuales en que desarrollan la historia de la ya Revista Nacional de Arquitectura desde su aparición en 1941 hasta la época de Carlos de Miguel como director que empezará en 1948.

Junto a esta columna podremos ver una orla, por orden de aparición en la revista se presentan obras publicadas y trascendentes que nos hablan de TODOS los arquitectos que participaron en la publicación de esta época. Al final de la sección aparece un desplegable con los nombres, también por orden de aparición de todos estos arquitectos.

SUBURBIALS es una sección de eventos, actualidades y temas curiosos, tratados desde una óptica interesante y crítica: Tanto el Plan de Oriol para Madrid que es sin duda una de las propuestas más mediáticas y controvertidas de aquellos años con un innumerable conjunto de críticas; El concurso de albergues de carreteras, que desembocará en la actual red de Paradores, ganado por Arniches y Domínguez y construido el primero en Manzanares; Una increíble imagen de estancia de baño para la Duquesa de Alba en el Palacio de Liria o las fotos de la Escuela de Arquitectura después de la guerra son temas suficientemente curiosos como trascendentes o críticos. En la sección se presentan estos hechos comentados desde artículos o noticias aparecidos en la Revista, el baño del Palacio de Liria se completa con un artículo del editor.

Antonio Palacios es sin duda la figura más importante de los primeros cuarenta años de la arquitectura madrileña, aunque gallego de nacimiento. El concurso para el Círculo de Bellas Artes uno de los más importante y trascendentes de los primeros 20 años del siglo XX y publicado por la Revista Arquitectura en el número 16 de agosto de 1919. El proyecto de Palacios fue desechado al no cumplir alturas y normativas exigidas, lo ganaron Zuazo y Fernández Quintanilla pero pocos meses después la dirección del Circulo se lo encargó a Antonio Palacios, publicado por la Revista ya terminado en el número 91 de finales de 1926. En 1967 la revista Arquitectura encargó a Adolfo González Amézqueta un número monográfico sobre Palacios, de ese número esta extraído el texto que completa la sección INVARIANTES.

La sección TECNICAS, en nuestra Revista dedicada a información técnica sobre materiales y elementos de arquitectura se completa en este número con un conjunto de anuncios que muestran el cuidado, la dedicación, el esfuerzo y la belleza de una corriente ya conformada de publicidad impresa con un catálogo de anuncios dedicados al campo de la construcción.

La idea del editor no ha sido añadir un análisis crítico de una época sino generar un documento descriptivo de esta. Este número no se genera desde una información crítica sino de carácter descriptivo y testimonial, en la elección y la presentación de cada uno de los temas está el compromiso del editor en el número, en la presentación de esta documentación se encuentra su implicación. El presentar en un número los arquitectos que añadieron a la época 1918-1948 su singularidad que también era la de una época -dos de hecho- divididas por una guerra civil y también por el olvido o desaparición de protagonistas importantísimos en la historia de la arquitectura española de la primera mitad del siglo XX. Presentamos el producto de los testigos que la hicieron posible, podremos discutir sobre las obras que aparecen pero los nombres están TODOS.

EQUIPO EDITORIAL

 

EDITORIAL

By the end of 2017, the Governing Board of the Madrid Architects Association entrusted us, the editorial team, with the preparation of a commemorative issue for the 100th anniversary of Revista Arquitectura. A century nominally divided into three periods of the magazine — the first one, from its establishment in 1918 until April 1936 under the name Revista Arquitectura; the second one, under the name Revista Nacional de Arquitectura, from 1941 until the end of 1958; and the third one, from that year until the present day, in which the magazine has restored its original and current name, Revista Arquitectura.

After reading and going through all the issues, almost 830, published during all these years —its publication was only interrupted in 1921 and from April 1936 to January 1941—, we decided, together with the Governing Board, dividing this enormous amount of information into four issues, which together will draw up the complete history of this 100 years of Revista Arquitectura. The four volumes will divide the history of the magazine into four different realities, orbiting around the most transcendent and fertile period of the magazine, the one under the direction of Carlos de Miguel —25 years— between 1948 and 1973, when more than 350 issues were published, the most brilliant generation of Spanish Architects arose and the magazine settled as an international reference of the Spanish Architecture, between a previous period interrupted by the war with an already consolidated magazine before it and another, still in formation, after it. Afterwards, almost coinciding with the last days of Carlos de Miguel as a director, the Transition and the period of consolidation of the entire generation following the “masters” took place. This was a highly interesting period, during which the magazine showed the great potential that had remained buried during the Franco regime, to the emergence of the last great generation of Spanish architects in the late 80s and early 90s. The last twenty-five years of the magazine close the monographic serieswith the fourth volume. For many of us, this is a short time, and, at the same time, it’s almost our entire time. For others, the younger generations, this is a time for hope and, until short ago, for uneasiness. During the four periods, Spanish Architecture and its Architects —very few born in Madrid— have been the protagonists of the history. Maybe these four issues don’t have place for EVERYTHING, but what is certain is that EVERYONE has a place.

In 1918 the Professional Associations were funded, and, with it, the professional activity was regulated and the need to make visible the theoretical and professional practice as a whole emerged. Revista Arquitectura was born under this premise and with the aim of drawing the architects towards their environment. The stalls installed in Puerta del Sol selling façades for detached or attached buildings, designed, distributed and built by Master Builders, disappeared with the formalization of a regulated corporatism. The first issue of Revista Arquitectura was published under the direction of Gustavo Fernández Balbuena, Leopoldo Torres Balbás, Teodoro Anasagasti, Cesar Cortand Roberto Fernández Balbuena. This period went on until 1926. Later on, more names were included, until the beginning of the War: Luis Bellido, Bernardo Giner de los Ríos, Rafael Bergamín, Luis Lacasa, Manuel Sánchez Arcas, Blanco Soler, Modesto López Otero, José Yarnoz y Benito Guitart in 1927; and, Pedro Muguruza, José María Rivas Eulate, Amós Salvador, Luis Vega, Secundino Zuazo, Juan de Zavala, José Moreno Villa, Javier Yarnoz, Narciso de Claveria, Enrique Colás, Francisco F. Ferrero, Eugenio Fernández Quintanilla, Miguel Duran, Manuel Cárdenas, RománLoredo y José María Mendoza from 1928. From 1933 onwards, Gaspar Blein, Mariano Garrigues y Diaz Cañabate y Luis Moya would appear.

After the War, in 1941, the magazine reappeared under the name Revista Nacional de Arquitectura and with the auspice of Directorate General of Architecture, an agency of the Ministry of Interior, having some of their names appear as the directors of some issues. In August-September, with the issue number 56-57, the magazine changed hands to be controlled by the Superior Council of Architects Professional Associations of Spain and edited by the Professional Association of Architects of Madrid.

This first commemorative issue closes with number 78 of Revista Nacional de Arquitectura, published in July 1948 — thirty years that, deducting the years of the war (1937-1941) and 1921, make a quarter of a century to be summarized in around 160 pages.

Each of the front pages opening the sections of the present issue talks about the beginning or the ending of an editorial board period or about the importance of the mentioned issue —such as the last issue in May 1936 or the first one in 1941 as Revista Nacional de Arquitectura—, the direction and editorial teams, the used fonts and every other information about the different periods.

Almost from the first days of the publication, there’s a section at the end of the architectural content collecting national and international news, and references to published books and magazines both national and international. Some of these news and publications have been used to provide RADAR section with content and sense. This section opens with the first editorial article of the magazine, which talks about the future from a time of uncertainty and changes, but with a lasting and hopeful ambition for a “…new period of human evolution”. From the beginnings with Leopoldo Torres Balbás to Miguel Fisac, who appears at the end of this period (1948), a complete history of the magazine is drafted from the opinions of its protagonists. There are texts about the subject of restoration, about the future or about the role of the women in the architectural reality as active subjects of the residential projection, harsh critiques as the one by Torres Balbás about the Plan Oriol or as Gil’s commentaries about Torres Balbás’ architectural aptitudes. Together with the news about the first construction unions or about the emergence of the first examples of modern architecture, throughout the 20s it appears a generation that writes, explains and informs about the future: Bergamín, Lacasa, Mercadal, Dalï or Sanchez Arcas, and others less young but more influential like Zuazo talk about their doubts or about the basics of Spanish Architecture. In the international sphere, Gropius, Sant Elia or Theo Van Doesburg participate with almost periodical contributions. Meanwhile, from 1931 onwards, with the establishment of the Republic, the magazine reflects —and the editorial boards are proof of it— the coexistence of architects who, five years later, would fight each-other in a Civil War, dying, going into exile or, on the contrary,reaching positions of power. Articles about the “Imperial Spanish Style” or the “new Style”, the latter by Paul Bonatz, mark the new trends in architecture and in the magazine after the War. We find an article by a not-so-young Carlos de Miguel about a housing for a married couple with 16 children in Asturias. The last commentary appearing in this section is about what the magazine wants to be.

Since the current Revista Arquitectura deals too with urban planning, just as the early ones did, we have chosen for the LABS section, the one that brings a research side to the magazine, the articles that were part of an issue —number 140, in 1932— dedicated to Madrid General Plan, a competition awarded to the project submitted by Zuazo and Jansen. The introduction by Paul Bonatz, one of the greatest urban planners of the time and the awarded project together with its report give an idea of the importance of a competition —extremely important for the participants and their proposals— that couldn’t take the shape of big changes —both in its nomination and its ambitions and definitions— until well into the 40’s. Together with these two articles, another written by Carlos Sambricio and published during the second period of Revista Arquitectura —number 303, in 1995—, explains the relationship between Zuazo and Jansen and the difficulties of the project and the competition, with information appeared during the final years of the 20th century, giving a complete picture of the personalities and situations involved in those years.

We are aware that in the 20s there was a great uncertainty about whether designing the projects in a “modern” way, or instead, in a more “classic” style, as told by Zuazo when facing his doubts about the façade for his Music Palace in the Gran Vía of Madrid. Some great and important Spanish works are the outcome of those years: the Petrol Station in Alberto Aguilera street by a young Fernández Shaw, the Casa de las Flores by Zuazo, the San Sebastián Yacht Club by Labayen and Aizpurúa, and the Madrid Racetrack by Archines, Dominguez and Torroja are, undoubtedly, four works that talk about the information, interests and skills of a great generation of Spanish architects—in great part disappeared because of the war— and architecture.

Maybe because its implementation, language, materiality and program, the youngest of these urban projects carried out during the 20s is Casto Fernández Shaw’s Petrol Station, in which the functionalist and constructivist ideals —as it was then said— of the time are already noticeable, even in a literal way when reading the project’s draft. Here, the project is presented together with the built-up and operating work.

The Casa de las Flores is published in the issue 165 of the magazine, in January 1933, with Secundino Zuazo as its only architect. The report presents a critique about Castro’s plan for the type of housing that should be built in this area and even an economic valuation, or a business plan, proving its financial viability. The publication presents the plans, sections and an extensive photographic work of the implemented project. In 1953, under the direction of Carlos de Miguel, the issue 135 of the magazine would feature the same work again, “for the knowledge of the younger generations”.

The San Sebastián Yacht Club is, no doubt, the landmark of this period and the only Spanish work to be featured in the 1932 MoMa exhibition about “International Style”, by Hitchcock and Johnson. The images show real pictures of the work and photomontages made from the model. Joaquín Labayen and José Manuel Aizpurúa were undoubtedly the couple that best represented the architecture of their time. Aizpurúa’s death in the War meant the disappearance of a personality who would have changed the aspirations of Spanish architecture after the conflict.

Martin Domínguez and Carlos Arniches had already won the competition for the Albergues de Carretera in 1926 when, together with Eduardo Torroja —a young engineer of high prestige—, won the competition for the Racetrack, whose opening missed Martin Dominguez for being exiled in Cuba. The jury’s comments about the project, the different participants, drawings, plans and sections are featured in the magazine’s issue from June 1935 (1935-04).

In this section, each of the projects appears along with a contemporary photo, a photographer’s personal perspective that updates and influences the current reality of these works. There are, in this period, many and very important architects, projects and works. We have chosen four different ones in order to provide the magazine with a general picture of what this period meant.

In 1977, in the issue 204-205 of the new period of Revista Arquitectura —period under the direction of Estanislao Pérez Pita, Jerónimo Junquera and, for this first issue, Ángel Fernández Alba—, Eduardo Navarro wrote an article about Revista Arquitectura from 1918 to 1936. The thorough description, detailed and almost uncritical, appeared to us important enough to be featured in the BARRIOS section of this issue as a guide. It appears in a left column in two open pages, and tells, in the form of an outline, the existence of the magazine. The end of the article is completed by another one, written by the current editors, in which the history of Revista Nacional de Arquitectura is explained, from its emergence in 1941 to the period under the direction of Carlos de Miguel, in 1948.

Besides this column, the issue features a series of pictures, by order of appearance in the magazine, of important works that talk about ALL the architects who have taken part in the publication during this period. The section includes a centrefold with the names, by order of appearance as well, of all these architects.

SUBURBIALS is a section that gathers events, news updates and curious subjects seen from an interesting and critical point of view: the Plan for Madrid by Oriol, which is, no doubt, one of the most controversial and widespread proposals of these years with uncountable critiques; the competition for the Albergues de Carreteras, which would eventually become the current Paradores network, won by Arniches and Domínguez and the first one built by Manzanares; an incredible picture of the bathroom for the Duchess of Alba in the Liria Palace; or the pictures of the School of Architecture after the war are both curious and transcendent and critical subjects. The section features these facts commented by articles or news published in the magazine. The bathroom of the Liria Palace is commented in an article written by the editors.

Antonio Palacios is the most important name in the first forty years of Madrilenian architecture, despite being born in Galicia. The competition for the Círculo de Bellas Artes is also one of the most important in the first twenty years of the 20th century. It was published in the issue 16, in August 1919, of Revista Arquitectura. Palacio’s project was rejected for not complying with the regulations and it was awarded to Zuazo and Fernández Quintanilla. Short after, the direction of the Círculo gave the task to Antonio Palacios, whose building, once completed, was featured in the issue 91 of the magazine, towards the end of 1926. In 1967, the magazine asked Adolfo González Amézqueta to make a monographic issue about Palacios. The text featured in the INVARIANTES section has been taken from that issue.

The section TECNICAS, in the present magazine about technical information about materials and architectural elements, is made up in this issue of advertisements showing the attention, dedication, effort and beauty of an established print advertising trend through a catalogue of advertisements in the field of construction.

The idea of the editor was not to make a critical analysis of the period, but to generate a descriptive document about it. The issue hasn’t been built from a critical perspective, but from a descriptive and testimonial one, showing the editors’ commitment to each period by the selection and presentation of the subjects — their involvement can be noticed in the presentation of the documentation. This issue presents the architects who contributed with their singularity to the period between 1918 and 1948,which was also the singularity of a period —two periods, in fact— divided by a civil war,by the oblivion or by the loss of important names in the history of Spanish architecture in the first half of the 20th century. It presents the product of the witnesses that made this possible. One can maybe argue about the chosen works, but ALL the names are present.

EDITORIAL TEAM

(PAU)blados

El número que el lector tiene entre manos es el primero en el que el equipo director de Arquitectura COAM ha generado un contenido de investigación exclusivo, original, propio, convirtiendo a la revista en un espacio de exploración e indagación. Este medio común de difusión y expresión de una realidad urbana y arquitectónica de Madrid, de unas obras concretas de los arquitectos del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, así como de sus aspiraciones, deseos, y dudas, será además una herramienta de investigación y de producción de contenidos innovadores. Para el inicio de esta serie de números específicos hemos querido además rendir un homenaje al sociólogo Mario Gaviria, profesional dedicado al urbanismo, a la ciudad, que tanto ha influido y modificado nuestra manera de entender estas problemáticas y con el que la revista Arquitectura ya tuvo una estrecha relación. Hemos querido tomar como referente el número 92 de 1966 y el número doble 113-114 del año 1968 donde esta revista se convirtió en el apoyo intelectual y económico de unos estudios urbanos que hoy son referentes clásicos. En el primero de ellos, un primer ensayo, Mario analizó el barrio de La Concepción, barrio en el que vivía. En el segundo de ellos, con mayor equipo y financiación, se introdujo a describir y analizar el Poblado de San Blas. Hemos pretendido usar herramientas parecidas, asumiendo que no disponemos ni del perfil ni del prestigio profesional que Gaviria tenía, pero también adaptar las nuevas herramientas gráficas (diagramas, fotografías, mapas y atlas,..) a sus discursos, -que hoy han modificado de manera importante la manera de contar las cosas-, así como actualizar otras nuevas aproximaciones hibridas. Para ello, el equipo director no sólo ha contado con sus estructuras editoriales normales, sino que ha armado un equipo específico dedicado a la toma de datos y a su posterior elaboración específica en este reportaje.

El objetivo de la investigación era presentar un estado y un estudio de los Programas de Actuación Urbanística de Madrid, conocidos como PAUs, previstos en el Plan General de 1997 y lanzados desde el año 2000. Estas actuaciones son la operación urbanística más importante lanzada en Madrid, construyendo y cerrando la periferia de Madrid, y culminando prácticamente la totalidad del suelo urbano existente en el municipio. Se ponen en circulación 22 km2 y unas 77.000 viviendas en los primeros (Las Tablas, Sanchinarro, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Ensanche de Carabanchel y Ensanche de Vallecas), mas otros 44 km2 y 119.000 viviendas en los llamados Desarrollos del Sureste (Valdecarros, La Atayuela, Los Berrocales, Los Ahijones, El Cañaveral, Los Cerros). Los primeros se desarrollaron de manera lenta durante el decenio 2000-2010, mientras que los segundos casi no se han desarrollado y han recibido una nueva orientación y ajuste mediante el Plan Director de la Nueva Estrategia de Desarrollo del Sureste.

La dilatación de tiempos, el uso de programaciones y planificaciones obsoletas y la iniciativa dejada al sector público, han producido que su desarrollo sea casi exclusivamente ligado a los tiempos económicos, con lo que ello supone de dispersión urbana de las construcciones, mientras que las bajas densidades, la escasez de servicios o la calidad de los espacios públicos, muy diferentes a los “nuevos ensanches” de los años 1990, les están haciendo muy difícil formalizarse como ciudad. La intención no ha sido únicamente aplicar unas herramientas de toma de datos y análisis gráfico sino que también subyace una idea: los PAUs, en el fondo, por la manera en que se han generado, por el tipo de urbanismo subyacente, por la escasez de lo público, pueden ser considerados, o leídos, como aquellos poblados de absorción que Mario Gaviria tanto analizó, desmontó y criticó. El tiempo de la ciudad se muestra aquí. Por un lado en el recorrido temporal sobre los PAUs, que se analizan como si todos fueran uno y leyéramos los tiempos sucesivos en instante real. Por otro, en el eterno retorno de un modelo de expansión que se vuelve a recuperar del tiempo pasado.

Junto a ello hemos intentado que el resto del contenido trabajara en la misma línea. Los artículos de Anna Moreno y Cristina Argüelles en la sección Labs o el proyecto La Ciudad en el Espacio mostrado en Invariantes sobre la propuesta del Taller de Arquitectura en Moratalaz enfrentan una intervención arquitectónica utópica, no realizada, con el modelo mostrado en las páginas precedentes. Completamos con las secciones usuales entre la que destacamos la propuesta de Elena Zapico y Raquel Buj en Técnicas.

Desde la revista reivindicamos otros modelos de crecimiento de la ciudad, menos deudores de una trama o sistema que permite la intervención propositiva de las fuerzas económicas y productivas autónomamente, por otros modelos complejos que integran desde lo social hasta lo paisajístico, por ejemplo, en prototipos urbanos de nueva factura.

EQUIPO EDITORIAL

 

(PAU)blados

The issue the reader is holding is the first one in which the editorial board of Arquitectura COAM has generated its own original and exclusive research content, using the magazine as a space for exploration and investigation. This common medium for the broadcasting and expression of Madrid’s urban and architectural reality, of particular works by the architects who are part of the COAM (Professional Association of Architects of Madrid) and of their hopes, wishes and doubts, will now be a tool for the research and production of innovative content. To open the series of special issues we want to pay tribute to the sociologist Mario Gaviria, whose work on urban planning and the cities have significantly influenced our understanding of these subjects and who has work closely with the publication in the past. We have taken as a reference the issue number 92 from 1966 and the double issue 113-114 from 1968, in which the magazine provided the intellectual and economical support to conduct an urban research that has become a benchmark. In the first one, a first essay, he analysed the neighbourhood of La Concepción, where he lived. In the second one, provided with more equipment and funds, he described and analysed the settlement of San Blas. We’ve tried to use his same tools, accepting that we don’t have Gaviria’s professional profile and prestige, but also adapting the new graphic tools (diagrams, pictures, maps or atlas) to his discourse, —which has significantly changed the way things are told today—, and updating to new hybrid approaches. For that purpose, the board has not only relied on the usual editorial structures, but has put together a specific team for the collection of data and its translation into this report.

The purpose of the research was to present a state and a study of the Urban Development Programmes of Madrid, known as PAUs, contemplated in the 1997 General Plan and under development since 2000. These projects are the most important urban planning operation ever undertaken in Madrid, building and enclosing its periphery and practically using all the urban land available in the municipality. In the first ones (Las Tablas, Sanchinarro, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Ensanche de Carabanchel and Ensanche de Vallecas) 22 km2 and 77,000 dwellings were put into operation, plus 44 km2 and 119,000 dwellings in the so-called Desarrollos del Sureste (South-east Developments) (Valdecarros, La Atayuela, Los Berrocales, Los Ahijones, El Cañaveral and Los Cerros). The first ones were slowly developed between 2000 and 2010, while the second ones are still poorly developed and have been given a new direction by the Managing Plan of the New South-east Development Strategy.

Due to the long time scales, the use of obsolete programmes and plans, and the intervention of the public sector, their development has been almost exclusively linked to the economy, with all that implies regarding urban sprawl. At the same time, low densities, lacking of public services or low quality of public spaces —very different from the ones in the “new expansion districts” from the 1990s—, are making it difficult to see them formalised as cities. Our intention has not only been to use a series of data collecting and graphic analysis tools, but there’s an idea behind it: considering the way in which the PAUs have been generated, their underlying urban planning, their lacking of public spaces, they can be understood the same way as the “absorbing settlements” analysed, criticized and dismantled by Mario Gaviria. The time of the city is showed in here. On the one hand, in the temporal journey through the PAUs, which are analysed as if they were only one and as if we could read the upcoming times in the real moment. On the other, in the eternal return of an expansion model always retrieved from a past time.

Moreover, we have wanted the rest of the content to follow the same line. The articles by Anna Moreno and Cristina Argüelles in the Labs section, or the project “The city in the Space” showed in Invariantes about the proposal by Taller de Arquitectura in Morátalaz tackle a utopian, never-accomplished architecture, showing the model in the preceding pages. The issue is completed by the usual sections, among which we underline the proposal by Elena Zapico and Raquel Buig in Técnicas.

The magazine wants to defend other growth models for the city, not in debt with a system that allows the productive and economic forces to intervene independently, but complex models integrating from social to landscape elements, for instance, into new urban prototypes.

EDITORIAL TEAM

Los PAUs, un destino que puede y debe reescribirse

Los PAUS irrumpieron en la escena urbanística del Madrid de los años 90 con el objetivo de generar nuevos suelos residenciales con los que contrarrestar la creciente dificultad de acceso a la vivienda y poner freno así al éxodo continuado de habitantes hacia los municipios de la periferia de la capital debido a sus elevados precios.

Transcurridas casi dos décadas desde el comienzo de las obras de las primeras de estas actuaciones puede concluirse que el propósito original fue parcialmente cumplido: a pesar de que el aumento de la oferta no desencadenó la esperada bajada de precios –en realidad, debido a la confluencia de otros muchos factores se produjo el efecto contrario en el corto y medio plazo–, los Programas de Actuación Urbanística(PAUs) de las seis grandes operaciones iniciales fueron capaces de poner en el mercado en muy poco tiempo suelo para 75.000 nuevas viviendas. Sin embargo, al igual que ocurre con otros sistemas de fabricación seriada y masiva, la eficacia de este instrumento de producción a la hora de generar cantidad contrasta con la calidad espacial de lo producido.

Ya fuese debido a la premura con la que se tomaron las decisiones, a la necesidad de despejar de la ecuación toda incógnita que pusiera en cuestión o complicase el proceso o a la apuesta consciente por un determinado modelo urbano considerado entonces “de éxito”, la opinión es prácticamente unánime a la hora señalar que el diseño de los PAUs encerraba ya en sus orígenes una serie de carencias que se han trasladado a la realidad de la ciudad construida. De hecho, Las Tablas, Sanchinarro, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Vallecas y, en menor medida, Carabanchel, presentan una serie de deficiencias urbanas que son comunes a todos ellos: aislamiento por ausencia de continuidad con los tejidos existentes; primacía de la movilidad privada; falta de la densidad y compacidad necesarias para garantizar la eficiencia del transporte y servicios públicos; escasa diversidad de usos; sobredimensionamiento de equipamientos (imposibles de construir), de zonas verdes (imposibles de mantener) y de calzadas y aceras que actúan como barreras desincentivando la sociabilidad; carencias de identidad y carácter así como banalidad de la escena urbana construida. En definitiva, problemas de diseño del espacio urbano que, en la actualidad, hacen que los PAUs adolezcan de la falta de riqueza y complejidad, de la vida, que podrían haber tenido.

Ahora bien, este no debe ser el final de la historia, puesto que el destino de los PAUs, al igual que se ha hecho con otros tejidos de nuestra ciudad y de otras muchas, todavía puede reescribirse. Sin incurrir en gastos excesivos ni en procedimientos legales irresolubles, eso sí, con una voluntad decidida de la administración, se podrían enmendar y corregir muchos de los errores y excesos. Entre las ideas esgrimidas con más frecuencia en estos últimos años están: densificar, disminuyendo espacios abiertos inútiles al tiempo que se potencian y mejoran aquellas zonas verdes más valiosas y frecuentadas; reutilizar las reservas de equipamiento para otros usos, incluyendo la vivienda protegida; corregir secciones viarias exageradas generando una red infraestructural verde con usos privados y públicos o repensar la movilidad para dar cabida a los sistemas de transporte alternativo.

Afortunadamente, el destino de las ciudades siempre puede reescribirse.

Carlos F. Lahoz Palacio

Vicedecano COAM

 

PAUs, a destiny that can and should be rewritten

The PAUs (Urban Development Programmes) broke into Madrid’s 1990s urban scene with the objective of generating new residential land to counteract the growing difficulties in access to housing, reversing, this way, the continuing exodus of civilians towards the municipalities located in the capital’s periphery due to its high prices.

Almost two decades after the start of the first works, we can conclude that the original purpose has been partially fulfilled: despite the fact that the increasing supply didn’t unleashed the expected price decline —actually, because of other factors, the opposite effect occurred in the short and mid-term—, the PAUs of the six mayor initial operations were able to bring to the market, in a very short time, the land needed to build 75.000 new houses. However, as it occurs with other serial and mass production systems, the effectiveness of this production tool when it comes to generate quantity contrasts with the quality of the product.

Whether it was due to the haste with which the decisions were taken or to the need to clear every unknown from the equation that called into question or hampered the process or the conscious commitment to a particular urban model back then considered as “successful”, the general opinion is almost unanimous when it comes to remark that in the PAUs’ design lied a series of shortcomings that have been translated into the reality of the built-up city. In fact, the districts of Las Tablas, Sanchinarro, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Vallecas and, to a lesser extent, Carabanchel, present a series of urban deficiencies common to all of them: isolation due to a lack of continuity with the pre-existing urban fabric, predominance of private mobility, lack of the density and compactness necessary to guarantee the efficiency of public transport and services, poor land-use diversity, oversizing of facilities (impossible to build), green areas (impossible to maintain) and of the driveways and pavements, which act as barriers discouraging the social contact, lack of identity and character, along with banality of the urban scene. In short, urban space design problems that make the PAUs suffer from the lack of richness and complexity, of the life that they could have had.

However, this must not be the end of the story, as the PAUs’ destiny, as it has been done with other fabrics in our city and in many others, can still be rewritten. Without incurring excessive costs or unsolvable legal proceedings, but with a decisive will on the part of the administration, many of the mistakes and excesses could be rectified and fixed. Among the most argued ideas during the last years are: densifying, by eliminating useless open spaces while promoting and improving the most valuable and frequented green areas, reusing the space reserved for facilities for other purposes, including protected housing, correcting the oversized road sections generating a green infrastructural network with both public and private uses and rethinking mobility in order to embrace alternative transport systems.

Luckily, the city’s destiny can always be rewritten

Carlos F. Lahoz Palacio

Vice-dean COAM

Exotismos del Madrid Análogo

En una curiosa paradoja circular, una ciudad no deviene tal hasta que desea con fervor ser otra ciudad distinta. Hasta que se esfuerza por salirse de sí misma, de su guión prefijado, para adoptar disfraces diversos. Convirtiéndose en algo que no era hasta que esa transformación sedimenta y unas características inicialmente ajenas, exóticas, se asumen como propias. Encontramos este mecanismo recurrente una y otra vez al afinar la mirada sobre lo que son, aparentan, representan o sugieren las ciudades que nos interesan…

Estos sucesivos devenires ocurren a través de la planificación urbana y de la arquitectura, pero también a partir de la mirada imaginaria, de encubierta ficción, que sobre una ciudad puede arrojar la literatura. Así Robert Louis Stevenson al escribir sobre Edimburgo o James Joyce sobre Dublín, por mencionar casos conocidos. La literatura, ensayo o investigación en arquitectura, tantas veces formatos intercambiables, ejerce asimismo una trasformación del objeto de análisis solo con su mera re-descripción, algo evidenciado mejor que en ningún otro caso cuando el objeto de re-descripción es una ciudad. Una ciudad inicialmente real, que se vuelve real pero al tiempo imaginaria, ficcional, al ser re-contada con una mirada externa, generalmente forastera: capaz de volver a hacer visible, desde la experiencia ajena, dislocada, de la extranjería, lo que la familiaridad hace difícil percibir.

Sin duda esto ocurre en los libros sobre ciudades escritos por arquitectos que ocupan gran parte de la producción de referencia en el pensamiento disciplinar de segunda mitad de SXX y principios del SXXI. A mitad de camino, en la mayoría de los casos, entre ensayo, novela, ficción y estudios socio-urbanísticos, podríamos aventurar la hipótesis de que, en arquitectura, las más importantes aportaciones teóricas en formato libro del pasado reciente vienen asociadas a un modelo paradigmático de ciudad. Una ciudad real, existente, que se ve sublimada, caricaturizada al tiempo que destilada, exacerbándose sus características más singulares mediante su re-descripción a partir de grafismos específicos y textos asociados en formato manifiesto. Esto desplaza los modelos de ciudad, inicialmente reales (Nueva York, Los Ángeles, Roma, París…), hacia los territorios de la ficción y del futuro. En una tensión no resuelta entre utopía y realidad que produce posibles interpretaciones abiertas de estos libros.

Así ocurre con los libros-manifiesto Learning from Las Vegas (Venturi/Scott-Brown/Izenour), Los Ángeles: The Architecture of Four Ecologies (Banham), Collage City (Rowe-Koetter), Delirious New York (Koolhaas), o más recientemente Made in Tokio ((Kaijima/Kuroda/Tsukamoto). Una de las más valiosas aportaciones a la literatura arquitectónica de la última década, The Possibility of an Absolute Architecture, de Pier Vittorio Aureli, toma como punto de partida una interpretación casi exclusivamente infraestructural de la ciudad de Barcelona. Una lectura subjetiva y parcial altamente operativa destinada a construir, a partir de ella, el argumento principal del libro.

Dada la ciudad-aún-sin-manifiesto que es Madrid, parte del programa ideológico de la revista Arquitectura gira alrededor de la construcción, en aproximaciones sucesivas, de una amalgama coral de interpretaciones que conduzcan hacia la elaboración del manifiesto sobre el Madrid latente. Tan complementario al Madrid factual como imbricado en la subjetividad cultural de la ciudad.

Andrea Palladio fue capaz de activar una completa re-lectura de Venecia en clave renacentista, que se superponía al imaginario gótico predominante hasta entonces, trasladándolo a un segundo plano mediante la sucesiva triangulación de relaciones a distancia establecida por las iglesias por él construidas (San Pietro di Castello, San Francesco della Vigna, Il Redentore, San Giorgio Maggiore,..). Iglesias capaces de tejer una red que presentaba una máscara distinta; la Venecia que avanzaba sobre su propio goticismo y mudaba de piel a partir de una selectiva y poderosa acupuntura.

Cuatro siglos después, y sirviéndose del diseño no construido de la propuesta de Palladio para el Puente de Rialto de Venecia, Aldo Rossi propone el concepto de “Ciudad Análoga” como mecanismo para poder hablar de las sucesivas resonancias visuales e iconográficas que componen, muchas veces de manera equívoca, la memoria de una ciudad. De forma que el cuadro de 1753 Capriccio de G.A. Canaletto, en el que se pinta una imagen urbana aparentemente prototípica de Venecia con canales, góndolas y construcciones renacentistas, se trata en realidad de una alegoría de esta ciudad, en la que se representan tres proyectos de Palladio; dos de ellos construidos, no en Venecia sino en Vicenza, y el tercero, el diseño no ejecutado para Rialto. Una Venecia que no es. Un Venecia de fantasía, análoga, que al mismo tiempo consigue ser más veneciana que la Venecia real, utilizando arquitecturas ajenas a Venecia. Arquitecturas que nunca estuvieron allí… Rossi empleará esta sucesión de paradojas para demostrar cómo el diseño en arquitectura se puede servir de modelos formales e iconográficos prefijados cuyos significados brotan en interpretaciones postreras, a veces resonancias oníricas, independientes de esas cualidades formales e iconográficas.

Supongamos que desvelar las diferentes condiciones análogas en una ciudad, guiadas por la compleja superposición divergente entre relaciones culturales y realidades urbanas, sigue siendo un ejercicio de interés para el arquitecto contemporáneo. Que lejos de ser un procedimiento romántico, puede identificar vectores claves para el futuro que permitan complementar las fuerzas exclusivamente oportunistas y de mercado que dirigen la evolución habitual de una ciudad.

La mirada sobre el Madrid exótico y análogo es la mirada que descubre la ciudad que se oculta dentro de la real; la que en algún momento fue, o quiso ser, y de alguna forma permanece. La que podría haber sido y la que podría volver a manifestarse en cualquier momento.

La ciudad análoga salta por encima del tiempo y de los estratos de la memoria. Es capaz de redescubrir el “americanismo en Madrid” de la Gran Vía y convertirlo en material de trabajo. Es capaz de identificar la propuesta visionaria de la arquitectura “californiana” de El Encinar de los Reyes como perfeccionamiento del “sprawl” periférico, o rescatar el valor subversivo de la Costa Fleming como una operación en la que una tipología urbanística de raíz Moderna y una gestión político-programática permisiva y flexible, generaron condiciones de vida hedonistas hasta entonces desconocidas. Produciendo un mundo paralelo dentro de Madrid, con hábitos, protocolos y personajes propios.

Para la arquitectura, y para Madrid, la condición análoga implica rastrear potenciales latentes en apuestas tipológicas poderosas que debemos saber revelar, por debajo de apariencias decimonónicas, burguesas o genéricas. Confiando muchas de las veces en la autonomía, la insularidad, del objeto-edificio para erigirse en síntesis de esos posibles mundos paralelos, con leyes y modos de empleo propios e iconoclastas. Así Eurobuilding, Eurocis, Meliá Princesa o Torres Blancas.

Pensar Madrid análogamente significa convertir en superhéroes arquitectos tradicionalmente tildados de conservadores por haberse ceñido, aparentemente, a los corsés de la convencionalidad burguesa. Todo lo contrario que entender por ejemplo a Luis Gutiérrez Soto como un implementador de guiones propositivos de extrema novedad cuando estaba trabajando, alrededor del año 1930, simultáneamente en alojar utopías tan fantasiosas y de radical Modernidad entonces como fueron el cine (Callao, Barceló,...), la idea del ocio corporal asociado al agua (Piscina La Isla), el vuelo en aeroplano (Primer Aeropuerto de Madrid-Barajas) o la ficción del exotismo nocturno africano, tan caro a la Modernidad, en el Dancing-Salón de Té Casablanca, donde se cree que actuó Josephine Baker en 1934. O entender asimismo a Secundino Zuazo como aquel arquitecto gestor y estratega que detecta la oportunidad de poner en práctica más allá de los límites del Ensanche de Castro un ejercicio residencial tan complejo como el de la Casa de las Abejas, asociando residencia a un espacio industrial y a otro comercial, y monumentalizando la vivienda mínima de forma heroica en su soledad, con resonancias foráneas tan regionalistas como al tiempo americanas.

Pensar Madrid de forma análoga es, asimismo, entender la ciudad insertada en el sistema de la gran escala, no ya sólo metropolitana sino geológica y topológica. Un sistema que, actuando como gran atolón en el conjunto de la Península Ibérica, produce un oasis en medio de la Meseta Castellana que se alimenta permanentemente de la masa granítica de la Sierra de Guadarrama y el agua allí recogida. De forma que las extremidades energéticas de la ciudad (al igual que ocurre en Los Ángeles o en Lima y otras ciudades en entornos climatológicamente hostiles), se prolongan hasta más de cien kilómetros de distancia para captar sus fuentes de alimentación. Lo que hace de Madrid un gran monstruo con tentáculos ansiosos, y puede generar una completa lectura de la ciudad como ente estratificado semi-subterráneo, que se conforma a lo largo del tiempo como la historia de la negociación con el agua, desde los primitivos “viajes de agua” construidos en la ciudad desde tiempos musulmanes, hasta una consideración infraestructural, sumamente artificial, del Madrid contemporáneo.

Así cada mirada sobre la ciudad deposita un velo interpretativo nuevo, hace aparecer un conjunto de metáforas en paralelo a la versión oficial, activa un sistema de valores urbanos alternativos y re-describe construcciones que adquieren una nueva visibilidad. Analogías sucesivas que enriquecen los significados y abren paso a los exotismos del Madrid análogo.

EQUIPO EDITORIAL

 

Exoticisms of the Analogue Madrid

It’s a curious circular paradox: a city doesn’t become one until it fiercely wishes to be a different city — until it fights for coming out of itself, of its established script, in order to take on diverse disguises becoming something that it wasn’t before, until the transformation settles and a series of characteristics that were originally foreign, exotic, are now accepted as belonging to it. We continuously find this recurrent mechanism when looking with a keen eye to what the cities of interest to us are, appear to be, represent and suggest.

These successive evolutions take place by means of urban planning and architecture, but also by means of the concealed fiction imaginary look that literature can pour over a city — like Robert Louis Stevenson writing about Edinburgh or James Joyce about Dublin, just to mention a few popular cases. Literature, essays or research on architecture —many times interchangeable formats— trigger as well a transformation of the object of analysis just by re-describing it, something that is demonstrated better than ever when the subject of the re-description is a city. A city that is originally real, but at the same time it’s imaginary, fictional, by being retold from an external view, generally outsider, capable of making visible again, from the alien, distorted experience of the foreign, what familiarity makes hard to perceive.

No doubt this happens with the latest books about cities written by architects that occupy great part of the reference publications on the disciplinary thought of the second half of the 20th century and the beginning of the 21st. Halfway in most cases between essay, novel, fiction and socio-urban research, we could pose a hypothesis stating that, in architecture, the most important theoretical contributions in book format from the recent past are associated with a paradigmatic city model — a real, existing city, which is sublimated, caricatured and distilled at the same time, its most special features being sharpened by means of its re-description using specific strokes and associated texts in an evident format. This fact moves the originally real city models (New York, Los Angeles, Rome, Paris…) out to the territories of fiction and future, in an unresolved tension between utopia and reality resulting in possible open interpretations of the books.

This is the case of the manifesto-books Learning from Las Vegas (Venturi/Scott-Brown/Izenour), Los Ángeles: The Architecture of Four Ecologies (Banham), Collage City (Rowe-Koetter), Delirious New York (Koolhaas), and the more recent one Made in Tokio (Kaijima/Kuroda/Tsukamoto). One of the most valuable contributions to the architecture literature of the last decade, The Possibility of an Absolute Architecture by Pier Vittorio Aureli, takes as starting point an almost exclusively infrastructural interpretation of the city of Barcelona. It is a subjective and partial reading highly operative aimed at building, based on it, the book’s main plot.

Given the manifesto-lacking-city that Madrid is, part of the ideological program of Arquitectura magazine revolves around the construction, by successive approaches, of a pluralistic compound of interpretations leading to the creation of a manifesto about the latent Madrid — as complementary to the factual Madrid as interwoven in the city’s cultural subjectivity.

Andrea Palladio was able to activate a complete re-reading of Venice from a Renaissance approach, overlapping the Gothic imaginary prevailing until then and pushing it to the background by the successive triangulation of long-distance connections established by the churches built by him (San Pietro di Castello, San Francesco dellaVigna, Il Redentore, San Giorgio Maggiore…). These churches were capable of weaving a fabric presenting a different mask — the Venice that got over its own Gothicism and shed its skin because of a selective and powerful acupuncture.

Four centuries later and making use of the non-built design of the Rialto Bridge by Palladio, Aldo Rossi proposed the concept “Analogue City” as a mechanism making possible to talk about the successive visual and iconographic echoes making up, often erroneously, the memory of a city. This way, the 1753 painting Capriccio by G.A. Canaletto, in which an apparently prototypical urban image of Venice is represented, with its canals, gondolas and Renaissance buildings, is in fact an allegory of the city displaying three projects by Palladio, two of them built not in Venice but in Vicenza and the third one being his non-executed design for Rialto. A Venice that is not real, an analogue, fantasy Venice that, at the same time, gets to be more Venetian than the real Venice, by using architectures external to Venice — architectures that were never there. Rossi uses this succession of paradoxes to demonstrate how architectural design can make use of pre-established formal and iconographic models whose meanings originate final interpretations, sometimes oneiric echoes, independent from those formal and iconographic features.

Let us suppose that revealing the different analogue conditions of a city, guided by the complex divergent overlapping between cultural relations and urban realities, is still a practice of interest for the contemporary architecture. Let’s assume that, far from being a romantic process, it can identify key vectors for the future that help complementing the exclusively opportunistic and market forces running the usual development of a city.

The look at the exotic and analogue Madrid is a look that discovers the city hiding behind the real one, the one that it was at some point, or wanted to be, and somehow it remains — the one that could have been and the one that could appear again at any time.

The analogue city goes beyond the layers of time and memory. It is capable of rediscovering the “Americanism in Madrid” of Gran Vía and turning it into a work subject. It is capable of identifying the visionary proposal of the Californian architecture in El Encinar de los Reyes as an upgrade of the suburban sprawl, or recovering the subversive value of Costa Fleming as an operation in which an originally Modern urban typology and a permissive and flexible political and programmatic manage resulted in an hedonist living standard until then unknown, originating a parallel world inside Madrid, with its own customs, protocols and personalities.

For architecture and for Madrid, the analogue condition implies tracking the latent potential in strong typological bets that we must know how to reveal, behind nineteenth-century, bourgeois or generic appearances, trusting many times in the autonomy, the insularity of the building-object for raising as a representation of those parallel worlds, with their own iconoclastic laws and ways of being. Let’s think of Eurobuilding, Eurocis, Meliá Princesa or Torres Blancas.

Thinking Madrid in an analogue way means turning the architects traditionally considered conservative into superheroes for, apparently, having adhere to the restraints of the bourgeois conventionality. It is the opposite of understanding, for instance, Luis Gutiérrez Soto as a promoter of extremely innovative purposeful guidelines when he simultaneously worked, around 1930, in allocating utopias back thereso fantasy and radically Modern as the cinema theatres (Callao, Barceló), the idea of body leisure related to water (La Isla swimming pool), the act of flying in a plane (first Madrid Barajas airport) or the fiction of the African night leisure, so dear to Modernity, in the Dancing-Salón de Té Casablanca, where Josephine Baked is believed to have performed in 1934. It’s understanding Secundino Zuazo as the managing and strategist architect who identified the opportunity of putting into place, beyond the borders of the expansion district by Castro, such a complicated residential complex as the Casa de las Abejas was, associating housing with an industrial area and a commercial one and monumentalizing the minimum dwelling in an heroic way by himself, with foreign echoes both regionalist and American.

Thinking Madrid in an analogue way is, moreover, understanding the city inserted in the great scale system, not only from a metropolitan view, but also geologically and topologically. A system that, acting as a huge atoll in the Iberian Peninsula, gives rise to an oasis in the middle of the central plateau which is permanently nurtured by the Guadarrama mountain range and the water collected there. This way, the city’s energy branches (as it happens in Los Angeles, Lima and other cities located in climatological harsh environments) go beyond one hundred kilometres in order to reach its energy sources. This fact makes Madrid a huge monster with thirsty tentacles and entails a reading of the city as a semi-subterranean stratified being that has taken shape over the years as the history of negotiations with water, from the primitive underground channels built in the Muslim period, to the extremely artificial infrastructure consideration of the contemporary Madrid.

This way, every look at the city leaves a new interpretative veil, generates a group of metaphors parallel to the official version, activates a system of alternative urban values and re-describes structures that gain a new exposure — successive analogies that add to meanings and pave the way for the exoticisms of the analogue Madrid.

EDITORIAL TEAM

Chamartín merece una oportunidad

Tras el último cambio en el gobierno de la ciudad de Madrid en mayo de 2015, el proyecto de ampliación del Paseo la Castellana, tal y como había ocurrido ya en anteriores ocasiones, volvió a ponerse en cuestión. En los meses posteriores, a partir de la presentación de una serie de propuestas y contrapropuestas desarrolladas por parte de los actores implicados (Ayuntamiento y Distrito Castellana Norte fundamentalmente) se generó un intenso debate urbano en el que, frente a los que reclamaban la absoluta inmutabilidad del proyecto o su definitiva cancelación, el COAM apeló al diálogo y a la búsqueda de nuevos consensos, ofreciéndose incluso a mediar.

Los motivos que justifican la postura colegial, es decir, la conveniencia, necesidad y urgencia de acometer un proyecto para este ámbito son conocidos. De un lado, dar respuesta a los graves problemas causados por la enorme herida infraestructural de las instalaciones ferroviarias: eliminar barreras para coser barrios desconectados, aumentar equipamientos y zonas verdes solventando déficits históricos, mejorar la dotación de transporte público al tiempo que se pone al día la infraestructura soporte de la movilidad privada, incrementar la deteriorada calidad de vida de algunas zonas o potenciar la imagen urbana de esa parte de la ciudad. De otro lado, aprovechar las posibles oportunidades urbanas que podrían derivarse de recualificar un área de posición y accesibilidad privilegiadas en el contexto metropolitano, incluso a escala nacional: potenciar el perfil y la atractividad de Madrid como ciudad global mediante la creación de un distrito de negocios de referencia internacional, favorecer la implantación de nuevos usos innovadores capaces de dinamizar la economía local, generar nuevo espacio para viviendas, en especial, para impulsar los programas públicos y de corte social y como no, de mejorar también las vitales instalaciones ferroviarias existentes, particularmente la estación de Chamartín, materializando al fin, el anhelado objetivo de convertir a Madrid en una ciudad de una única parada con dos terminales en ambos extremos de la ciudad.

Tras más de dos años de intensas discusiones, negociaciones, concesiones, compromisos y pactos entre el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma, dos Gobiernos de la Nación de distinto signo político, así como empresas públicas y privadas (Adif y DCN), en julio de 2018 se presentó la última propuesta sobre este gran ámbito que ha recibido muchos nombres: “Prolongación de la Castellana”, “Operación Chamartín”, “Puerta Norte” y ahora “Madrid Nuevo Norte”. Esta nueva propuesta ha vuelto a desencadenar la polémica, llegando incluso a ser objeto de críticas contradictorias.

Seguramente muchas de las objeciones esgrimidas sean razonables y que siempre cabrá la posibilidad de que exista un proyecto mejor, sin embargo, en esta ocasión, más que nunca, no deberían dejarse de lado dos de las enseñanzas que ofrece la práctica real del urbanismo en base a las experiencias de similar escala. Primera: tras más de dos décadas se ha alcanzado un consenso muy amplio, mayor que cualquiera de los antes logrados, requisito imprescindible para poder comenzar a construir un futuro mejor para la zona Norte de la ciudad. Y segunda: más que planes, todos estos grandes proyectos son procesos abiertos, de larga duración y desarrollo cambiante, que se enfrentan y adaptan a coyunturas y materializaciones diversas a lo largo del tiempo, pero para ello, hade dárseles la oportunidad de poder nacer.

Carlos F. Lahoz Palacio

(Vicedecano COAM)

 

Chamartín deserves an opportunity

After the latter change in the city of Madrid’s government in May 2015, the project for the extension of Paseo de la Castellana, as it had previously happened, was once again called into question. During the subsequent months, based on a series of proposals and counterproposals developed by the involved parties —mainly the city council and the association Distrito Castellana Norte— an intense urban debate was aroused, in which, opposing the ones who claimed the project’s total immutability or its final cancellation, the COAM called for dialogue and consensus-building, even presenting itself as a mediator.

The reasons justifying the COAM’s stance, that is, the convenience, need and urge to undertake a project in the area, are well known. On the one hand, responding to the serious problems caused by the huge infrastructural wound of the railway facilities: removing barriers in order to connect detached neighbor hoods, increasing facilities and green areas resolving historical deficiencies, improving public transport services and updating the supporting infrastructure for the private transport, boosting the damaged life quality in some areas and promoting the urban image of this city area. On the other, taking advantage of the potential urban opportunities which might result from the rezoning of an area exceptionally located and accessible within the urban context, even at a national level: promoting Madrid’s profile and attractiveness as a global city by the creation of an internationally renowned business district, supporting the implementation of new uses capable of revitalising the local economy, generating new space for housing, especially in order to boost public and social programmes, and, of course, improving the vital railway facilities, particularly Chamartín train station, finally bringing to life the much longed-for objective of turning Madrid into a one-stop city with two stations on both ends of the city.

After more than two years of intense discussion, negotiations, licenses, commitments and deals between the city council, the autonomous community, two governments of different political hues, private and public companies (Adif and DCN), in July 2018 the last proposal about this field was presented, referred to by many names: Prolongación de la Castellana (Extension of la Castellana), Operación Chamartín (Chamartín Operation), Puerta Norte (Northern Gate) and now, Madrid Nuevo Norte (Madrid New North). This new proposal has once again triggered controversy, even being subject to contradictory criticism.

Very likely, many of the objections put forward are reasonable and a better project is always possible. However, this time more than ever, two of the lessons learned with the real practice of urban planning regarding similar experiences cannot be dismissed. First, after more than two decades, a real wide consensus has been reached, wider than any other previously reached, an essential requirement for starting to build a better future for the city’s northern area. Second, more than plans, all these large projects are open, long-term and changeable processes, facing and adapting to different circumstances and implementations over time, but, for that purpose, they should be given the opportunity to be born.

Carlos F. Lahoz Palacio

(Vice-decan COAM)

SINGULARIDADES

La revista tiene un subtítulo, también un eje sobre el que interesarnos: La definición de ámbitos que generalicen características deudoras de la experiencia arquitectónica, uno de estos ámbitos son los Barrios. En nuestro primer número “Manifiesto” ya se presentaba una sección -mayoritaria- en la que se desarrollaba, mediante un esquema editorial, una reflexión sobre las generalidades alrededor del territorio “Barrios”. Lo que translucía de nuestro interés era la detección de singularidades; Las actividades sociales o comerciales, los órdenes económicos o de clase, el paisaje urbano, densidad, flujos de tráfico, turismo o incluso la imagen corporativa forman el carácter de un “Barrio”, pero las singularidades lo acaban por determinar e incluso por representar.

La detección y elección de un lugar con gran fuerza en sus singularidades determina la elección de TETUÁN como objetivo para este número. Una lengua urbana de algo más de dos kilómetros de largo por la mitad de ancho, en cuyos bordes contrapuestos se encuentran lo económico de la Milla de oro de La Castellana y el curvilíneo Paseo de la Dirección. Todo el ensanche ordenado de la segunda mitad del siglo XX frente a las áreas de orden pueblerino resultado del aluvión migratorio de finales del XIX que construyeron como oficio gran parte del Madrid del siglo XX. En cómo se encuentran estas dos realidades, en la detección de las “singularidades” que son el resultado de esta fricción urbana, de cómo se ocupa y cómo cambia social y comercialmente el barrio, en cómo convierten en “genéricas” sus auténticas realidades, en dónde las fallas urbanas se encuentran, en los lenguajes constructivos, en las cosméticas migrantes, ahí es donde está nuestro interés por TETUÁN.

Una vez decidido el laboratorio acudimos a un editor, a un externo que desde la proximidad dispusiera en un display las historias, realidades e intereses que construyen la amalgama TETUÁN. Las “singularidades” aparecieron de forma física aparente, desde lo “corporate” en la línea Orense-Plaza de Castilla hasta las alineaciones desalineadas en diferentes profundidades y en distintos tramos de una misma calle. Cuatro plazas, dos nodos de circulación –Cuatro Caminos y Castilla y dos condensadores urbanos –AZCA y Remonta- certifican un barrio; las dos primeras al principio y final de su eje físico -que no real- vertebrador, las otras dos a izquierda y derecha del mismo eje como si ideológicamente quisiéramos hablar de gravedad social o económica.

Las desalineaciones, en efecto, son la singularidad. Creando ese paisaje de medianeras que se extiende hacia arriba en una ciudad que todavía tiene distintas alturas de cumbreras, son el resultado de una intención normativa que lucha por homogeneizar lo que la fuerza del capital, de la ciudad moderna, empuja desde la Castellana contra la falla, que desde el norte trae la energía de lo informe y de la necesidad. Además de lo físico está lo personal: en menos de cinco minutos pasamos de lo elitista comercial a las peluquerías dominicanas, de la burguesía de Capitán Haya al colorido caribeño de Alvarado.

La Realidad: Lo sustancial: “Sí, yo creo que cuando hablamos de lo de Tetuán, con ese lado Corporate o Institucional que está más cerca de la Castellana y el que corresponde a las antiguas viviendas del barrio, al nacimiento del barrio, lo que habría que decir es que los dos parecen tener el mismo tipo de arranque; que es esta cuestión de edificios desalineados, que no tienen una condición de fachada o de alineación y que además produce esos encuentros entre edificios que tienen medianeras o condición de ser medianeras. Si lo analizamos así, incluso los del Corporate, muchos de ellos tienen condición de ser medianeras.” “En el Corporate también hay situaciones muy raras, de repente una torre así y otra asá, en tangente. Por ejemplo la de Gutiérrez Soto y la de García Benito que decís estar así como…Sí, que se van dando la espalda uno a otro…Sí una situación “Tetuanera”. “Por eso te digo, que lo que nosotros proponemos es esta condición. Y luego, que tipológicamente se trabajan unos espacios interiores que tienen una condición extensiva como pequeñas naves industriales, edificios de oficinas, edificios extensivos, incluso las viviendas y que… tiene una condición también como no monumental, quieren ser neutros esos edificios en las fachadas.” “Las viviendas son como neutras, o sea son interesantes –también los de oficinas- pero no son los que tienen más condición monumental, sino que esos se encuentran en Chamartín; no están en Tetuán. Es decir, que el lado derecho de la Castellana tiene esa condición monumental, y el lado izquierdo no”.

El Formato: Un chat puede ser un vinculo para recibir opiniones y realidades: “En una conversación, como Hans Ulrich Obrist, en el libro de Migrations, empezó a publicar conversaciones por email, fue el primero que lo hizo”. El Contexto: Una foto explica realidades paradigmáticas: “La foto del barrio de Tetuán, al fondo las Torres KIO, ¿las cuatro torres?, esa foto es perfecta. Es un poco como la foto de la Casa de la Música de Oporto apareciendo por detrás del barrio, dan ganas de hacer una postal y repartirla con el número”. El Titulo: Define el interés: “Pero yo no pondría Medianeras, yo pondría Desalineaciones. Es mucho mejor que Medianeras. Imagínate la secuencia, Manifiesto, Desalineaciones, y el siguiente número puede ser Islas, o Atolón. Pero además

Atolón con dos eles, ATOLLÓN”.

 

SINGULARITIES

The magazine has a subtitle and also a focal point of interest: the definition of settings which generalize the characteristics that draw upon the architectural experience. One of these settings is the “neighbourhood”. Our first issue “Manifiesto” presented a major section in which we studied and reflected on generalities around the territory “neighbourhood” through an editorial diagram – what our interest revealed was the detection of singularities. The social and commercial activities, economic or class order, urban landscape, density, traffic flows, tourism or even the corporate image make up the character of each “neighbourhood”, but its singularities are the ones to determine and represent it.

The detection and choice of a place with strong singularities determines the choice of TETUÁN as an objective for this issue. A urban spit over two kilometres long by half its length wide, whose opposing borders are the Golden Mille of La Castellana and the curvilinear Paseo de la Dirección – the organized expansion district from the second half of the XX century in contrast to the town-like areas resulting from the migration flood from the late XIX century that shaped up great part of the XX century Madrid. On how these two realities are presented, on the detection of “singularities” resulting from this urban friction, how it treats and changes the neighbourhood’s social and commercial spheres, how it turns its realities into “generic", on where the urban faults converge, on the constructive languages, on the migrant cosmetics, there is where our interest for TETUÁN lies.

Once we had chosen our laboratory, we resorted to an editor, an external element which displayedfrom the proximity the stories, realities and interests that build up the melting-pot of TETUÁN. Its “singularities” appeared in a physical and obvious way, from the “corporate” in the Orense-Plaza de Castilla axis, to the misaligned arrangement in the different depths and sections along a given street. Four squares, two traffic hubs –Cuatro Caminos and Castilla– and two urban condensers –AZCA and Remonta– certify the neighbourhood. The first ones to the beginning and end of its physical (but not real) backbone, and the second ones to the left and right of the same axis, as if we were ideologically talking about social or economic gravity.

Misalignments are actually singularities, creating a landscape made up by party-walls spreading upwards in a city that still conserves many ridge heights. They are the result of a normative intent fighting for homogenizing what the power of capital, of the modern city, pushes from La Castellana towards the fault, which brings the energy of the shapeless and the need from the north. Besides the physical aspects, we find personal ones: in less than five minutes we go from the commercial elitism to the Dominican hair salons, from the bourgeoisie of Capitán Haya street to the Caribbean palette of Alvarado.

The Reality: the substance: “Yes, I believe when we talk about Tetuán there’s a “corporate” or institutional side closer to La Castellana and the one corresponding to the old housings, to the neighbourhood’s origins. What is worth mentioning that both of them have the same kind of beginning, which is the thing about misaligned buildings which don’t have a nature of façade or of arrangement and which produce the convergence of buildings with party walls or possibleparty walls. If we consider it this way, even the “corporate” buildings have the nature of being party walls. We also find estrange situations in the corporate side, tangent towers, one this way and one the other way around… as for instance the ones of Gutiérrez Soto and García Benito which are somehow… Yes, with their backs to each other… A “Tetuanese” situation”.

“That’s why I say that what we propose is this condition, and then, the idea of working typologically in the internal spaces with an extensive nature, such as small industrial warehouses, office buildings, extensive buildings and even housings and that… they have a non-monumental nature, they want to be neutral regarding its facades. The housings are neutral, they are interesting –also the office blocks– but they don’t have a monumental condition, those are found in Chamartín, not in Tetuán. That is, the right side of La Castellana has this monumental nature and the left side doesn’t”.

The Format: a chat can be a link to gather opinions and realities: “In a conversation, as Hans Ulrich Obrist in his book Migrations where he published e-mail conversations, he was the first one to do it”.

The Context: a picture explains paradigmatic realities: “The photo of Tetuán with the KIO Towers –the four towers?– in the background, that one is perfect. It’s somehow like the photo of the Casa da Música in Oporto emerging behind the neighbourhood. It feels like making a postcard and giving it out with the issue”.

The Title: it defines the interest: “I wouldn’t choose “Medianeras” (party walls), I’d go for “Desalineaciones” (misalignments). It is way better than “Medianeras”. Just imagine the sequence: Manifiesto, Desalineaciones, and the next number can be Islas (islands) or Atolón (atoll). But Atolón with double “l”, ATOLLÓN”.

Tetuán está en un momento decisivo

Gentrificación y tugurización son dos términos antitéticos que responden a un mismo fenómeno: la sustitución de un tejido social por otro. La gentrificación expresa un cambio de menos a más (en términos socioeconómicos) e implica, por lo general, el éxodo de los grupos vulnerables que residían en un barrio y su reemplazo por un segmento social económicamente superior. Por el contrario, la tugurización habla del proceso inverso, y supone ir de más a menos. Esto conlleva la desaparición de los grupos preexistentes (clases medias, por lo general), que abandonan su espacio para pasar a ser ocupado por clases sociales pobres e incluso marginales. Como es evidente, las implicaciones de ambas dinámicas no se limitan a afectar solo al tejido socioeconómico de la ciudad ya que, cuando tienen lugar, también alteran el espacio público y las edificaciones, ocasionando, en sus expresiones más radicales, profundas transformaciones que van desde la completa desaparición de tejidos y usos tradicionales hasta la degradación ambiental y arquitectónica más absoluta. Al tratarse de opuestos, la gentrificación y la tugurización suelen producirse en ciudades distintas o en sectores diferentes de la misma ciudad, sin embargo, ocasionalmente, se da la extraña circunstancia de coexistir en un mismo lugar. Este es el caso del distrito madrileño de Tetuán, en especial, de los barrios situados al oeste de Bravo Murillo.

Alejados del principal eje de desarrollo de Madrid, la Castellana, estos barrios de condición trabajadora, caótica y vital permanecieron al margen del primer proceso modernizador del norte de la ciudad. Al llegar la democracia se buscó subsanar algunos de sus muchos déficits urbanísticos. Para ello se impulsaron varias operaciones estructurantes de calado como la apertura de dos grandes ejes (C/Marques de Viana y Av. de Asturias), la generación de nuevos espacios públicos (Pza. de la Remonta) o la creación de un parque equipado en su borde. Sin embargo, a pesar de la voluntad pública por llevar la iniciativa de su transformación, la reciente evolución de estos barrios ha estado condicionada, sobre todo, por otros dos vectores: primero, la demanda de jóvenes con recursos que desean vivir junto al centro neurálgico de la capital que ha generado una actividad inmobiliaria de bajo valor añadido que se limita a sustituir edificaciones y cuyo única aportación es sacar provecho de las inmejorables accesibilidad y localización; y segundo; por la necesidad de alojamiento de una creciente población de escasos medios (principalmente inmigrantes) que trabaja por la zona y es presa del desmedido afán de lucro de los arrendadores de las numerosas infraviviendas existentes en el área. La nueva ola de desarrollo urbano del norte de Madrid promete acentuar estas dinámicas, de forma que lo que hoy es una anomalía curiosa, que no “da demasiados problemas”, podría llegar a convertirse, como ha ocurrido en otros lugares, en un foco de tensiones y conflictividad. Para que esto no ocurra, es el momento de abordar una nueva y decidida actuación pública en estos barrios que acometa su regeneración de manera integral.

CARLOS F. LAHOZ

(Vicedecano COAM)

 

Tetuán is living a decisive moment

Gentrificacion and “tugurizacion” are two antithetic terms obeying to the same phenomenon: the substitution of a social fabric by another. Gentrification describes a change from less to more (socio-economically talking) and generally implies the exodus of the vulnerable groups residing in the neighbourhood and their substitution by an economically-superior social sector. On the contrary, tugurización (from tugurio: hovel) describes the opposite process and implies going from more to less. This entails the disappearance of the pre-existing groups –usually middle-class–, which abandon a space being occupied by poor or even marginal social sectors. Obviously, the implications of both dynamics don’t only affect the city’s socio-economical fabric, but, when they occur, they also modify the buildings and public spaces, entailing, through their more radical expressions, thorough transformations, including from the total disappearance of traditional uses and fabrics, to the absolute environmental and architectural degradation.

As opposites, gentrification and tugurización usually take place in different cities or different areas of the same city. However, the estrange circumstance of them coexisting in the same space is occasionally given. This is the case of Madrid’s district of Tetuán, especially of the neighbourhoods to the west of Bravo Murillo street.

Away from Madrid’s main development axis, la Castellana, these working-class, chaotic and lively neighbourhoods, were left aside the first modernising process undertook in the north of the city. With the arrival of democracy, the reparation of some of their many urban deficits was attempted. For that purpose, several major structural operations were promoted, as the opening of two large axes (Marqués de Viana and Av. de Asturias), the generation of new public spaces (Plaza de la Remonta) or the installation of an equipped park to the edge. However, despite the public will to carry out the transformation initiative, the recent development of these neighbourhoods has been conditioned, above all, by other two tendencies. First, the increasing demand of resourceful young people eager to live by the capital’s nerve centre, which has generated a low value-added real state activity, limited to substituting buildings, and whose only contribution is taking advantage of the area’s unbeatable accessibility and location. And second, the need fo accommodation of an increasing limited-means population (mainly immigrant) who works on the area and is prey to the excessive craving for profit of the lessors of the many substandard housings existing in the aera. Northern Madrid’s new wave of urban development will sure emphasize these dynamics, in a way that, what today is a curious anomaly, not giving “too many problems” for now, could become, as it has already happened in some other places, a flashpoint for conflict. For this not to happen, it’s time to tackle a new and decisive public intervention in the neighbourhoods so as to undertake their integral regeneration.

CARLOS F. LAHOZ

(Vice-dean COAM)

¿PARA QUÉ?

¿Para qué sirven los concursos de arquitectura? Salga este número de la revista ARQUITECTURA con el sincero deseo de poner sobre la mesa la utilidad de los concursos de arquitectura en el momento actual. Su sentido en el panorama descreído y postcrisis que vivimos. Tradicionalmente se trataba de hacer concursos para conseguir trabajo; para ganar dinero y para construir, o viceversa. ¿Qué panorama encontramos en la actualidad?

NOTAS CRÍTICAS

¿Qué significado tiene que muchos de los más interesantes concursos nunca se acaben llevando a buen término?

¿Por qué la inmensa mayoría de los concursos Europan, antaño termómetro de experimentación y emergencia juvenil, no solo jamás se construyan sino que ni si quiera son capaces de suscitar un debate más allá de la endogamia de los medios especializados? (y últimamente ni eso)

La perversión de la cultura del concurso se ha infiltrado hasta el en noble oficio de realizar proyectos fin de carrera. Los PFC se realizan hoy, con la lúgubre perspectiva de poco trabajo a la vista para el recién titulado, con el horizonte de poder destacar en un concurso de PFCs que alimente un CV. ¿Es esta la mejor forma de afrontar un trabajo de graduación? ¿Cómo afecta esto a la forma en la que el estudiante elabora un PFC?

¿Existe el lenguaje de los concursos? Parafraseando a Alejandro de la Sota, ¿por qué los concursos de arquitectura siempre tuvieron aspecto de concursos de arquitectura? ¿Existe la sección tipo, render-tipo, diagrama tipo o axonometría tipo cuya contemplación nos lleva automáticamente al entendimiento del “modo concurso”, con todos sus clichés, previsibilidad y glamour asociado?

EL CONCURSO ESPAÑOL

Podemos también preguntarnos por las particularidades que tiene, si es que las tiene, el “concurso en España”. En España el concurso es más de ideas que en el resto de Europa. Quizás por tener la sospecha de que jamás se construirá, o que se estrellará por el camino, el concurso español es más conceptual, mejor dibujado, más propositivo y más idealista que el de la media continental.

El concurso de arquitectura “europeo” se acerca más a un Proyecto Básico muy bien representado, a sabiendas que de ser el ganador, de inmediato pasara a su fase ejecutiva con poca mediación desde la idea original. Urgente y eficazmente. En España el concurso es tantas veces un salto con red, demostración desde luego de una actitud más quijotesca, al tiempo que descreída acerca de la utilidad real de los esfuerzos depositados.

LOS CONCURSOS DEL COAM

No obstante, y a la vista de los concursos aquí presentados, se vislumbran algunas señales de cambio, de desplazamiento del “paradigma concurso español”, quizás amparadas por el COAM en algunos de los casos que nos ocupan y que se presentan en estas páginas. Un desplazamiento en aras de la utilidad social, real, del concurso, de su des-encriptado, de la descodificación del consabido protocolo circular y endogámico tradicional en aras del rendimiento, o “performance” (rendimiento evaluable, verificable de forma factual), del esfuerzo concursal.

En muchos casos alejado de la belleza del resultado, del previsible “render” o de limitar al arquitecto a sus habituales tareas embellecedoras. Algunos ejemplos de concursos organizados por el COAM en los que el arquitecto reclama las atribuciones del mediador social, del diseñador industrial, o del ingeniero y el especialista consultor, apuntan a una dirección complementaria.

Así el concurso Remodelación de 11 plazas en la periferia de Madrid, cuyo proceso ejemplar, tras unas Bases particularizadas para cada uno de los casos y siempre alejadas de requerimientos generalistas, ha incorporado la voz de los futuros usuarios y habitantes de cada entorno para informar las propuestas arquitectónicas y eventualmente elegir las más adecuadas. Con resultados algunas de las veces alejados de previsiones estilísticas para acercarse a las necesidades reales, en crudo, de cada uno de los fragmentos urbanos que apuestan por resolver o mejorar. Algo parecido habría ocurrido, está ocurriendo, con el Concurso para la remodelación de la Plaza de España, en este caso además acercándose a protocolos ignotos para la arquitectura hasta el momento en cuanto a la gestión de la participación popular, con los riesgos y oportunidades que esto conlleva.

Así también con algún concurso “menor”, como puede ser el del Trofeo del Torneo de Golf Solidario, algo que podría resultar anecdótico dentro de los quehaceres de arquitecto tradicional, sino fuese por el trasfondo de ampliación del campo de actuación disciplinar del arquitecto, que se desplaza a reclamar terreno al diseñador industrial, y que se adivina tras esta iniciativa.

Y así, sin duda, en casos como el Concurso Inside Chueca, en el que la incorporación del arquitecto al diseño infraestructural, que resulta, por encima de otra cosa, en la producción de espacio público, by-passea, de nuevo, sus tradicionales atribuciones: el arquitecto pasando de ingeniero a urbanista en una verifificación real de las capacidades híbridas propias de nuestra formación. Arquitecto que llegado el caso se puede mover en el campo de la ingeniería pero con un trabajo cuyos resultados siempre se evaluarán como beneficios sociales plausibles (la mejora del espacio público de Chueca) más relacionados con la noción de carácter que con la de eficiencia técnica. Finalmente también, en este rápido recorrido sobre la ampliación del campo de trabajo del arquitecto, nos interesa señalar el Concurso para

la rehabilitación energética del edificio residencial en c/ San Pedro de Cardeña, como feliz caso prototípico de muchas preocupaciones futuras y actuales por intervenir no ya sobre el patrimonio histórico o sobre lo existente, sino sobre lo simplemente obsoleto, cotidiano y hasta vulgar o redundante en la ciudad que no obstante, o precisamente por ello, necesita una mirada inteligente

y estratégica desde la arquitectura. Una mirada capaz de trasformar la aparente convencionalidad en novedad, con propuestas evaluadas (y

en este caso esto nos parece revolucionario), no desde su belleza plástica sino casi exclusivamente desde las soluciones técnicas y la adecuación

y oportunidad de los sistemas y dispositivos de mejora propuestos. Y en muchos caso en contra de una posible belleza o armonía plástica... Un concurso por tanto que reclama con tozudez la utilidad del arquitecto como especialista o consultor, útil para otro arquitectos además de para la sociedad, y capaz, gracias a su habilidad técnica y mediadora, de insertarse con naturalidad en equipos multidisciplinares. Reflexión extrapolable a los Premios MatCoam, cuyos resultados nos permiten de nuevo mirar la arquitectura desposeída de sus virtudes plásticas o formales que, pese a tenerlas, se supeditan en este caso al interés de soluciones técnicas innovadoras llevadas a la práctica y evaluadas sobre el terreno; en casos reales.

Reclamar la labor del arquitecto como útil y contrarrestar la perdida de terreno de actuación disciplinar que nos acecha mediante la ampliación del campo de posible utilidad arquitectónica, solapándose al de otros técnicos en campos paralelos; Superar la cultura del concurso como algo estrictamente visual para evaluar los resultados de forma performativa, en base a la concreción y sentido técnico de sus soluciones; Mantenerse en la lucha de la justa puesta en práctica de tantos concursos inicialmente abusivos o incoherentes en sus condiciones y exigencias, y tantas veces re-encauzados por los Colegios de Arquitectos españoles; Establecer las mesas de negociación sobre las que debatir y elegir soluciones consensuadas que la sociedad puede reclamar como suyas desde la participación activa. No son pocas funciones para ser ejercidas en torno al tema “concursos” desde la plataforma colegial, lo que nos llevaría a preguntarnos de nuevo, ¿para qué sirven los concursos de arquitectura?

 

WHAT FOR?

What is the purpose of architecture competitions? This issue of RevistaArchitectura is released with the sincere will to lay on the table the usefulness of architecture competitions in the current time, its sense within the present post-crisis and incredulous scenario. Traditionally competitions were aimed at getting a job, at making money and at building, or vice versa. But what scenario do we find today?

CRITICAL ANALYSIS

What’s the point on not bringing off many of the most interesting competitions? Why is it that the vast majority of the Europan competitions, once the indicator of youth experimentation and emergence, are not only never built but they’re neither capable of arousing a discussion beyond the endogamy of specialised media?

(And lately not even that). The perversion of the competition culture has soaked even through the noble job of making final university projects. The projects are today made with the sad perspective of little work on the horizon for the new graduates, with the sight of being able to stand out in a competition of projects that boosts their CV. But, is that the best way to face a final university project?

To what extent does this alter the way students face their final projects? Is there such a thing as a competition language?

In Alejandro de la Sota’s words, why have architecture competitions always looked like architecture competitions? Is there a section type, a render type, a diagram type or an axonometry type whose presence automatically leads to the understanding of the “competition mode” with all its associated clichés, predictability and glamour?

THE SPANISH COMPETITION

We can also wonder about the particularities, if any, of the “Spanish competition”. Competitions in Spain are more about ideas than in the rest of Europe. Maybe because there’s the suspicion that the project will never get built, or it will explode along the way, Spanish competitions are more conceptual, more purposeful, more idealistic and better outlined than the average in Europe. European architecture competitions are something closer to a very well presented Basic ProJect, knowing full well that in case of winning, it will immediately go into its executive phase with no many modifications from the original idea, urgently and effectively. In Spain, competitions are many times a somersault, a demonstration of a quixotic attitude, and at the same time incredulous, towards the real utility of the efforts made.

THE COAM COMPETITIONS

Nevertheless, in view of the competitions hereby presented, there’s a glimpse of some signs of change, of moving forward from the “Spanish competition paradigm”, maybe protected by the COAM in some of the cases presented in these pages. A step in the name of the real and social utility of the competition, of the decryption and decoding of its well-known and endogamous traditional circular protocol for the sake of the efficiency or performance (calculable and actual verifiable performance) of the competitin effort. In many cases away from the beauty of the result, from the predictable renders or from limiting the architect to its usual beautifying duties. Some examples of competitions held by the COAM in which the architect claimed the responsibilities of the social mediator, the industrial designer, the engineer and the consultant, point at a new direction.

This happens in the competition for the renewal of 11 squares in the outskirts of Madrid, whose exemplary process, with particular conditions set for each of the cases and always away from the general requirements, has incorporated the voices of the future users and residents in order to inform about the architectural proposals and eventually choosing the most appropriate ones – with results sometimes different from the stylistic predictions to come closer to the real needs, in the raw, of the urban spaces meant to improve or resolve.

Something similar would happen, and is happening, with the competition for the remodelling of Plaza de España. In this case, it’s embracing protocols so far unknown to architecture, regarding the management of the public involvement, with the risks and opportunities it implies. It happens in a “minor” competition as the one regarding the trophy for the Charity Golf Tournament, something that may seem incidental regarding the duties of the traditional architects, if it wasn’t for its background – the opening of the architects’ disciplinary areas of activity, who move forward to gain ground in the industrial design, which is discerned in this initiative.

And it happens, no doubt, in the competition Inside Chueca, in which the incorporation of the architects to the infrastructural design which results, above all, in the production of public space, bypasses again their traditional responsibilities

– architects go from engineers to urban planners, confirming the hybrid abilities inherent to our training.

When it comes to it, the architect can work in the engineering field but his results will always be assessed as plausible social benefits (the improvement of Chueca’s public space) more related to the idea of character than to the one of technical efficiency.

At last, in this fast itinerary of the opening of the architect’s field of work, we must point out the competition for the energy efficient renovation of the residential building at San Pedro de Cardeña street, as a lucky type case of many of the current and future concerns about modifying not only the historical heritage or the existing elements, but the out-dated, quotidian and even tasteless or superfluous ones for the city, which, nevertheless, or just because of it, need an intelligent and strategic approach from architecture. An approach capable of transforming the apparent conventionality into novelty, with proposals assessed (and in this case, this is something revolutionary) not from their plastic beauty, but almost exclusively from the technical solutions and the adaptation and opportunities of the proposed improvement systems and devices – and, in many cases, in opposition to the feasible beauty of plastic harmony.

A competition that stubbornly claims the architect’s utility as a specialist or consultant, useful for other architects as well as for the society and able, thanks to their technical and mediating skills, to naturally integrate into a multidisciplinary team.

This reflection is translatable to the MatCoam Prize, whose results allow us to look at architecture deprived from its formal and plastic virtues that, in this case, are subject to the interests of the technical innovative solutions put into practice and assessed on the ground, in real cases. Demanding the architect’s work as useful and counteracting the loss of disciplinary field of action through the opening of the possible architectural utility field, overlapping other parallel technical fields; overcoming the competition culture as something strictly visual to assess

the results in a performative way, in accordance with the precision and technical sense of its solutions; maintaining the fight for the fair execution of initially abusive or incoherent tenders regarding their conditions and exigencies, many times re-guided by the architects professional associations; establishing the negotiating table for the discussion and acquisition of agreed solutions that the society can claim as their own from the active involvement.

These are quite a few functions to be applied by the association around the “competitions” subject – which leads us to wonder again, what is the purpose of architecture competitions?

EL MEJOR SISTEMA QUE EXISTE

¿Estará dado?

¿Buscará el jurado un arquitecto o un proyecto?

¿Optarán por una propuesta que demuestre solvencia o se atreverán a dar una oportunidad a la mejor respuesta?

¿Tiene sentido trabajar tanto para conseguir un trabajo?

¿Es sostenible desperdiciar lo producido por los equipos que no ganen?

Estas y otras preguntas, pensamientos que asaltan de manera recurrente la mente de multitud de arquitectos, demuestran que el concursodista mucho de ser un sistema ideal. No obstante, pensemos por un instante en algunas de las alternativas.

La contratación directa, por ejemplo, ¿sería más eficaz para cumplir con los criterios de transparencia y participación que deben regir todas las relacionesentre las administraciones y los ciudadanos? ¿Garantizaría mejor la igualdad de oportunidades y el derecho a la libre concurrencia? ¿Sería más efectiva a la hora de combatir el fraude y la corrupción? El sistema de subasta, por pensar en otro modelo considerado de “éxito”, ¿es la mejor forma de asegurar la calidad técnica y la creatividad necesarias para generar proyectos capaces de incidir positivamente en la vida de los usuarios y en el espacio público? ¿Cómo podrá enriquecer patrimonial, social y culturalmente un país un proyecto cuyo único mérito es haber sido el más barato?

Cuando se piensa dos veces, frente a otros modelos,el del concurso cobra todo su sentido. Por este motivo, el Colegio de Arquitectos de Madrid decidió fundar una oficina de apoyo a su convocatoria en el año 2003.

Tras 15 años de actividad, la OCAM se ha convertido en toda una referencia a nivel internacional en términos de promoción (presencia institucional, información gratuita

a convocantes, generación de pliegos tipo, edición de Libro blanco, etc.), gestión (más

200 concursos realizados) y vigilancia (infinidad de alegaciones y recursos presentados). Además,ha sidounos de los actores decisivos, sino el más determinante, en el cambio experimentado por Madrid en materia de concursos de arquitectura en los últimos años. Conviene recordar que de forma previa a su existencia apenas se convocaban concursos abiertos, los que había eran por invitación o restringidos y se prefería contratar con figuras internacionales que suscitar debate profesional y social sobre las actuaciones a realizar.

Se ha recorrido un largo camino, pero todavía queda mucho por hacer.

Debemos seguir perseverando en algunas de nuestras reclamaciones históricas. Debemos continuar combatiendo los disparatados niveles de solvencia y las exigencias desproporcionadas, así como los concursos en los que no se garanticen debidamente los criterios de confidencialidad y el anonimato. Debemos seguir defendiendo los jurados de expertos frente a las mesas de contratación. Los criterios técnicos y de calidad frente a la reducción de plazos y las bajas. Debemos denunciar las subastas porque denigran progresivamente nuestra profesión como servicio público y dejan fuera de oportunidad tanto a grandes como pequeños.

También es necesario comenzar a trabajar con intensidad en otros campos como es el mundo privado, buscando con ello, una vez más, el beneficio de ambas partes, empresas y arquitectos. Para las primeras, el concurso puede significar un modo de obtener resultados de mayor calidad y eficacia, diferenciarse y prestigiar sus marcas y productos

y abrirse a nuevas ideas y necesidades latentes en la sociedad. Mientras que para los arquitectos que ya concursan en este ámbito, el que se promuevan y difundan las mejoras prácticas al tiempo en que se hacelabor de seguimiento de las iniciativas en marcha, es la mejor garantía, quizá la única, de que puedan desarrollar su trabajo en condiciones dignas.

El procedimiento del concurso no es perfecto, pero a pesar de tener multitud de aspectos discutibles, por dura e injusta que sea la competencia entre compañeros para acceder a un encargo, este sistema es, como la democracia, el menos malo de todos los conocidos, lo que lo convierte de forma automática en el mejor que existe.

Carlos F. Lahoz Palacio V. D. COAM

INTRODUCCION:

Entendemos la oportunidad del concurso para la Revista ARQUITECTURA como la de recuperar su papel aglutinador de intereses y trabajos de todos los Colegidos madrileños frente a derivas endogámicas o autorreferenciales. Una revista a la que todos tendrán acceso, en la que todos podrán publicar, y en la que solo los colegiados podrán escribir. La revista de los colegiados.

Valoramos la oportunidad de producir una revista cuyo único tema sea recurrentemente la ciudad de Madrid, donde en su complejidad y multipolaridad podamos encontrar todos los temas, afinando la mirada a través de la riqueza de instrumentos de análisis y redescripcion al alcance de la arquitectura. Una revista que hará de la ciudad de Madrid un mundo, real e imaginario, sobre el que proyectar sucesivos mapas del tesoro. Todos los temas están en Madrid.

Detectamos la oportunidad de hacer confluir sinérgicamente los esfuerzos editoriales papel – web, hasta ahora siempre descoordinados, proponiendo un concepto común de contenido y presentación para ambos formatos, economizando esfuerzos e intensificando el resultado. Una revista única en dos soportes, con un diseño y maquetación sofisticado por sencillo y directo, ambivalente en el mundo virtual y en el mundo físico. Revista papel = revista web.

Inventaremos la oportunidad de trasformar la “Revista Arquitectura” en una suerte de fanzine de arquitectura: debido a la preminencia que se supone va a ir tomando progresivamente la publicación digital de la revista, ha dejado de tener sentido insistir en una edición singular en papel “glossy”, proporcionalmente cara y de escaso alcance. En cambio, una revista “de guerrilla”, de carácter casi artesanal, barata, fácil de reproducir, casi desechable y que anteponga contenido sobre continente. Revista como objeto de consumo cotidiano.

Intuimos la oportunidad de volver a hacer una revista de utilidad social que alcance al gran público, no solo a los arquitectos. Para ello, daremos forma a una revista cuyo contenido equilibre lo disciplinar y lo periférico, volviendo a hacer a la arquitectura una preocupación cotidiana. Al mismo tiempo simplificaremos y abarataremos la producción de la revista con el objetivo de incrementar la periodicidad de la tirada sobre la prevista por el COAM. Una revista ágil, de producción instantánea, fácil de conseguir, fácil de usar. Revista rápida y omnipresente.

MANIFIESTO:

0.- La “Revista arquitectura” como realidad Transversal de los Arquitectos de Madrid.

1.- La “Revista Arquitectura” debe de crear un discurso para posicionar a la arquitectura en el espacio del interés y no de la apariencia, en el lugar en que la profesión no es una elite sino una necesidad. En un momento en el que vivimos la confortabilidad de la apariencia –el mármol y lo categórico- frente a lo incordiante de la presencia –las ideas y sus inseguridades-. Se venden muchos más metros cuadrados por los acabados que por su propuesta arquitectónica, se vende más papel cuché en revistas aparentes que ideas embaladas.

La apariencia se evalúa ella misma, la presencia nos evalúa: Llevamos la apariencia bajo el brazo y nos convertimos en eso aunque interiormente esté vacía de contenido, es incontestable en cuanto a lo general. Lo particular, lo propio tiene que ver con nuestras ideas y como las argumentamos, es la presencia, origen de la controversia, del intercambio el ring donde se confronta la inteligencia.

El Fanzine es una idea embalada en un cuerpo que nos habla de lo ágil, lo próximo y lo esencial, en donde los contenidos fluyen en tiempo real. Lo importante es el contenido aunque la idea también está en el contenedor, el mármol o el alicatado son el resultante de una experiencia espacial no de un “status”. Se trata de generar una “Revista Arquitectura” en el que su diseño y sus contenidos conviertan cada número en un objeto de coleccionismo.

2.- La “Revista Arquitectura” se adaptará en su tirada a la realidad que significa interesar al mayor número de colegiados y obligaciones institucionales y se hará posible tanto en su versión impresa como en su acceso web, para esto compatibilizará un diseño adecuado a los dos formatos sin pérdida de la identidad que el formato físico debe liderar.

La “Revista Arquitectura” será ágil en todos los sentidos; la versión impresa no solo no pesara ayudando a su transporte y lectura sino que pretende aumentar su periodicidad respecto a anteriores, generando más contenidos y fluidez entre los números, de tal forma que asociemos la “Revista arquitectura” a un flujo constante y en permanente update.

3.- La “Revista Arquitectura” viene respaldada por una heterogénea red de colaboradores en campos que complementan la Arquitectura y que es necesario revelar, registrar y amplificar en el amplio panorama cultural de Madrid, inventariarlo y acercarlo como elemento clarificador de intereses tangenciales a lo arquitectónico: Música y Poesía, Gastronomía y Moda, Política y Tendencias, Web y Redes, Edición y Publicación, Arte y Cerámica, Obituario y Futuro, Sociedad y Deportes, Técnicas…. La “Revista Arquitectura” será un foro de opinión e información.

4.- La “Revista Arquitectura” estará abierta a todo arquitecto colegiado con un único lugar afín, Madrid. Su identidad interactiva posibilitará una relación biunívoca entre ella y los colegiados en publicaciones de proyectos, artículos u opiniones, tejiendo una red de contenidos amplia y abierta a todos.

5.- La “Revista Arquitectura” no es un producto precocinado, pertenece al mundo de lo artesanal, cada número pondrá en práctica un desafío por ser original en la realización y la gestión de contenidos, los números se parecerán en su genética no en su repetición, la autoedición posibilita tener conocimiento en tiempo real de todo el contenido y de su forma exacta en cada número. El legado en cuanto a presentaciones, modelo de revista o incluso tipografías de la “Revista Arquitectura” nos compromete con un modelo próximo en los contenidos y cercano a los lectores y paradigma de su histórico. Una revista para Arquitectos realizada enteramente por arquitectos en todas sus fases y que reflejará una genuina manera de comunicar, el grupo editor llevará directamente la gestión y selección de contenidos, el diseño grafico y lo editorial. La sofisticación no es deudora del lujo pertenece al campo de lo artesanal.

6.- La “Revista Arquitectura” tiene la obligación de ser una revista democrática dirigida a todas las Arquitectas y Arquitectos colegiados de Madrid, con todas sus idiosincrasias contenidas, desde los más jóvenes a los Eméritos, desde los profesionalistas a los Académicos. Lo intemporal arquitectónico es mucho más importante que lo inmediato anecdótico. El equipo editorial emulará la realidad de la profesión integrando contenidos y pensamiento así como realidades u oportunidades de carácter ageneracional, en la formación del equipo está el interés por borrar jerarquías o intereses generacionales, el interés está en la diversidad y la multitud de intereses y en como sentirnos cada uno reconocidos en nuestros intereses, el diseño de la revista anima a encontrar una manera de mirar propia en la cual encontremos lo próximo, una vez encontrado será así en todos los números: el código de lo afín.

7.- La “Revista Arquitectura” será un monográfico en sí misma, en cada número: Concursos, proyectos, artículos, investigación, etc.…, se irán hibridando en cada revista de tal forma que al final del periodo editorial cada uno de esos cuadernillos formaran un monográfico especifico de la historia de la revista, se generará un índice histórico de la “Revista Arquitectura” como compromiso editorial con el Colegio, un repaso al archivo histórico que ayudará en la creación de un número Antológico. En el conjunto esta “todo” y en cada uno “lo particular”, el conjunto de números será en sí mismo un Monográfico.

El compromiso del equipo Editor en la investigación y recuperación del archivo de la revista desvelará su legado y patrimonio.

8.- La “Revista Arquitectura” en su diseño y enmaquetación quiere establecer un compromiso con lo culto, lo intelectual y lo histórico, nada es anecdótico es fruto de las personas que enviarán o presentarán sus intenciones, proyectos o pensamientos es precisamente por esto que esa historia la contaremos desde el mejor formato grafico: Nadie pareció darse cuenta como cuenta David Hockney que desde el abandono de la pintura al fresco –la sagrada familia es un buen ejemplo- durante los siglos posteriores en occidente tanto la pintura de caballete como la fotografía no pudieron incorporar el sentido del tiempo en sus realizaciones, que los cubistas lo intentaran ingenuamente no es óbice para reconocer que en la pintura china llevaban siglos incorporándolo de forma tan natural como todos aquellos rollos de pintura china que nos cuentan historias tan domesticas como la siega y la posterior fabricación del pan incorporando todos los protagonistas en un relato temporal.

Una sola columna recorrerá cada una de las páginas cambiando de tamaño y de cuerpo utilizando solo el tiempo narrativo como gradiente, este diseño además permitirá leer la revista del mismo modo en “scroll” a lo largo de la red. La Web de la revista se irá llenando de contenidos en tiempo real, un “making off” informará al instante de lo que suceda o sucederá en el número en producción.

10.- La “Revista Arquitectura” tiene una tipografía propia que es el resultado de “lo histórico” de su diseño. Si algo nos anima la observación interesada y cronológica de todos sus números no es la uniformidad de su formato es la riqueza de cada una de las tipografías asociadas a cada esfuerzo editorial

Cada Sección irá acompañada por una tipografía propia, desde las más nostálgicamente antiguas hasta las más recordadas modernas, así se explicará en cada número para recordar a los editores y creadores de la propia historia de la revista. En las secciones de creación propia el nuevo equipo editorial propondrá su propia firma tipográfica.

El contar la historia de la revista es sacar a la luz su legado.

9.- La “Revista Arquitectura” se estructurará alrededor de secciones reconocibles por su información número a número: Radar, Highlights, LABs, Desplazamientos, Suburbials, Invariantes, Editorial, Infiltrados y Técnicas. Nueve secciones fijas y estables en cada número configurando la serie de “9 Monográficos por Fascículo” que se irán entregando periódicamente con cada nuevo número, un recorrido asimétrico y transversal de lo que orbita alrededor de la arquitectura y de ella misma.

10.- La “Revista Arquitectura” ha sido durante años altavoz internacional de la arquitectura Española, ahora tiene la oportunidad y pensamos que la obligación de también presentar y representar una oportunidad para aquella realidad arquitectónica que se halla esparcida por el espacio internacional de origen madrileño. En las distintas secciones irán apareciendo tanto artículos, reportajes, proyectos o presencias de arquitectas de origen madrileño. El equipo Editorial se compromete a establecer conexiones académicas y editoriales con instituciones, universidades y otras publicaciones arquitectónicas o culturales internacionales con el fin de propagar y ampliar la presencia de la “Revista Arquitectura” como contenedor cultural de vocación internacional. No solo la propia distribución física de la revista debe implementar decisiones para que se produzca esta internalización, el diseño para dispositivos digitales y la propia revista totalmente traducida al inglés deberá facilitar que tanto los contenidos como los acuerdos derivados de la publicación de artículos en revistas indexadas internacionales amplíe el campo de acción en la internalización, si la revista consigue acuerdos para intercambios de artículos con otras daremos la oportunidad a los colegiados de proyección internacional.

11.- En la “Revista Arquitectura” Radar hablará y contara todo aquello que tenga que ver con opinión, tanto textos, cartas al director, artículos de opinión o colaboraciones. Todas las opiniones de los colegiados interesan, el crear foros de argumentaciones, cestas en donde recoger incertidumbres o dudas no solo sobre la práctica sino sobre reglamentaciones o proposiciones de mejoras en el desarrollo colegial, urbano o exclusivamente profesional, las incertidumbres se convertirán en propuestas.

12.- La sección Highlights representa e identifica la producción arquitectónica; ya sean proyectos gráficos, construidos, concursos. Incluirá textos de teoría y critica, es sin duda la sección más grafica de la revista. Estarán geolocalizados los proyectos o instalaciones en un mapa de Madrid para poder ser accesibles físicamente, se publicaran todos los proyectos que envíen los colegiados en una suerte de tornillo sin fin que nos contará la actividad profesional desde la más puramente profesional a la experimental, desde lo ingenuo de lo primerizo hasta lo añejo de lo maduro. En esta sección aparecerán publicados los concursos de la OCAM, organizando la propia revista ayudada por la oficina de concursos de concursos virtuales en cada número con premios a los ganadores como resultado de contactos con administraciones o desarrollando estrategias a futuro. Highights será entonces un recorrido por lo proyectado o construido por Arquitectos Colegiados en el periodo entre número y número.

13.- La “Revista Arquitectura” tiene un patrimonio en lo investigador que es su condición de Anexada, su evolución en este campo es un desafío como también la lectura de este hecho: El publicar artículos en revistas indexadas es un valor seguro no solo como requisito para leer una Tesis doctoral sino para la evaluación ANECA tanto en el avance de Acreditaciones como en la obtención de Sexenios. En LABs avanzaremos en posicionar a la “Revista Arquitectura” en el campo de la indexación como en la determinación de la publicación de artículos de investigación: Solo podrán publicar arquitectos colegiados de tal forma que el privilegio de publicar en una revista indexada se vuelque hacia aquellos que la mantienen que no son otros que los colegiados.

Respecto al índice de impacto por conseguir, esto es un objetivo de equipo Editorial: El índice o factor de impacto, se calcula generalmente con base a un periodo de dos años y depende directamente de dos factores: el número de artículos publicados en la revista durante ese periodo y el número de veces que los artículos publicados en la misma son citados por las publicaciones a las que se les da seguimiento en el año siguiente. Para ello es importante que la revista se posicione y ocupe una posición relevante en catálogos y listados de índices como: el “Subject Category Listing” del “Journal Citatión Reports” en las categorías de: “Science Citation Index”, “Social Science Citation Index”, y “Arts and HumanitiesCitation Index”, y también entre otros en el “Avery Index to Architectural Periodicals” de la AveryLibrary - Columbia University y el “ Architectural Publication Index” del Royal Institute of British Architects. En este último índice del RIBA, aparecen las siguientes revistas españolas: “a+t”. Revista independiente de Arquitectura + Tecnología, “A&V”. Monografías. “El Croquis”, “Quaderns” del Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña, “ViA arquitectura” del Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana y “2G” Revista Internacional de Arquitectura.

La Revisión de temas se hará por expertos Colegiados pertenecientes a un Comité Científico, un grupo de revisores anónimo e independiente mediante el sistema doble ciego “por pares” en el que entre otros aspectos se considerarán conceptos como: que el material sea inédito, la precisión del resumen, la utilidad de las palabras clave, la claridad de los objetivos y de las conclusiones, el rigor científico y la metodología, la originalidad, la claridad de la expresión y la utilidad, precisión y conocimiento de la bibliografía y las notas incluidas.

También podrán aparecer en esta sección reportajes sobre estudios profesionales en donde se presente como es su espacio físico, su historia, sus ideas, realidad o colaboradores.

14.- En Desplazamientos la “Revista Arquitectura” nos hablará no solo del patrimonio arquitectónico de los diferentes barrios o distritos de la Comunidad, también de su historia, urbanismos, de sus arquitectos, planes a futuro, curiosidades, acciones o instalaciones, de sus invariantes que los hacen distintos. En cada número de la revista se registrará un barrio.

15.- Suburbials nos cuenta dentro de la “Revista Arquitectura” las actividades periféricas de las que la Arquitectura se vale y participa. Es una sección rápida, inmediata casi en tiempo real en la que la Realidad Aumentada jugará un papel trascendente y que la revista nos ayudará a aprehender, desde la Moda hasta el Teatro pasando por la Fotografía o Gastronomía, un electo de jovencísimos reporteros pero de reconocido prestigio nos adelantarán, avanzarán y presentarán nombres, lugares e intervenciones ineludibles en la órbita arquitectónica.

16.- En el conjunto de números de la “Revista Arquitectura” encontramos a menudos proyectos y arquitecturas anónimas o desaparecidas de la memoria, incluso nombres de arquitectos absortos en el tiempo. Cuando paseamos por nuestra ciudad o comunidad encontramos urbanismos, edificios, jardines, arte público o detalles arquitectónicos de los últimos cien años que nos atraen como imanes hacia el ¿Quién fue?. La sección Invariantes tiene como objeto la recuperación de estas arqueologías del tiempo, sean conocidas o no, la recuperación del patrimonio creativo es una responsabilidad y no solo para la producción de catálogos sino para la recuperación y redención de muchos, para la discusión sobre modelos o decisiones que han creado el paisaje testimonial de nuestra profesión.

17.- La “Revista Arquitectura” necesita un Editorial que la sitúe en su propia voluntad, esta sección será una reflexión sobre el contenido del número visto en su conjunto, explicará el significado del acrónimo que dará nombre a cada número de la revista en cuestión y su relación con el contenido. No tienen voluntad de ser opinión, solo información sobre lo que figura en el interior. La argumentación como representación de lo crítico en donde las ideas se explican no desde lo individual sino desde lo general del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.

18.- En Infiltrados nos encontramos con una sección que propone ficciones para poner revelar intereses de nuestra ciudad, serán elucubraciones que se presentan como reales siendo en realidad ficciones pero emulando futuros de interés. Esta sección no tendrá ni una presencia ni una apariencia concreta se irá situando a lo largo de la revista para generar paisajes de emoción e incertidumbres necesarios para administrar la atención y el seguimiento de la propia revista. Temas alrededor de redes Wifi, carril Bici, Mapa de Space Invaders o un futuro Plan General de Madrid forzarán cuestiones mediante la ficción de estas mismas.

19.- La “Revista Arquitectura” debe de convertirse en un espacio de interactuación, en el gestor cultural que recupere la condición profesional del arquitecto para convertirse en foro de discusión y reflexión, desde la que se promueven o se retrasmiten acciones y eventos físicos que sucedan a la par de la creación de sus números. Este papel como medio social de intercomunicación e interacción de nuestro colectivo debe de reivindicar su papel como Red que aglutine todo el contenido Arquitectónico del Colegio de arquitectos de Madrid.

20.- En Técnicas la “Revista Arquitectura” nos presentará dos realidades en una; la publicitaria corporativa y las materialidades, técnicas o procesos constructivos. Estas dos realidades se presentarán en un solo espacio en donde los arquitectos podamos encontrarlas como fichas dentro de un catalogo constructivo o solamente material, la forma de presentar e implementar la publicidad como recurso pero también como necesidad de compartir un camino en lo profesional será una firma identificativa de este proyecto. Contemplar la publicidad no como un incordio sino como un archivo profesional a dónde acudir.

21.- Para el Equipo de la “Revista Arquitectura Madrid” TODOS los temas están en Madrid.