Editorial

(PAU)blados

El número que el lector tiene entre manos es el primero en el que el equipo director de Arquitectura COAM ha generado un contenido de investigación exclusivo, original, propio, convirtiendo a la revista en un espacio de exploración e indagación. Este medio común de difusión y expresión de una realidad urbana y arquitectónica de Madrid, de unas obras concretas de los arquitectos del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, así como de sus aspiraciones, deseos, y dudas, será además una herramienta de investigación y de producción de contenidos innovadores. Para el inicio de esta serie de números específicos hemos querido además rendir un homenaje al sociólogo Mario Gaviria, profesional dedicado al urbanismo, a la ciudad, que tanto ha influido y modificado nuestra manera de entender estas problemáticas y con el que la revista Arquitectura ya tuvo una estrecha relación. Hemos querido tomar como referente el número 92 de 1966 y el número doble 113-114 del año 1968 donde esta revista se convirtió en el apoyo intelectual y económico de unos estudios urbanos que hoy son referentes clásicos. En el primero de ellos, un primer ensayo, Mario analizó el barrio de La Concepción, barrio en el que vivía. En el segundo de ellos, con mayor equipo y financiación, se introdujo a describir y analizar el Poblado de San Blas. Hemos pretendido usar herramientas parecidas, asumiendo que no disponemos ni del perfil ni del prestigio profesional que Gaviria tenía, pero también adaptar las nuevas herramientas gráficas (diagramas, fotografías, mapas y atlas,..) a sus discursos, -que hoy han modificado de manera importante la manera de contar las cosas-, así como actualizar otras nuevas aproximaciones hibridas. Para ello, el equipo director no sólo ha contado con sus estructuras editoriales normales, sino que ha armado un equipo específico dedicado a la toma de datos y a su posterior elaboración específica en este reportaje.

El objetivo de la investigación era presentar un estado y un estudio de los Programas de Actuación Urbanística de Madrid, conocidos como PAUs, previstos en el Plan General de 1997 y lanzados desde el año 2000. Estas actuaciones son la operación urbanística más importante lanzada en Madrid, construyendo y cerrando la periferia de Madrid, y culminando prácticamente la totalidad del suelo urbano existente en el municipio. Se ponen en circulación 22 km2 y unas 77.000 viviendas en los primeros (Las Tablas, Sanchinarro, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Ensanche de Carabanchel y Ensanche de Vallecas), mas otros 44 km2 y 119.000 viviendas en los llamados Desarrollos del Sureste (Valdecarros, La Atayuela, Los Berrocales, Los Ahijones, El Cañaveral, Los Cerros). Los primeros se desarrollaron de manera lenta durante el decenio 2000-2010, mientras que los segundos casi no se han desarrollado y han recibido una nueva orientación y ajuste mediante el Plan Director de la Nueva Estrategia de Desarrollo del Sureste.

La dilatación de tiempos, el uso de programaciones y planificaciones obsoletas y la iniciativa dejada al sector público, han producido que su desarrollo sea casi exclusivamente ligado a los tiempos económicos, con lo que ello supone de dispersión urbana de las construcciones, mientras que las bajas densidades, la escasez de servicios o la calidad de los espacios públicos, muy diferentes a los “nuevos ensanches” de los años 1990, les están haciendo muy difícil formalizarse como ciudad. La intención no ha sido únicamente aplicar unas herramientas de toma de datos y análisis gráfico sino que también subyace una idea: los PAUs, en el fondo, por la manera en que se han generado, por el tipo de urbanismo subyacente, por la escasez de lo público, pueden ser considerados, o leídos, como aquellos poblados de absorción que Mario Gaviria tanto analizó, desmontó y criticó. El tiempo de la ciudad se muestra aquí. Por un lado en el recorrido temporal sobre los PAUs, que se analizan como si todos fueran uno y leyéramos los tiempos sucesivos en instante real. Por otro, en el eterno retorno de un modelo de expansión que se vuelve a recuperar del tiempo pasado.

Junto a ello hemos intentado que el resto del contenido trabajara en la misma línea. Los artículos de Anna Moreno y Cristina Argüelles en la sección Labs o el proyecto La Ciudad en el Espacio mostrado en Invariantes sobre la propuesta del Taller de Arquitectura en Moratalaz enfrentan una intervención arquitectónica utópica, no realizada, con el modelo mostrado en las páginas precedentes. Completamos con las secciones usuales entre la que destacamos la propuesta de Elena Zapico y Raquel Buj en Técnicas.

Desde la revista reivindicamos otros modelos de crecimiento de la ciudad, menos deudores de una trama o sistema que permite la intervención propositiva de las fuerzas económicas y productivas autónomamente, por otros modelos complejos que integran desde lo social hasta lo paisajístico, por ejemplo, en prototipos urbanos de nueva factura.

EQUIPO EDITORIAL

 

(PAU)blados

The issue the reader is holding is the first one in which the editorial board of Arquitectura COAM has generated its own original and exclusive research content, using the magazine as a space for exploration and investigation. This common medium for the broadcasting and expression of Madrid’s urban and architectural reality, of particular works by the architects who are part of the COAM (Professional Association of Architects of Madrid) and of their hopes, wishes and doubts, will now be a tool for the research and production of innovative content. To open the series of special issues we want to pay tribute to the sociologist Mario Gaviria, whose work on urban planning and the cities have significantly influenced our understanding of these subjects and who has work closely with the publication in the past. We have taken as a reference the issue number 92 from 1966 and the double issue 113-114 from 1968, in which the magazine provided the intellectual and economical support to conduct an urban research that has become a benchmark. In the first one, a first essay, he analysed the neighbourhood of La Concepción, where he lived. In the second one, provided with more equipment and funds, he described and analysed the settlement of San Blas. We’ve tried to use his same tools, accepting that we don’t have Gaviria’s professional profile and prestige, but also adapting the new graphic tools (diagrams, pictures, maps or atlas) to his discourse, —which has significantly changed the way things are told today—, and updating to new hybrid approaches. For that purpose, the board has not only relied on the usual editorial structures, but has put together a specific team for the collection of data and its translation into this report.

The purpose of the research was to present a state and a study of the Urban Development Programmes of Madrid, known as PAUs, contemplated in the 1997 General Plan and under development since 2000. These projects are the most important urban planning operation ever undertaken in Madrid, building and enclosing its periphery and practically using all the urban land available in the municipality. In the first ones (Las Tablas, Sanchinarro, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Ensanche de Carabanchel and Ensanche de Vallecas) 22 km2 and 77,000 dwellings were put into operation, plus 44 km2 and 119,000 dwellings in the so-called Desarrollos del Sureste (South-east Developments) (Valdecarros, La Atayuela, Los Berrocales, Los Ahijones, El Cañaveral and Los Cerros). The first ones were slowly developed between 2000 and 2010, while the second ones are still poorly developed and have been given a new direction by the Managing Plan of the New South-east Development Strategy.

Due to the long time scales, the use of obsolete programmes and plans, and the intervention of the public sector, their development has been almost exclusively linked to the economy, with all that implies regarding urban sprawl. At the same time, low densities, lacking of public services or low quality of public spaces —very different from the ones in the “new expansion districts” from the 1990s—, are making it difficult to see them formalised as cities. Our intention has not only been to use a series of data collecting and graphic analysis tools, but there’s an idea behind it: considering the way in which the PAUs have been generated, their underlying urban planning, their lacking of public spaces, they can be understood the same way as the “absorbing settlements” analysed, criticized and dismantled by Mario Gaviria. The time of the city is showed in here. On the one hand, in the temporal journey through the PAUs, which are analysed as if they were only one and as if we could read the upcoming times in the real moment. On the other, in the eternal return of an expansion model always retrieved from a past time.

Moreover, we have wanted the rest of the content to follow the same line. The articles by Anna Moreno and Cristina Argüelles in the Labs section, or the project “The city in the Space” showed in Invariantes about the proposal by Taller de Arquitectura in Morátalaz tackle a utopian, never-accomplished architecture, showing the model in the preceding pages. The issue is completed by the usual sections, among which we underline the proposal by Elena Zapico and Raquel Buig in Técnicas.

The magazine wants to defend other growth models for the city, not in debt with a system that allows the productive and economic forces to intervene independently, but complex models integrating from social to landscape elements, for instance, into new urban prototypes.

EDITORIAL TEAM

Los PAUs, un destino que puede y debe reescribirse

Los PAUS irrumpieron en la escena urbanística del Madrid de los años 90 con el objetivo de generar nuevos suelos residenciales con los que contrarrestar la creciente dificultad de acceso a la vivienda y poner freno así al éxodo continuado de habitantes hacia los municipios de la periferia de la capital debido a sus elevados precios.

Transcurridas casi dos décadas desde el comienzo de las obras de las primeras de estas actuaciones puede concluirse que el propósito original fue parcialmente cumplido: a pesar de que el aumento de la oferta no desencadenó la esperada bajada de precios –en realidad, debido a la confluencia de otros muchos factores se produjo el efecto contrario en el corto y medio plazo–, los Programas de Actuación Urbanística(PAUs) de las seis grandes operaciones iniciales fueron capaces de poner en el mercado en muy poco tiempo suelo para 75.000 nuevas viviendas. Sin embargo, al igual que ocurre con otros sistemas de fabricación seriada y masiva, la eficacia de este instrumento de producción a la hora de generar cantidad contrasta con la calidad espacial de lo producido.

Ya fuese debido a la premura con la que se tomaron las decisiones, a la necesidad de despejar de la ecuación toda incógnita que pusiera en cuestión o complicase el proceso o a la apuesta consciente por un determinado modelo urbano considerado entonces “de éxito”, la opinión es prácticamente unánime a la hora señalar que el diseño de los PAUs encerraba ya en sus orígenes una serie de carencias que se han trasladado a la realidad de la ciudad construida. De hecho, Las Tablas, Sanchinarro, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Vallecas y, en menor medida, Carabanchel, presentan una serie de deficiencias urbanas que son comunes a todos ellos: aislamiento por ausencia de continuidad con los tejidos existentes; primacía de la movilidad privada; falta de la densidad y compacidad necesarias para garantizar la eficiencia del transporte y servicios públicos; escasa diversidad de usos; sobredimensionamiento de equipamientos (imposibles de construir), de zonas verdes (imposibles de mantener) y de calzadas y aceras que actúan como barreras desincentivando la sociabilidad; carencias de identidad y carácter así como banalidad de la escena urbana construida. En definitiva, problemas de diseño del espacio urbano que, en la actualidad, hacen que los PAUs adolezcan de la falta de riqueza y complejidad, de la vida, que podrían haber tenido.

Ahora bien, este no debe ser el final de la historia, puesto que el destino de los PAUs, al igual que se ha hecho con otros tejidos de nuestra ciudad y de otras muchas, todavía puede reescribirse. Sin incurrir en gastos excesivos ni en procedimientos legales irresolubles, eso sí, con una voluntad decidida de la administración, se podrían enmendar y corregir muchos de los errores y excesos. Entre las ideas esgrimidas con más frecuencia en estos últimos años están: densificar, disminuyendo espacios abiertos inútiles al tiempo que se potencian y mejoran aquellas zonas verdes más valiosas y frecuentadas; reutilizar las reservas de equipamiento para otros usos, incluyendo la vivienda protegida; corregir secciones viarias exageradas generando una red infraestructural verde con usos privados y públicos o repensar la movilidad para dar cabida a los sistemas de transporte alternativo.

Afortunadamente, el destino de las ciudades siempre puede reescribirse.

Carlos F. Lahoz Palacio

Vicedecano COAM

 

PAUs, a destiny that can and should be rewritten

The PAUs (Urban Development Programmes) broke into Madrid’s 1990s urban scene with the objective of generating new residential land to counteract the growing difficulties in access to housing, reversing, this way, the continuing exodus of civilians towards the municipalities located in the capital’s periphery due to its high prices.

Almost two decades after the start of the first works, we can conclude that the original purpose has been partially fulfilled: despite the fact that the increasing supply didn’t unleashed the expected price decline —actually, because of other factors, the opposite effect occurred in the short and mid-term—, the PAUs of the six mayor initial operations were able to bring to the market, in a very short time, the land needed to build 75.000 new houses. However, as it occurs with other serial and mass production systems, the effectiveness of this production tool when it comes to generate quantity contrasts with the quality of the product.

Whether it was due to the haste with which the decisions were taken or to the need to clear every unknown from the equation that called into question or hampered the process or the conscious commitment to a particular urban model back then considered as “successful”, the general opinion is almost unanimous when it comes to remark that in the PAUs’ design lied a series of shortcomings that have been translated into the reality of the built-up city. In fact, the districts of Las Tablas, Sanchinarro, Montecarmelo, Arroyo del Fresno, Vallecas and, to a lesser extent, Carabanchel, present a series of urban deficiencies common to all of them: isolation due to a lack of continuity with the pre-existing urban fabric, predominance of private mobility, lack of the density and compactness necessary to guarantee the efficiency of public transport and services, poor land-use diversity, oversizing of facilities (impossible to build), green areas (impossible to maintain) and of the driveways and pavements, which act as barriers discouraging the social contact, lack of identity and character, along with banality of the urban scene. In short, urban space design problems that make the PAUs suffer from the lack of richness and complexity, of the life that they could have had.

However, this must not be the end of the story, as the PAUs’ destiny, as it has been done with other fabrics in our city and in many others, can still be rewritten. Without incurring excessive costs or unsolvable legal proceedings, but with a decisive will on the part of the administration, many of the mistakes and excesses could be rectified and fixed. Among the most argued ideas during the last years are: densifying, by eliminating useless open spaces while promoting and improving the most valuable and frequented green areas, reusing the space reserved for facilities for other purposes, including protected housing, correcting the oversized road sections generating a green infrastructural network with both public and private uses and rethinking mobility in order to embrace alternative transport systems.

Luckily, the city’s destiny can always be rewritten

Carlos F. Lahoz Palacio

Vice-dean COAM

Exotismos del Madrid Análogo

En una curiosa paradoja circular, una ciudad no deviene tal hasta que desea con fervor ser otra ciudad distinta. Hasta que se esfuerza por salirse de sí misma, de su guión prefijado, para adoptar disfraces diversos. Convirtiéndose en algo que no era hasta que esa transformación sedimenta y unas características inicialmente ajenas, exóticas, se asumen como propias. Encontramos este mecanismo recurrente una y otra vez al afinar la mirada sobre lo que son, aparentan, representan o sugieren las ciudades que nos interesan…

Estos sucesivos devenires ocurren a través de la planificación urbana y de la arquitectura, pero también a partir de la mirada imaginaria, de encubierta ficción, que sobre una ciudad puede arrojar la literatura. Así Robert Louis Stevenson al escribir sobre Edimburgo o James Joyce sobre Dublín, por mencionar casos conocidos. La literatura, ensayo o investigación en arquitectura, tantas veces formatos intercambiables, ejerce asimismo una trasformación del objeto de análisis solo con su mera re-descripción, algo evidenciado mejor que en ningún otro caso cuando el objeto de re-descripción es una ciudad. Una ciudad inicialmente real, que se vuelve real pero al tiempo imaginaria, ficcional, al ser re-contada con una mirada externa, generalmente forastera: capaz de volver a hacer visible, desde la experiencia ajena, dislocada, de la extranjería, lo que la familiaridad hace difícil percibir.

Sin duda esto ocurre en los libros sobre ciudades escritos por arquitectos que ocupan gran parte de la producción de referencia en el pensamiento disciplinar de segunda mitad de SXX y principios del SXXI. A mitad de camino, en la mayoría de los casos, entre ensayo, novela, ficción y estudios socio-urbanísticos, podríamos aventurar la hipótesis de que, en arquitectura, las más importantes aportaciones teóricas en formato libro del pasado reciente vienen asociadas a un modelo paradigmático de ciudad. Una ciudad real, existente, que se ve sublimada, caricaturizada al tiempo que destilada, exacerbándose sus características más singulares mediante su re-descripción a partir de grafismos específicos y textos asociados en formato manifiesto. Esto desplaza los modelos de ciudad, inicialmente reales (Nueva York, Los Ángeles, Roma, París…), hacia los territorios de la ficción y del futuro. En una tensión no resuelta entre utopía y realidad que produce posibles interpretaciones abiertas de estos libros.

Así ocurre con los libros-manifiesto Learning from Las Vegas (Venturi/Scott-Brown/Izenour), Los Ángeles: The Architecture of Four Ecologies (Banham), Collage City (Rowe-Koetter), Delirious New York (Koolhaas), o más recientemente Made in Tokio ((Kaijima/Kuroda/Tsukamoto). Una de las más valiosas aportaciones a la literatura arquitectónica de la última década, The Possibility of an Absolute Architecture, de Pier Vittorio Aureli, toma como punto de partida una interpretación casi exclusivamente infraestructural de la ciudad de Barcelona. Una lectura subjetiva y parcial altamente operativa destinada a construir, a partir de ella, el argumento principal del libro.

Dada la ciudad-aún-sin-manifiesto que es Madrid, parte del programa ideológico de la revista Arquitectura gira alrededor de la construcción, en aproximaciones sucesivas, de una amalgama coral de interpretaciones que conduzcan hacia la elaboración del manifiesto sobre el Madrid latente. Tan complementario al Madrid factual como imbricado en la subjetividad cultural de la ciudad.

Andrea Palladio fue capaz de activar una completa re-lectura de Venecia en clave renacentista, que se superponía al imaginario gótico predominante hasta entonces, trasladándolo a un segundo plano mediante la sucesiva triangulación de relaciones a distancia establecida por las iglesias por él construidas (San Pietro di Castello, San Francesco della Vigna, Il Redentore, San Giorgio Maggiore,..). Iglesias capaces de tejer una red que presentaba una máscara distinta; la Venecia que avanzaba sobre su propio goticismo y mudaba de piel a partir de una selectiva y poderosa acupuntura.

Cuatro siglos después, y sirviéndose del diseño no construido de la propuesta de Palladio para el Puente de Rialto de Venecia, Aldo Rossi propone el concepto de “Ciudad Análoga” como mecanismo para poder hablar de las sucesivas resonancias visuales e iconográficas que componen, muchas veces de manera equívoca, la memoria de una ciudad. De forma que el cuadro de 1753 Capriccio de G.A. Canaletto, en el que se pinta una imagen urbana aparentemente prototípica de Venecia con canales, góndolas y construcciones renacentistas, se trata en realidad de una alegoría de esta ciudad, en la que se representan tres proyectos de Palladio; dos de ellos construidos, no en Venecia sino en Vicenza, y el tercero, el diseño no ejecutado para Rialto. Una Venecia que no es. Un Venecia de fantasía, análoga, que al mismo tiempo consigue ser más veneciana que la Venecia real, utilizando arquitecturas ajenas a Venecia. Arquitecturas que nunca estuvieron allí… Rossi empleará esta sucesión de paradojas para demostrar cómo el diseño en arquitectura se puede servir de modelos formales e iconográficos prefijados cuyos significados brotan en interpretaciones postreras, a veces resonancias oníricas, independientes de esas cualidades formales e iconográficas.

Supongamos que desvelar las diferentes condiciones análogas en una ciudad, guiadas por la compleja superposición divergente entre relaciones culturales y realidades urbanas, sigue siendo un ejercicio de interés para el arquitecto contemporáneo. Que lejos de ser un procedimiento romántico, puede identificar vectores claves para el futuro que permitan complementar las fuerzas exclusivamente oportunistas y de mercado que dirigen la evolución habitual de una ciudad.

La mirada sobre el Madrid exótico y análogo es la mirada que descubre la ciudad que se oculta dentro de la real; la que en algún momento fue, o quiso ser, y de alguna forma permanece. La que podría haber sido y la que podría volver a manifestarse en cualquier momento.

La ciudad análoga salta por encima del tiempo y de los estratos de la memoria. Es capaz de redescubrir el “americanismo en Madrid” de la Gran Vía y convertirlo en material de trabajo. Es capaz de identificar la propuesta visionaria de la arquitectura “californiana” de El Encinar de los Reyes como perfeccionamiento del “sprawl” periférico, o rescatar el valor subversivo de la Costa Fleming como una operación en la que una tipología urbanística de raíz Moderna y una gestión político-programática permisiva y flexible, generaron condiciones de vida hedonistas hasta entonces desconocidas. Produciendo un mundo paralelo dentro de Madrid, con hábitos, protocolos y personajes propios.

Para la arquitectura, y para Madrid, la condición análoga implica rastrear potenciales latentes en apuestas tipológicas poderosas que debemos saber revelar, por debajo de apariencias decimonónicas, burguesas o genéricas. Confiando muchas de las veces en la autonomía, la insularidad, del objeto-edificio para erigirse en síntesis de esos posibles mundos paralelos, con leyes y modos de empleo propios e iconoclastas. Así Eurobuilding, Eurocis, Meliá Princesa o Torres Blancas.

Pensar Madrid análogamente significa convertir en superhéroes arquitectos tradicionalmente tildados de conservadores por haberse ceñido, aparentemente, a los corsés de la convencionalidad burguesa. Todo lo contrario que entender por ejemplo a Luis Gutiérrez Soto como un implementador de guiones propositivos de extrema novedad cuando estaba trabajando, alrededor del año 1930, simultáneamente en alojar utopías tan fantasiosas y de radical Modernidad entonces como fueron el cine (Callao, Barceló,...), la idea del ocio corporal asociado al agua (Piscina La Isla), el vuelo en aeroplano (Primer Aeropuerto de Madrid-Barajas) o la ficción del exotismo nocturno africano, tan caro a la Modernidad, en el Dancing-Salón de Té Casablanca, donde se cree que actuó Josephine Baker en 1934. O entender asimismo a Secundino Zuazo como aquel arquitecto gestor y estratega que detecta la oportunidad de poner en práctica más allá de los límites del Ensanche de Castro un ejercicio residencial tan complejo como el de la Casa de las Abejas, asociando residencia a un espacio industrial y a otro comercial, y monumentalizando la vivienda mínima de forma heroica en su soledad, con resonancias foráneas tan regionalistas como al tiempo americanas.

Pensar Madrid de forma análoga es, asimismo, entender la ciudad insertada en el sistema de la gran escala, no ya sólo metropolitana sino geológica y topológica. Un sistema que, actuando como gran atolón en el conjunto de la Península Ibérica, produce un oasis en medio de la Meseta Castellana que se alimenta permanentemente de la masa granítica de la Sierra de Guadarrama y el agua allí recogida. De forma que las extremidades energéticas de la ciudad (al igual que ocurre en Los Ángeles o en Lima y otras ciudades en entornos climatológicamente hostiles), se prolongan hasta más de cien kilómetros de distancia para captar sus fuentes de alimentación. Lo que hace de Madrid un gran monstruo con tentáculos ansiosos, y puede generar una completa lectura de la ciudad como ente estratificado semi-subterráneo, que se conforma a lo largo del tiempo como la historia de la negociación con el agua, desde los primitivos “viajes de agua” construidos en la ciudad desde tiempos musulmanes, hasta una consideración infraestructural, sumamente artificial, del Madrid contemporáneo.

Así cada mirada sobre la ciudad deposita un velo interpretativo nuevo, hace aparecer un conjunto de metáforas en paralelo a la versión oficial, activa un sistema de valores urbanos alternativos y re-describe construcciones que adquieren una nueva visibilidad. Analogías sucesivas que enriquecen los significados y abren paso a los exotismos del Madrid análogo.

EQUIPO EDITORIAL

 

Exoticisms of the Analogue Madrid

It’s a curious circular paradox: a city doesn’t become one until it fiercely wishes to be a different city — until it fights for coming out of itself, of its established script, in order to take on diverse disguises becoming something that it wasn’t before, until the transformation settles and a series of characteristics that were originally foreign, exotic, are now accepted as belonging to it. We continuously find this recurrent mechanism when looking with a keen eye to what the cities of interest to us are, appear to be, represent and suggest.

These successive evolutions take place by means of urban planning and architecture, but also by means of the concealed fiction imaginary look that literature can pour over a city — like Robert Louis Stevenson writing about Edinburgh or James Joyce about Dublin, just to mention a few popular cases. Literature, essays or research on architecture —many times interchangeable formats— trigger as well a transformation of the object of analysis just by re-describing it, something that is demonstrated better than ever when the subject of the re-description is a city. A city that is originally real, but at the same time it’s imaginary, fictional, by being retold from an external view, generally outsider, capable of making visible again, from the alien, distorted experience of the foreign, what familiarity makes hard to perceive.

No doubt this happens with the latest books about cities written by architects that occupy great part of the reference publications on the disciplinary thought of the second half of the 20th century and the beginning of the 21st. Halfway in most cases between essay, novel, fiction and socio-urban research, we could pose a hypothesis stating that, in architecture, the most important theoretical contributions in book format from the recent past are associated with a paradigmatic city model — a real, existing city, which is sublimated, caricatured and distilled at the same time, its most special features being sharpened by means of its re-description using specific strokes and associated texts in an evident format. This fact moves the originally real city models (New York, Los Angeles, Rome, Paris…) out to the territories of fiction and future, in an unresolved tension between utopia and reality resulting in possible open interpretations of the books.

This is the case of the manifesto-books Learning from Las Vegas (Venturi/Scott-Brown/Izenour), Los Ángeles: The Architecture of Four Ecologies (Banham), Collage City (Rowe-Koetter), Delirious New York (Koolhaas), and the more recent one Made in Tokio (Kaijima/Kuroda/Tsukamoto). One of the most valuable contributions to the architecture literature of the last decade, The Possibility of an Absolute Architecture by Pier Vittorio Aureli, takes as starting point an almost exclusively infrastructural interpretation of the city of Barcelona. It is a subjective and partial reading highly operative aimed at building, based on it, the book’s main plot.

Given the manifesto-lacking-city that Madrid is, part of the ideological program of Arquitectura magazine revolves around the construction, by successive approaches, of a pluralistic compound of interpretations leading to the creation of a manifesto about the latent Madrid — as complementary to the factual Madrid as interwoven in the city’s cultural subjectivity.

Andrea Palladio was able to activate a complete re-reading of Venice from a Renaissance approach, overlapping the Gothic imaginary prevailing until then and pushing it to the background by the successive triangulation of long-distance connections established by the churches built by him (San Pietro di Castello, San Francesco dellaVigna, Il Redentore, San Giorgio Maggiore…). These churches were capable of weaving a fabric presenting a different mask — the Venice that got over its own Gothicism and shed its skin because of a selective and powerful acupuncture.

Four centuries later and making use of the non-built design of the Rialto Bridge by Palladio, Aldo Rossi proposed the concept “Analogue City” as a mechanism making possible to talk about the successive visual and iconographic echoes making up, often erroneously, the memory of a city. This way, the 1753 painting Capriccio by G.A. Canaletto, in which an apparently prototypical urban image of Venice is represented, with its canals, gondolas and Renaissance buildings, is in fact an allegory of the city displaying three projects by Palladio, two of them built not in Venice but in Vicenza and the third one being his non-executed design for Rialto. A Venice that is not real, an analogue, fantasy Venice that, at the same time, gets to be more Venetian than the real Venice, by using architectures external to Venice — architectures that were never there. Rossi uses this succession of paradoxes to demonstrate how architectural design can make use of pre-established formal and iconographic models whose meanings originate final interpretations, sometimes oneiric echoes, independent from those formal and iconographic features.

Let us suppose that revealing the different analogue conditions of a city, guided by the complex divergent overlapping between cultural relations and urban realities, is still a practice of interest for the contemporary architecture. Let’s assume that, far from being a romantic process, it can identify key vectors for the future that help complementing the exclusively opportunistic and market forces running the usual development of a city.

The look at the exotic and analogue Madrid is a look that discovers the city hiding behind the real one, the one that it was at some point, or wanted to be, and somehow it remains — the one that could have been and the one that could appear again at any time.

The analogue city goes beyond the layers of time and memory. It is capable of rediscovering the “Americanism in Madrid” of Gran Vía and turning it into a work subject. It is capable of identifying the visionary proposal of the Californian architecture in El Encinar de los Reyes as an upgrade of the suburban sprawl, or recovering the subversive value of Costa Fleming as an operation in which an originally Modern urban typology and a permissive and flexible political and programmatic manage resulted in an hedonist living standard until then unknown, originating a parallel world inside Madrid, with its own customs, protocols and personalities.

For architecture and for Madrid, the analogue condition implies tracking the latent potential in strong typological bets that we must know how to reveal, behind nineteenth-century, bourgeois or generic appearances, trusting many times in the autonomy, the insularity of the building-object for raising as a representation of those parallel worlds, with their own iconoclastic laws and ways of being. Let’s think of Eurobuilding, Eurocis, Meliá Princesa or Torres Blancas.

Thinking Madrid in an analogue way means turning the architects traditionally considered conservative into superheroes for, apparently, having adhere to the restraints of the bourgeois conventionality. It is the opposite of understanding, for instance, Luis Gutiérrez Soto as a promoter of extremely innovative purposeful guidelines when he simultaneously worked, around 1930, in allocating utopias back thereso fantasy and radically Modern as the cinema theatres (Callao, Barceló), the idea of body leisure related to water (La Isla swimming pool), the act of flying in a plane (first Madrid Barajas airport) or the fiction of the African night leisure, so dear to Modernity, in the Dancing-Salón de Té Casablanca, where Josephine Baked is believed to have performed in 1934. It’s understanding Secundino Zuazo as the managing and strategist architect who identified the opportunity of putting into place, beyond the borders of the expansion district by Castro, such a complicated residential complex as the Casa de las Abejas was, associating housing with an industrial area and a commercial one and monumentalizing the minimum dwelling in an heroic way by himself, with foreign echoes both regionalist and American.

Thinking Madrid in an analogue way is, moreover, understanding the city inserted in the great scale system, not only from a metropolitan view, but also geologically and topologically. A system that, acting as a huge atoll in the Iberian Peninsula, gives rise to an oasis in the middle of the central plateau which is permanently nurtured by the Guadarrama mountain range and the water collected there. This way, the city’s energy branches (as it happens in Los Angeles, Lima and other cities located in climatological harsh environments) go beyond one hundred kilometres in order to reach its energy sources. This fact makes Madrid a huge monster with thirsty tentacles and entails a reading of the city as a semi-subterranean stratified being that has taken shape over the years as the history of negotiations with water, from the primitive underground channels built in the Muslim period, to the extremely artificial infrastructure consideration of the contemporary Madrid.

This way, every look at the city leaves a new interpretative veil, generates a group of metaphors parallel to the official version, activates a system of alternative urban values and re-describes structures that gain a new exposure — successive analogies that add to meanings and pave the way for the exoticisms of the analogue Madrid.

EDITORIAL TEAM

Chamartín merece una oportunidad

Tras el último cambio en el gobierno de la ciudad de Madrid en mayo de 2015, el proyecto de ampliación del Paseo la Castellana, tal y como había ocurrido ya en anteriores ocasiones, volvió a ponerse en cuestión. En los meses posteriores, a partir de la presentación de una serie de propuestas y contrapropuestas desarrolladas por parte de los actores implicados (Ayuntamiento y Distrito Castellana Norte fundamentalmente) se generó un intenso debate urbano en el que, frente a los que reclamaban la absoluta inmutabilidad del proyecto o su definitiva cancelación, el COAM apeló al diálogo y a la búsqueda de nuevos consensos, ofreciéndose incluso a mediar.

Los motivos que justifican la postura colegial, es decir, la conveniencia, necesidad y urgencia de acometer un proyecto para este ámbito son conocidos. De un lado, dar respuesta a los graves problemas causados por la enorme herida infraestructural de las instalaciones ferroviarias: eliminar barreras para coser barrios desconectados, aumentar equipamientos y zonas verdes solventando déficits históricos, mejorar la dotación de transporte público al tiempo que se pone al día la infraestructura soporte de la movilidad privada, incrementar la deteriorada calidad de vida de algunas zonas o potenciar la imagen urbana de esa parte de la ciudad. De otro lado, aprovechar las posibles oportunidades urbanas que podrían derivarse de recualificar un área de posición y accesibilidad privilegiadas en el contexto metropolitano, incluso a escala nacional: potenciar el perfil y la atractividad de Madrid como ciudad global mediante la creación de un distrito de negocios de referencia internacional, favorecer la implantación de nuevos usos innovadores capaces de dinamizar la economía local, generar nuevo espacio para viviendas, en especial, para impulsar los programas públicos y de corte social y como no, de mejorar también las vitales instalaciones ferroviarias existentes, particularmente la estación de Chamartín, materializando al fin, el anhelado objetivo de convertir a Madrid en una ciudad de una única parada con dos terminales en ambos extremos de la ciudad.

Tras más de dos años de intensas discusiones, negociaciones, concesiones, compromisos y pactos entre el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma, dos Gobiernos de la Nación de distinto signo político, así como empresas públicas y privadas (Adif y DCN), en julio de 2018 se presentó la última propuesta sobre este gran ámbito que ha recibido muchos nombres: “Prolongación de la Castellana”, “Operación Chamartín”, “Puerta Norte” y ahora “Madrid Nuevo Norte”. Esta nueva propuesta ha vuelto a desencadenar la polémica, llegando incluso a ser objeto de críticas contradictorias.

Seguramente muchas de las objeciones esgrimidas sean razonables y que siempre cabrá la posibilidad de que exista un proyecto mejor, sin embargo, en esta ocasión, más que nunca, no deberían dejarse de lado dos de las enseñanzas que ofrece la práctica real del urbanismo en base a las experiencias de similar escala. Primera: tras más de dos décadas se ha alcanzado un consenso muy amplio, mayor que cualquiera de los antes logrados, requisito imprescindible para poder comenzar a construir un futuro mejor para la zona Norte de la ciudad. Y segunda: más que planes, todos estos grandes proyectos son procesos abiertos, de larga duración y desarrollo cambiante, que se enfrentan y adaptan a coyunturas y materializaciones diversas a lo largo del tiempo, pero para ello, hade dárseles la oportunidad de poder nacer.

Carlos F. Lahoz Palacio

(Vicedecano COAM)

 

Chamartín deserves an opportunity

After the latter change in the city of Madrid’s government in May 2015, the project for the extension of Paseo de la Castellana, as it had previously happened, was once again called into question. During the subsequent months, based on a series of proposals and counterproposals developed by the involved parties —mainly the city council and the association Distrito Castellana Norte— an intense urban debate was aroused, in which, opposing the ones who claimed the project’s total immutability or its final cancellation, the COAM called for dialogue and consensus-building, even presenting itself as a mediator.

The reasons justifying the COAM’s stance, that is, the convenience, need and urge to undertake a project in the area, are well known. On the one hand, responding to the serious problems caused by the huge infrastructural wound of the railway facilities: removing barriers in order to connect detached neighbor hoods, increasing facilities and green areas resolving historical deficiencies, improving public transport services and updating the supporting infrastructure for the private transport, boosting the damaged life quality in some areas and promoting the urban image of this city area. On the other, taking advantage of the potential urban opportunities which might result from the rezoning of an area exceptionally located and accessible within the urban context, even at a national level: promoting Madrid’s profile and attractiveness as a global city by the creation of an internationally renowned business district, supporting the implementation of new uses capable of revitalising the local economy, generating new space for housing, especially in order to boost public and social programmes, and, of course, improving the vital railway facilities, particularly Chamartín train station, finally bringing to life the much longed-for objective of turning Madrid into a one-stop city with two stations on both ends of the city.

After more than two years of intense discussion, negotiations, licenses, commitments and deals between the city council, the autonomous community, two governments of different political hues, private and public companies (Adif and DCN), in July 2018 the last proposal about this field was presented, referred to by many names: Prolongación de la Castellana (Extension of la Castellana), Operación Chamartín (Chamartín Operation), Puerta Norte (Northern Gate) and now, Madrid Nuevo Norte (Madrid New North). This new proposal has once again triggered controversy, even being subject to contradictory criticism.

Very likely, many of the objections put forward are reasonable and a better project is always possible. However, this time more than ever, two of the lessons learned with the real practice of urban planning regarding similar experiences cannot be dismissed. First, after more than two decades, a real wide consensus has been reached, wider than any other previously reached, an essential requirement for starting to build a better future for the city’s northern area. Second, more than plans, all these large projects are open, long-term and changeable processes, facing and adapting to different circumstances and implementations over time, but, for that purpose, they should be given the opportunity to be born.

Carlos F. Lahoz Palacio

(Vice-decan COAM)

SINGULARIDADES

La revista tiene un subtítulo, también un eje sobre el que interesarnos: La definición de ámbitos que generalicen características deudoras de la experiencia arquitectónica, uno de estos ámbitos son los Barrios. En nuestro primer número “Manifiesto” ya se presentaba una sección -mayoritaria- en la que se desarrollaba, mediante un esquema editorial, una reflexión sobre las generalidades alrededor del territorio “Barrios”. Lo que translucía de nuestro interés era la detección de singularidades; Las actividades sociales o comerciales, los órdenes económicos o de clase, el paisaje urbano, densidad, flujos de tráfico, turismo o incluso la imagen corporativa forman el carácter de un “Barrio”, pero las singularidades lo acaban por determinar e incluso por representar.

La detección y elección de un lugar con gran fuerza en sus singularidades determina la elección de TETUÁN como objetivo para este número. Una lengua urbana de algo más de dos kilómetros de largo por la mitad de ancho, en cuyos bordes contrapuestos se encuentran lo económico de la Milla de oro de La Castellana y el curvilíneo Paseo de la Dirección. Todo el ensanche ordenado de la segunda mitad del siglo XX frente a las áreas de orden pueblerino resultado del aluvión migratorio de finales del XIX que construyeron como oficio gran parte del Madrid del siglo XX. En cómo se encuentran estas dos realidades, en la detección de las “singularidades” que son el resultado de esta fricción urbana, de cómo se ocupa y cómo cambia social y comercialmente el barrio, en cómo convierten en “genéricas” sus auténticas realidades, en dónde las fallas urbanas se encuentran, en los lenguajes constructivos, en las cosméticas migrantes, ahí es donde está nuestro interés por TETUÁN.

Una vez decidido el laboratorio acudimos a un editor, a un externo que desde la proximidad dispusiera en un display las historias, realidades e intereses que construyen la amalgama TETUÁN. Las “singularidades” aparecieron de forma física aparente, desde lo “corporate” en la línea Orense-Plaza de Castilla hasta las alineaciones desalineadas en diferentes profundidades y en distintos tramos de una misma calle. Cuatro plazas, dos nodos de circulación –Cuatro Caminos y Castilla y dos condensadores urbanos –AZCA y Remonta- certifican un barrio; las dos primeras al principio y final de su eje físico -que no real- vertebrador, las otras dos a izquierda y derecha del mismo eje como si ideológicamente quisiéramos hablar de gravedad social o económica.

Las desalineaciones, en efecto, son la singularidad. Creando ese paisaje de medianeras que se extiende hacia arriba en una ciudad que todavía tiene distintas alturas de cumbreras, son el resultado de una intención normativa que lucha por homogeneizar lo que la fuerza del capital, de la ciudad moderna, empuja desde la Castellana contra la falla, que desde el norte trae la energía de lo informe y de la necesidad. Además de lo físico está lo personal: en menos de cinco minutos pasamos de lo elitista comercial a las peluquerías dominicanas, de la burguesía de Capitán Haya al colorido caribeño de Alvarado.

La Realidad: Lo sustancial: “Sí, yo creo que cuando hablamos de lo de Tetuán, con ese lado Corporate o Institucional que está más cerca de la Castellana y el que corresponde a las antiguas viviendas del barrio, al nacimiento del barrio, lo que habría que decir es que los dos parecen tener el mismo tipo de arranque; que es esta cuestión de edificios desalineados, que no tienen una condición de fachada o de alineación y que además produce esos encuentros entre edificios que tienen medianeras o condición de ser medianeras. Si lo analizamos así, incluso los del Corporate, muchos de ellos tienen condición de ser medianeras.” “En el Corporate también hay situaciones muy raras, de repente una torre así y otra asá, en tangente. Por ejemplo la de Gutiérrez Soto y la de García Benito que decís estar así como…Sí, que se van dando la espalda uno a otro…Sí una situación “Tetuanera”. “Por eso te digo, que lo que nosotros proponemos es esta condición. Y luego, que tipológicamente se trabajan unos espacios interiores que tienen una condición extensiva como pequeñas naves industriales, edificios de oficinas, edificios extensivos, incluso las viviendas y que… tiene una condición también como no monumental, quieren ser neutros esos edificios en las fachadas.” “Las viviendas son como neutras, o sea son interesantes –también los de oficinas- pero no son los que tienen más condición monumental, sino que esos se encuentran en Chamartín; no están en Tetuán. Es decir, que el lado derecho de la Castellana tiene esa condición monumental, y el lado izquierdo no”.

El Formato: Un chat puede ser un vinculo para recibir opiniones y realidades: “En una conversación, como Hans Ulrich Obrist, en el libro de Migrations, empezó a publicar conversaciones por email, fue el primero que lo hizo”. El Contexto: Una foto explica realidades paradigmáticas: “La foto del barrio de Tetuán, al fondo las Torres KIO, ¿las cuatro torres?, esa foto es perfecta. Es un poco como la foto de la Casa de la Música de Oporto apareciendo por detrás del barrio, dan ganas de hacer una postal y repartirla con el número”. El Titulo: Define el interés: “Pero yo no pondría Medianeras, yo pondría Desalineaciones. Es mucho mejor que Medianeras. Imagínate la secuencia, Manifiesto, Desalineaciones, y el siguiente número puede ser Islas, o Atolón. Pero además

Atolón con dos eles, ATOLLÓN”.

 

SINGULARITIES

The magazine has a subtitle and also a focal point of interest: the definition of settings which generalize the characteristics that draw upon the architectural experience. One of these settings is the “neighbourhood”. Our first issue “Manifiesto” presented a major section in which we studied and reflected on generalities around the territory “neighbourhood” through an editorial diagram – what our interest revealed was the detection of singularities. The social and commercial activities, economic or class order, urban landscape, density, traffic flows, tourism or even the corporate image make up the character of each “neighbourhood”, but its singularities are the ones to determine and represent it.

The detection and choice of a place with strong singularities determines the choice of TETUÁN as an objective for this issue. A urban spit over two kilometres long by half its length wide, whose opposing borders are the Golden Mille of La Castellana and the curvilinear Paseo de la Dirección – the organized expansion district from the second half of the XX century in contrast to the town-like areas resulting from the migration flood from the late XIX century that shaped up great part of the XX century Madrid. On how these two realities are presented, on the detection of “singularities” resulting from this urban friction, how it treats and changes the neighbourhood’s social and commercial spheres, how it turns its realities into “generic", on where the urban faults converge, on the constructive languages, on the migrant cosmetics, there is where our interest for TETUÁN lies.

Once we had chosen our laboratory, we resorted to an editor, an external element which displayedfrom the proximity the stories, realities and interests that build up the melting-pot of TETUÁN. Its “singularities” appeared in a physical and obvious way, from the “corporate” in the Orense-Plaza de Castilla axis, to the misaligned arrangement in the different depths and sections along a given street. Four squares, two traffic hubs –Cuatro Caminos and Castilla– and two urban condensers –AZCA and Remonta– certify the neighbourhood. The first ones to the beginning and end of its physical (but not real) backbone, and the second ones to the left and right of the same axis, as if we were ideologically talking about social or economic gravity.

Misalignments are actually singularities, creating a landscape made up by party-walls spreading upwards in a city that still conserves many ridge heights. They are the result of a normative intent fighting for homogenizing what the power of capital, of the modern city, pushes from La Castellana towards the fault, which brings the energy of the shapeless and the need from the north. Besides the physical aspects, we find personal ones: in less than five minutes we go from the commercial elitism to the Dominican hair salons, from the bourgeoisie of Capitán Haya street to the Caribbean palette of Alvarado.

The Reality: the substance: “Yes, I believe when we talk about Tetuán there’s a “corporate” or institutional side closer to La Castellana and the one corresponding to the old housings, to the neighbourhood’s origins. What is worth mentioning that both of them have the same kind of beginning, which is the thing about misaligned buildings which don’t have a nature of façade or of arrangement and which produce the convergence of buildings with party walls or possibleparty walls. If we consider it this way, even the “corporate” buildings have the nature of being party walls. We also find estrange situations in the corporate side, tangent towers, one this way and one the other way around… as for instance the ones of Gutiérrez Soto and García Benito which are somehow… Yes, with their backs to each other… A “Tetuanese” situation”.

“That’s why I say that what we propose is this condition, and then, the idea of working typologically in the internal spaces with an extensive nature, such as small industrial warehouses, office buildings, extensive buildings and even housings and that… they have a non-monumental nature, they want to be neutral regarding its facades. The housings are neutral, they are interesting –also the office blocks– but they don’t have a monumental condition, those are found in Chamartín, not in Tetuán. That is, the right side of La Castellana has this monumental nature and the left side doesn’t”.

The Format: a chat can be a link to gather opinions and realities: “In a conversation, as Hans Ulrich Obrist in his book Migrations where he published e-mail conversations, he was the first one to do it”.

The Context: a picture explains paradigmatic realities: “The photo of Tetuán with the KIO Towers –the four towers?– in the background, that one is perfect. It’s somehow like the photo of the Casa da Música in Oporto emerging behind the neighbourhood. It feels like making a postcard and giving it out with the issue”.

The Title: it defines the interest: “I wouldn’t choose “Medianeras” (party walls), I’d go for “Desalineaciones” (misalignments). It is way better than “Medianeras”. Just imagine the sequence: Manifiesto, Desalineaciones, and the next number can be Islas (islands) or Atolón (atoll). But Atolón with double “l”, ATOLLÓN”.

Tetuán está en un momento decisivo

Gentrificación y tugurización son dos términos antitéticos que responden a un mismo fenómeno: la sustitución de un tejido social por otro. La gentrificación expresa un cambio de menos a más (en términos socioeconómicos) e implica, por lo general, el éxodo de los grupos vulnerables que residían en un barrio y su reemplazo por un segmento social económicamente superior. Por el contrario, la tugurización habla del proceso inverso, y supone ir de más a menos. Esto conlleva la desaparición de los grupos preexistentes (clases medias, por lo general), que abandonan su espacio para pasar a ser ocupado por clases sociales pobres e incluso marginales. Como es evidente, las implicaciones de ambas dinámicas no se limitan a afectar solo al tejido socioeconómico de la ciudad ya que, cuando tienen lugar, también alteran el espacio público y las edificaciones, ocasionando, en sus expresiones más radicales, profundas transformaciones que van desde la completa desaparición de tejidos y usos tradicionales hasta la degradación ambiental y arquitectónica más absoluta. Al tratarse de opuestos, la gentrificación y la tugurización suelen producirse en ciudades distintas o en sectores diferentes de la misma ciudad, sin embargo, ocasionalmente, se da la extraña circunstancia de coexistir en un mismo lugar. Este es el caso del distrito madrileño de Tetuán, en especial, de los barrios situados al oeste de Bravo Murillo.

Alejados del principal eje de desarrollo de Madrid, la Castellana, estos barrios de condición trabajadora, caótica y vital permanecieron al margen del primer proceso modernizador del norte de la ciudad. Al llegar la democracia se buscó subsanar algunos de sus muchos déficits urbanísticos. Para ello se impulsaron varias operaciones estructurantes de calado como la apertura de dos grandes ejes (C/Marques de Viana y Av. de Asturias), la generación de nuevos espacios públicos (Pza. de la Remonta) o la creación de un parque equipado en su borde. Sin embargo, a pesar de la voluntad pública por llevar la iniciativa de su transformación, la reciente evolución de estos barrios ha estado condicionada, sobre todo, por otros dos vectores: primero, la demanda de jóvenes con recursos que desean vivir junto al centro neurálgico de la capital que ha generado una actividad inmobiliaria de bajo valor añadido que se limita a sustituir edificaciones y cuyo única aportación es sacar provecho de las inmejorables accesibilidad y localización; y segundo; por la necesidad de alojamiento de una creciente población de escasos medios (principalmente inmigrantes) que trabaja por la zona y es presa del desmedido afán de lucro de los arrendadores de las numerosas infraviviendas existentes en el área. La nueva ola de desarrollo urbano del norte de Madrid promete acentuar estas dinámicas, de forma que lo que hoy es una anomalía curiosa, que no “da demasiados problemas”, podría llegar a convertirse, como ha ocurrido en otros lugares, en un foco de tensiones y conflictividad. Para que esto no ocurra, es el momento de abordar una nueva y decidida actuación pública en estos barrios que acometa su regeneración de manera integral.

CARLOS F. LAHOZ

(Vicedecano COAM)

 

Tetuán is living a decisive moment

Gentrificacion and “tugurizacion” are two antithetic terms obeying to the same phenomenon: the substitution of a social fabric by another. Gentrification describes a change from less to more (socio-economically talking) and generally implies the exodus of the vulnerable groups residing in the neighbourhood and their substitution by an economically-superior social sector. On the contrary, tugurización (from tugurio: hovel) describes the opposite process and implies going from more to less. This entails the disappearance of the pre-existing groups –usually middle-class–, which abandon a space being occupied by poor or even marginal social sectors. Obviously, the implications of both dynamics don’t only affect the city’s socio-economical fabric, but, when they occur, they also modify the buildings and public spaces, entailing, through their more radical expressions, thorough transformations, including from the total disappearance of traditional uses and fabrics, to the absolute environmental and architectural degradation.

As opposites, gentrification and tugurización usually take place in different cities or different areas of the same city. However, the estrange circumstance of them coexisting in the same space is occasionally given. This is the case of Madrid’s district of Tetuán, especially of the neighbourhoods to the west of Bravo Murillo street.

Away from Madrid’s main development axis, la Castellana, these working-class, chaotic and lively neighbourhoods, were left aside the first modernising process undertook in the north of the city. With the arrival of democracy, the reparation of some of their many urban deficits was attempted. For that purpose, several major structural operations were promoted, as the opening of two large axes (Marqués de Viana and Av. de Asturias), the generation of new public spaces (Plaza de la Remonta) or the installation of an equipped park to the edge. However, despite the public will to carry out the transformation initiative, the recent development of these neighbourhoods has been conditioned, above all, by other two tendencies. First, the increasing demand of resourceful young people eager to live by the capital’s nerve centre, which has generated a low value-added real state activity, limited to substituting buildings, and whose only contribution is taking advantage of the area’s unbeatable accessibility and location. And second, the need fo accommodation of an increasing limited-means population (mainly immigrant) who works on the area and is prey to the excessive craving for profit of the lessors of the many substandard housings existing in the aera. Northern Madrid’s new wave of urban development will sure emphasize these dynamics, in a way that, what today is a curious anomaly, not giving “too many problems” for now, could become, as it has already happened in some other places, a flashpoint for conflict. For this not to happen, it’s time to tackle a new and decisive public intervention in the neighbourhoods so as to undertake their integral regeneration.

CARLOS F. LAHOZ

(Vice-dean COAM)

¿PARA QUÉ?

¿Para qué sirven los concursos de arquitectura? Salga este número de la revista ARQUITECTURA con el sincero deseo de poner sobre la mesa la utilidad de los concursos de arquitectura en el momento actual. Su sentido en el panorama descreído y postcrisis que vivimos. Tradicionalmente se trataba de hacer concursos para conseguir trabajo; para ganar dinero y para construir, o viceversa. ¿Qué panorama encontramos en la actualidad?

NOTAS CRÍTICAS

¿Qué significado tiene que muchos de los más interesantes concursos nunca se acaben llevando a buen término?

¿Por qué la inmensa mayoría de los concursos Europan, antaño termómetro de experimentación y emergencia juvenil, no solo jamás se construyan sino que ni si quiera son capaces de suscitar un debate más allá de la endogamia de los medios especializados? (y últimamente ni eso)

La perversión de la cultura del concurso se ha infiltrado hasta el en noble oficio de realizar proyectos fin de carrera. Los PFC se realizan hoy, con la lúgubre perspectiva de poco trabajo a la vista para el recién titulado, con el horizonte de poder destacar en un concurso de PFCs que alimente un CV. ¿Es esta la mejor forma de afrontar un trabajo de graduación? ¿Cómo afecta esto a la forma en la que el estudiante elabora un PFC?

¿Existe el lenguaje de los concursos? Parafraseando a Alejandro de la Sota, ¿por qué los concursos de arquitectura siempre tuvieron aspecto de concursos de arquitectura? ¿Existe la sección tipo, render-tipo, diagrama tipo o axonometría tipo cuya contemplación nos lleva automáticamente al entendimiento del “modo concurso”, con todos sus clichés, previsibilidad y glamour asociado?

EL CONCURSO ESPAÑOL

Podemos también preguntarnos por las particularidades que tiene, si es que las tiene, el “concurso en España”. En España el concurso es más de ideas que en el resto de Europa. Quizás por tener la sospecha de que jamás se construirá, o que se estrellará por el camino, el concurso español es más conceptual, mejor dibujado, más propositivo y más idealista que el de la media continental.

El concurso de arquitectura “europeo” se acerca más a un Proyecto Básico muy bien representado, a sabiendas que de ser el ganador, de inmediato pasara a su fase ejecutiva con poca mediación desde la idea original. Urgente y eficazmente. En España el concurso es tantas veces un salto con red, demostración desde luego de una actitud más quijotesca, al tiempo que descreída acerca de la utilidad real de los esfuerzos depositados.

LOS CONCURSOS DEL COAM

No obstante, y a la vista de los concursos aquí presentados, se vislumbran algunas señales de cambio, de desplazamiento del “paradigma concurso español”, quizás amparadas por el COAM en algunos de los casos que nos ocupan y que se presentan en estas páginas. Un desplazamiento en aras de la utilidad social, real, del concurso, de su des-encriptado, de la descodificación del consabido protocolo circular y endogámico tradicional en aras del rendimiento, o “performance” (rendimiento evaluable, verificable de forma factual), del esfuerzo concursal.

En muchos casos alejado de la belleza del resultado, del previsible “render” o de limitar al arquitecto a sus habituales tareas embellecedoras. Algunos ejemplos de concursos organizados por el COAM en los que el arquitecto reclama las atribuciones del mediador social, del diseñador industrial, o del ingeniero y el especialista consultor, apuntan a una dirección complementaria.

Así el concurso Remodelación de 11 plazas en la periferia de Madrid, cuyo proceso ejemplar, tras unas Bases particularizadas para cada uno de los casos y siempre alejadas de requerimientos generalistas, ha incorporado la voz de los futuros usuarios y habitantes de cada entorno para informar las propuestas arquitectónicas y eventualmente elegir las más adecuadas. Con resultados algunas de las veces alejados de previsiones estilísticas para acercarse a las necesidades reales, en crudo, de cada uno de los fragmentos urbanos que apuestan por resolver o mejorar. Algo parecido habría ocurrido, está ocurriendo, con el Concurso para la remodelación de la Plaza de España, en este caso además acercándose a protocolos ignotos para la arquitectura hasta el momento en cuanto a la gestión de la participación popular, con los riesgos y oportunidades que esto conlleva.

Así también con algún concurso “menor”, como puede ser el del Trofeo del Torneo de Golf Solidario, algo que podría resultar anecdótico dentro de los quehaceres de arquitecto tradicional, sino fuese por el trasfondo de ampliación del campo de actuación disciplinar del arquitecto, que se desplaza a reclamar terreno al diseñador industrial, y que se adivina tras esta iniciativa.

Y así, sin duda, en casos como el Concurso Inside Chueca, en el que la incorporación del arquitecto al diseño infraestructural, que resulta, por encima de otra cosa, en la producción de espacio público, by-passea, de nuevo, sus tradicionales atribuciones: el arquitecto pasando de ingeniero a urbanista en una verifificación real de las capacidades híbridas propias de nuestra formación. Arquitecto que llegado el caso se puede mover en el campo de la ingeniería pero con un trabajo cuyos resultados siempre se evaluarán como beneficios sociales plausibles (la mejora del espacio público de Chueca) más relacionados con la noción de carácter que con la de eficiencia técnica. Finalmente también, en este rápido recorrido sobre la ampliación del campo de trabajo del arquitecto, nos interesa señalar el Concurso para

la rehabilitación energética del edificio residencial en c/ San Pedro de Cardeña, como feliz caso prototípico de muchas preocupaciones futuras y actuales por intervenir no ya sobre el patrimonio histórico o sobre lo existente, sino sobre lo simplemente obsoleto, cotidiano y hasta vulgar o redundante en la ciudad que no obstante, o precisamente por ello, necesita una mirada inteligente

y estratégica desde la arquitectura. Una mirada capaz de trasformar la aparente convencionalidad en novedad, con propuestas evaluadas (y

en este caso esto nos parece revolucionario), no desde su belleza plástica sino casi exclusivamente desde las soluciones técnicas y la adecuación

y oportunidad de los sistemas y dispositivos de mejora propuestos. Y en muchos caso en contra de una posible belleza o armonía plástica... Un concurso por tanto que reclama con tozudez la utilidad del arquitecto como especialista o consultor, útil para otro arquitectos además de para la sociedad, y capaz, gracias a su habilidad técnica y mediadora, de insertarse con naturalidad en equipos multidisciplinares. Reflexión extrapolable a los Premios MatCoam, cuyos resultados nos permiten de nuevo mirar la arquitectura desposeída de sus virtudes plásticas o formales que, pese a tenerlas, se supeditan en este caso al interés de soluciones técnicas innovadoras llevadas a la práctica y evaluadas sobre el terreno; en casos reales.

Reclamar la labor del arquitecto como útil y contrarrestar la perdida de terreno de actuación disciplinar que nos acecha mediante la ampliación del campo de posible utilidad arquitectónica, solapándose al de otros técnicos en campos paralelos; Superar la cultura del concurso como algo estrictamente visual para evaluar los resultados de forma performativa, en base a la concreción y sentido técnico de sus soluciones; Mantenerse en la lucha de la justa puesta en práctica de tantos concursos inicialmente abusivos o incoherentes en sus condiciones y exigencias, y tantas veces re-encauzados por los Colegios de Arquitectos españoles; Establecer las mesas de negociación sobre las que debatir y elegir soluciones consensuadas que la sociedad puede reclamar como suyas desde la participación activa. No son pocas funciones para ser ejercidas en torno al tema “concursos” desde la plataforma colegial, lo que nos llevaría a preguntarnos de nuevo, ¿para qué sirven los concursos de arquitectura?

 

WHAT FOR?

What is the purpose of architecture competitions? This issue of RevistaArchitectura is released with the sincere will to lay on the table the usefulness of architecture competitions in the current time, its sense within the present post-crisis and incredulous scenario. Traditionally competitions were aimed at getting a job, at making money and at building, or vice versa. But what scenario do we find today?

CRITICAL ANALYSIS

What’s the point on not bringing off many of the most interesting competitions? Why is it that the vast majority of the Europan competitions, once the indicator of youth experimentation and emergence, are not only never built but they’re neither capable of arousing a discussion beyond the endogamy of specialised media?

(And lately not even that). The perversion of the competition culture has soaked even through the noble job of making final university projects. The projects are today made with the sad perspective of little work on the horizon for the new graduates, with the sight of being able to stand out in a competition of projects that boosts their CV. But, is that the best way to face a final university project?

To what extent does this alter the way students face their final projects? Is there such a thing as a competition language?

In Alejandro de la Sota’s words, why have architecture competitions always looked like architecture competitions? Is there a section type, a render type, a diagram type or an axonometry type whose presence automatically leads to the understanding of the “competition mode” with all its associated clichés, predictability and glamour?

THE SPANISH COMPETITION

We can also wonder about the particularities, if any, of the “Spanish competition”. Competitions in Spain are more about ideas than in the rest of Europe. Maybe because there’s the suspicion that the project will never get built, or it will explode along the way, Spanish competitions are more conceptual, more purposeful, more idealistic and better outlined than the average in Europe. European architecture competitions are something closer to a very well presented Basic ProJect, knowing full well that in case of winning, it will immediately go into its executive phase with no many modifications from the original idea, urgently and effectively. In Spain, competitions are many times a somersault, a demonstration of a quixotic attitude, and at the same time incredulous, towards the real utility of the efforts made.

THE COAM COMPETITIONS

Nevertheless, in view of the competitions hereby presented, there’s a glimpse of some signs of change, of moving forward from the “Spanish competition paradigm”, maybe protected by the COAM in some of the cases presented in these pages. A step in the name of the real and social utility of the competition, of the decryption and decoding of its well-known and endogamous traditional circular protocol for the sake of the efficiency or performance (calculable and actual verifiable performance) of the competitin effort. In many cases away from the beauty of the result, from the predictable renders or from limiting the architect to its usual beautifying duties. Some examples of competitions held by the COAM in which the architect claimed the responsibilities of the social mediator, the industrial designer, the engineer and the consultant, point at a new direction.

This happens in the competition for the renewal of 11 squares in the outskirts of Madrid, whose exemplary process, with particular conditions set for each of the cases and always away from the general requirements, has incorporated the voices of the future users and residents in order to inform about the architectural proposals and eventually choosing the most appropriate ones – with results sometimes different from the stylistic predictions to come closer to the real needs, in the raw, of the urban spaces meant to improve or resolve.

Something similar would happen, and is happening, with the competition for the remodelling of Plaza de España. In this case, it’s embracing protocols so far unknown to architecture, regarding the management of the public involvement, with the risks and opportunities it implies. It happens in a “minor” competition as the one regarding the trophy for the Charity Golf Tournament, something that may seem incidental regarding the duties of the traditional architects, if it wasn’t for its background – the opening of the architects’ disciplinary areas of activity, who move forward to gain ground in the industrial design, which is discerned in this initiative.

And it happens, no doubt, in the competition Inside Chueca, in which the incorporation of the architects to the infrastructural design which results, above all, in the production of public space, bypasses again their traditional responsibilities

– architects go from engineers to urban planners, confirming the hybrid abilities inherent to our training.

When it comes to it, the architect can work in the engineering field but his results will always be assessed as plausible social benefits (the improvement of Chueca’s public space) more related to the idea of character than to the one of technical efficiency.

At last, in this fast itinerary of the opening of the architect’s field of work, we must point out the competition for the energy efficient renovation of the residential building at San Pedro de Cardeña street, as a lucky type case of many of the current and future concerns about modifying not only the historical heritage or the existing elements, but the out-dated, quotidian and even tasteless or superfluous ones for the city, which, nevertheless, or just because of it, need an intelligent and strategic approach from architecture. An approach capable of transforming the apparent conventionality into novelty, with proposals assessed (and in this case, this is something revolutionary) not from their plastic beauty, but almost exclusively from the technical solutions and the adaptation and opportunities of the proposed improvement systems and devices – and, in many cases, in opposition to the feasible beauty of plastic harmony.

A competition that stubbornly claims the architect’s utility as a specialist or consultant, useful for other architects as well as for the society and able, thanks to their technical and mediating skills, to naturally integrate into a multidisciplinary team.

This reflection is translatable to the MatCoam Prize, whose results allow us to look at architecture deprived from its formal and plastic virtues that, in this case, are subject to the interests of the technical innovative solutions put into practice and assessed on the ground, in real cases. Demanding the architect’s work as useful and counteracting the loss of disciplinary field of action through the opening of the possible architectural utility field, overlapping other parallel technical fields; overcoming the competition culture as something strictly visual to assess

the results in a performative way, in accordance with the precision and technical sense of its solutions; maintaining the fight for the fair execution of initially abusive or incoherent tenders regarding their conditions and exigencies, many times re-guided by the architects professional associations; establishing the negotiating table for the discussion and acquisition of agreed solutions that the society can claim as their own from the active involvement.

These are quite a few functions to be applied by the association around the “competitions” subject – which leads us to wonder again, what is the purpose of architecture competitions?

EL MEJOR SISTEMA QUE EXISTE

¿Estará dado?

¿Buscará el jurado un arquitecto o un proyecto?

¿Optarán por una propuesta que demuestre solvencia o se atreverán a dar una oportunidad a la mejor respuesta?

¿Tiene sentido trabajar tanto para conseguir un trabajo?

¿Es sostenible desperdiciar lo producido por los equipos que no ganen?

Estas y otras preguntas, pensamientos que asaltan de manera recurrente la mente de multitud de arquitectos, demuestran que el concursodista mucho de ser un sistema ideal. No obstante, pensemos por un instante en algunas de las alternativas.

La contratación directa, por ejemplo, ¿sería más eficaz para cumplir con los criterios de transparencia y participación que deben regir todas las relacionesentre las administraciones y los ciudadanos? ¿Garantizaría mejor la igualdad de oportunidades y el derecho a la libre concurrencia? ¿Sería más efectiva a la hora de combatir el fraude y la corrupción? El sistema de subasta, por pensar en otro modelo considerado de “éxito”, ¿es la mejor forma de asegurar la calidad técnica y la creatividad necesarias para generar proyectos capaces de incidir positivamente en la vida de los usuarios y en el espacio público? ¿Cómo podrá enriquecer patrimonial, social y culturalmente un país un proyecto cuyo único mérito es haber sido el más barato?

Cuando se piensa dos veces, frente a otros modelos,el del concurso cobra todo su sentido. Por este motivo, el Colegio de Arquitectos de Madrid decidió fundar una oficina de apoyo a su convocatoria en el año 2003.

Tras 15 años de actividad, la OCAM se ha convertido en toda una referencia a nivel internacional en términos de promoción (presencia institucional, información gratuita

a convocantes, generación de pliegos tipo, edición de Libro blanco, etc.), gestión (más

200 concursos realizados) y vigilancia (infinidad de alegaciones y recursos presentados). Además,ha sidounos de los actores decisivos, sino el más determinante, en el cambio experimentado por Madrid en materia de concursos de arquitectura en los últimos años. Conviene recordar que de forma previa a su existencia apenas se convocaban concursos abiertos, los que había eran por invitación o restringidos y se prefería contratar con figuras internacionales que suscitar debate profesional y social sobre las actuaciones a realizar.

Se ha recorrido un largo camino, pero todavía queda mucho por hacer.

Debemos seguir perseverando en algunas de nuestras reclamaciones históricas. Debemos continuar combatiendo los disparatados niveles de solvencia y las exigencias desproporcionadas, así como los concursos en los que no se garanticen debidamente los criterios de confidencialidad y el anonimato. Debemos seguir defendiendo los jurados de expertos frente a las mesas de contratación. Los criterios técnicos y de calidad frente a la reducción de plazos y las bajas. Debemos denunciar las subastas porque denigran progresivamente nuestra profesión como servicio público y dejan fuera de oportunidad tanto a grandes como pequeños.

También es necesario comenzar a trabajar con intensidad en otros campos como es el mundo privado, buscando con ello, una vez más, el beneficio de ambas partes, empresas y arquitectos. Para las primeras, el concurso puede significar un modo de obtener resultados de mayor calidad y eficacia, diferenciarse y prestigiar sus marcas y productos

y abrirse a nuevas ideas y necesidades latentes en la sociedad. Mientras que para los arquitectos que ya concursan en este ámbito, el que se promuevan y difundan las mejoras prácticas al tiempo en que se hacelabor de seguimiento de las iniciativas en marcha, es la mejor garantía, quizá la única, de que puedan desarrollar su trabajo en condiciones dignas.

El procedimiento del concurso no es perfecto, pero a pesar de tener multitud de aspectos discutibles, por dura e injusta que sea la competencia entre compañeros para acceder a un encargo, este sistema es, como la democracia, el menos malo de todos los conocidos, lo que lo convierte de forma automática en el mejor que existe.

Carlos F. Lahoz Palacio V. D. COAM

INTRODUCCION:

Entendemos la oportunidad del concurso para la Revista ARQUITECTURA como la de recuperar su papel aglutinador de intereses y trabajos de todos los Colegidos madrileños frente a derivas endogámicas o autorreferenciales. Una revista a la que todos tendrán acceso, en la que todos podrán publicar, y en la que solo los colegiados podrán escribir. La revista de los colegiados.

Valoramos la oportunidad de producir una revista cuyo único tema sea recurrentemente la ciudad de Madrid, donde en su complejidad y multipolaridad podamos encontrar todos los temas, afinando la mirada a través de la riqueza de instrumentos de análisis y redescripcion al alcance de la arquitectura. Una revista que hará de la ciudad de Madrid un mundo, real e imaginario, sobre el que proyectar sucesivos mapas del tesoro. Todos los temas están en Madrid.

Detectamos la oportunidad de hacer confluir sinérgicamente los esfuerzos editoriales papel – web, hasta ahora siempre descoordinados, proponiendo un concepto común de contenido y presentación para ambos formatos, economizando esfuerzos e intensificando el resultado. Una revista única en dos soportes, con un diseño y maquetación sofisticado por sencillo y directo, ambivalente en el mundo virtual y en el mundo físico. Revista papel = revista web.

Inventaremos la oportunidad de trasformar la “Revista Arquitectura” en una suerte de fanzine de arquitectura: debido a la preminencia que se supone va a ir tomando progresivamente la publicación digital de la revista, ha dejado de tener sentido insistir en una edición singular en papel “glossy”, proporcionalmente cara y de escaso alcance. En cambio, una revista “de guerrilla”, de carácter casi artesanal, barata, fácil de reproducir, casi desechable y que anteponga contenido sobre continente. Revista como objeto de consumo cotidiano.

Intuimos la oportunidad de volver a hacer una revista de utilidad social que alcance al gran público, no solo a los arquitectos. Para ello, daremos forma a una revista cuyo contenido equilibre lo disciplinar y lo periférico, volviendo a hacer a la arquitectura una preocupación cotidiana. Al mismo tiempo simplificaremos y abarataremos la producción de la revista con el objetivo de incrementar la periodicidad de la tirada sobre la prevista por el COAM. Una revista ágil, de producción instantánea, fácil de conseguir, fácil de usar. Revista rápida y omnipresente.

MANIFIESTO:

0.- La “Revista arquitectura” como realidad Transversal de los Arquitectos de Madrid.

1.- La “Revista Arquitectura” debe de crear un discurso para posicionar a la arquitectura en el espacio del interés y no de la apariencia, en el lugar en que la profesión no es una elite sino una necesidad. En un momento en el que vivimos la confortabilidad de la apariencia –el mármol y lo categórico- frente a lo incordiante de la presencia –las ideas y sus inseguridades-. Se venden muchos más metros cuadrados por los acabados que por su propuesta arquitectónica, se vende más papel cuché en revistas aparentes que ideas embaladas.

La apariencia se evalúa ella misma, la presencia nos evalúa: Llevamos la apariencia bajo el brazo y nos convertimos en eso aunque interiormente esté vacía de contenido, es incontestable en cuanto a lo general. Lo particular, lo propio tiene que ver con nuestras ideas y como las argumentamos, es la presencia, origen de la controversia, del intercambio el ring donde se confronta la inteligencia.

El Fanzine es una idea embalada en un cuerpo que nos habla de lo ágil, lo próximo y lo esencial, en donde los contenidos fluyen en tiempo real. Lo importante es el contenido aunque la idea también está en el contenedor, el mármol o el alicatado son el resultante de una experiencia espacial no de un “status”. Se trata de generar una “Revista Arquitectura” en el que su diseño y sus contenidos conviertan cada número en un objeto de coleccionismo.

2.- La “Revista Arquitectura” se adaptará en su tirada a la realidad que significa interesar al mayor número de colegiados y obligaciones institucionales y se hará posible tanto en su versión impresa como en su acceso web, para esto compatibilizará un diseño adecuado a los dos formatos sin pérdida de la identidad que el formato físico debe liderar.

La “Revista Arquitectura” será ágil en todos los sentidos; la versión impresa no solo no pesara ayudando a su transporte y lectura sino que pretende aumentar su periodicidad respecto a anteriores, generando más contenidos y fluidez entre los números, de tal forma que asociemos la “Revista arquitectura” a un flujo constante y en permanente update.

3.- La “Revista Arquitectura” viene respaldada por una heterogénea red de colaboradores en campos que complementan la Arquitectura y que es necesario revelar, registrar y amplificar en el amplio panorama cultural de Madrid, inventariarlo y acercarlo como elemento clarificador de intereses tangenciales a lo arquitectónico: Música y Poesía, Gastronomía y Moda, Política y Tendencias, Web y Redes, Edición y Publicación, Arte y Cerámica, Obituario y Futuro, Sociedad y Deportes, Técnicas…. La “Revista Arquitectura” será un foro de opinión e información.

4.- La “Revista Arquitectura” estará abierta a todo arquitecto colegiado con un único lugar afín, Madrid. Su identidad interactiva posibilitará una relación biunívoca entre ella y los colegiados en publicaciones de proyectos, artículos u opiniones, tejiendo una red de contenidos amplia y abierta a todos.

5.- La “Revista Arquitectura” no es un producto precocinado, pertenece al mundo de lo artesanal, cada número pondrá en práctica un desafío por ser original en la realización y la gestión de contenidos, los números se parecerán en su genética no en su repetición, la autoedición posibilita tener conocimiento en tiempo real de todo el contenido y de su forma exacta en cada número. El legado en cuanto a presentaciones, modelo de revista o incluso tipografías de la “Revista Arquitectura” nos compromete con un modelo próximo en los contenidos y cercano a los lectores y paradigma de su histórico. Una revista para Arquitectos realizada enteramente por arquitectos en todas sus fases y que reflejará una genuina manera de comunicar, el grupo editor llevará directamente la gestión y selección de contenidos, el diseño grafico y lo editorial. La sofisticación no es deudora del lujo pertenece al campo de lo artesanal.

6.- La “Revista Arquitectura” tiene la obligación de ser una revista democrática dirigida a todas las Arquitectas y Arquitectos colegiados de Madrid, con todas sus idiosincrasias contenidas, desde los más jóvenes a los Eméritos, desde los profesionalistas a los Académicos. Lo intemporal arquitectónico es mucho más importante que lo inmediato anecdótico. El equipo editorial emulará la realidad de la profesión integrando contenidos y pensamiento así como realidades u oportunidades de carácter ageneracional, en la formación del equipo está el interés por borrar jerarquías o intereses generacionales, el interés está en la diversidad y la multitud de intereses y en como sentirnos cada uno reconocidos en nuestros intereses, el diseño de la revista anima a encontrar una manera de mirar propia en la cual encontremos lo próximo, una vez encontrado será así en todos los números: el código de lo afín.

7.- La “Revista Arquitectura” será un monográfico en sí misma, en cada número: Concursos, proyectos, artículos, investigación, etc.…, se irán hibridando en cada revista de tal forma que al final del periodo editorial cada uno de esos cuadernillos formaran un monográfico especifico de la historia de la revista, se generará un índice histórico de la “Revista Arquitectura” como compromiso editorial con el Colegio, un repaso al archivo histórico que ayudará en la creación de un número Antológico. En el conjunto esta “todo” y en cada uno “lo particular”, el conjunto de números será en sí mismo un Monográfico.

El compromiso del equipo Editor en la investigación y recuperación del archivo de la revista desvelará su legado y patrimonio.

8.- La “Revista Arquitectura” en su diseño y enmaquetación quiere establecer un compromiso con lo culto, lo intelectual y lo histórico, nada es anecdótico es fruto de las personas que enviarán o presentarán sus intenciones, proyectos o pensamientos es precisamente por esto que esa historia la contaremos desde el mejor formato grafico: Nadie pareció darse cuenta como cuenta David Hockney que desde el abandono de la pintura al fresco –la sagrada familia es un buen ejemplo- durante los siglos posteriores en occidente tanto la pintura de caballete como la fotografía no pudieron incorporar el sentido del tiempo en sus realizaciones, que los cubistas lo intentaran ingenuamente no es óbice para reconocer que en la pintura china llevaban siglos incorporándolo de forma tan natural como todos aquellos rollos de pintura china que nos cuentan historias tan domesticas como la siega y la posterior fabricación del pan incorporando todos los protagonistas en un relato temporal.

Una sola columna recorrerá cada una de las páginas cambiando de tamaño y de cuerpo utilizando solo el tiempo narrativo como gradiente, este diseño además permitirá leer la revista del mismo modo en “scroll” a lo largo de la red. La Web de la revista se irá llenando de contenidos en tiempo real, un “making off” informará al instante de lo que suceda o sucederá en el número en producción.

10.- La “Revista Arquitectura” tiene una tipografía propia que es el resultado de “lo histórico” de su diseño. Si algo nos anima la observación interesada y cronológica de todos sus números no es la uniformidad de su formato es la riqueza de cada una de las tipografías asociadas a cada esfuerzo editorial

Cada Sección irá acompañada por una tipografía propia, desde las más nostálgicamente antiguas hasta las más recordadas modernas, así se explicará en cada número para recordar a los editores y creadores de la propia historia de la revista. En las secciones de creación propia el nuevo equipo editorial propondrá su propia firma tipográfica.

El contar la historia de la revista es sacar a la luz su legado.

9.- La “Revista Arquitectura” se estructurará alrededor de secciones reconocibles por su información número a número: Radar, Highlights, LABs, Desplazamientos, Suburbials, Invariantes, Editorial, Infiltrados y Técnicas. Nueve secciones fijas y estables en cada número configurando la serie de “9 Monográficos por Fascículo” que se irán entregando periódicamente con cada nuevo número, un recorrido asimétrico y transversal de lo que orbita alrededor de la arquitectura y de ella misma.

10.- La “Revista Arquitectura” ha sido durante años altavoz internacional de la arquitectura Española, ahora tiene la oportunidad y pensamos que la obligación de también presentar y representar una oportunidad para aquella realidad arquitectónica que se halla esparcida por el espacio internacional de origen madrileño. En las distintas secciones irán apareciendo tanto artículos, reportajes, proyectos o presencias de arquitectas de origen madrileño. El equipo Editorial se compromete a establecer conexiones académicas y editoriales con instituciones, universidades y otras publicaciones arquitectónicas o culturales internacionales con el fin de propagar y ampliar la presencia de la “Revista Arquitectura” como contenedor cultural de vocación internacional. No solo la propia distribución física de la revista debe implementar decisiones para que se produzca esta internalización, el diseño para dispositivos digitales y la propia revista totalmente traducida al inglés deberá facilitar que tanto los contenidos como los acuerdos derivados de la publicación de artículos en revistas indexadas internacionales amplíe el campo de acción en la internalización, si la revista consigue acuerdos para intercambios de artículos con otras daremos la oportunidad a los colegiados de proyección internacional.

11.- En la “Revista Arquitectura” Radar hablará y contara todo aquello que tenga que ver con opinión, tanto textos, cartas al director, artículos de opinión o colaboraciones. Todas las opiniones de los colegiados interesan, el crear foros de argumentaciones, cestas en donde recoger incertidumbres o dudas no solo sobre la práctica sino sobre reglamentaciones o proposiciones de mejoras en el desarrollo colegial, urbano o exclusivamente profesional, las incertidumbres se convertirán en propuestas.

12.- La sección Highlights representa e identifica la producción arquitectónica; ya sean proyectos gráficos, construidos, concursos. Incluirá textos de teoría y critica, es sin duda la sección más grafica de la revista. Estarán geolocalizados los proyectos o instalaciones en un mapa de Madrid para poder ser accesibles físicamente, se publicaran todos los proyectos que envíen los colegiados en una suerte de tornillo sin fin que nos contará la actividad profesional desde la más puramente profesional a la experimental, desde lo ingenuo de lo primerizo hasta lo añejo de lo maduro. En esta sección aparecerán publicados los concursos de la OCAM, organizando la propia revista ayudada por la oficina de concursos de concursos virtuales en cada número con premios a los ganadores como resultado de contactos con administraciones o desarrollando estrategias a futuro. Highights será entonces un recorrido por lo proyectado o construido por Arquitectos Colegiados en el periodo entre número y número.

13.- La “Revista Arquitectura” tiene un patrimonio en lo investigador que es su condición de Anexada, su evolución en este campo es un desafío como también la lectura de este hecho: El publicar artículos en revistas indexadas es un valor seguro no solo como requisito para leer una Tesis doctoral sino para la evaluación ANECA tanto en el avance de Acreditaciones como en la obtención de Sexenios. En LABs avanzaremos en posicionar a la “Revista Arquitectura” en el campo de la indexación como en la determinación de la publicación de artículos de investigación: Solo podrán publicar arquitectos colegiados de tal forma que el privilegio de publicar en una revista indexada se vuelque hacia aquellos que la mantienen que no son otros que los colegiados.

Respecto al índice de impacto por conseguir, esto es un objetivo de equipo Editorial: El índice o factor de impacto, se calcula generalmente con base a un periodo de dos años y depende directamente de dos factores: el número de artículos publicados en la revista durante ese periodo y el número de veces que los artículos publicados en la misma son citados por las publicaciones a las que se les da seguimiento en el año siguiente. Para ello es importante que la revista se posicione y ocupe una posición relevante en catálogos y listados de índices como: el “Subject Category Listing” del “Journal Citatión Reports” en las categorías de: “Science Citation Index”, “Social Science Citation Index”, y “Arts and HumanitiesCitation Index”, y también entre otros en el “Avery Index to Architectural Periodicals” de la AveryLibrary - Columbia University y el “ Architectural Publication Index” del Royal Institute of British Architects. En este último índice del RIBA, aparecen las siguientes revistas españolas: “a+t”. Revista independiente de Arquitectura + Tecnología, “A&V”. Monografías. “El Croquis”, “Quaderns” del Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña, “ViA arquitectura” del Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana y “2G” Revista Internacional de Arquitectura.

La Revisión de temas se hará por expertos Colegiados pertenecientes a un Comité Científico, un grupo de revisores anónimo e independiente mediante el sistema doble ciego “por pares” en el que entre otros aspectos se considerarán conceptos como: que el material sea inédito, la precisión del resumen, la utilidad de las palabras clave, la claridad de los objetivos y de las conclusiones, el rigor científico y la metodología, la originalidad, la claridad de la expresión y la utilidad, precisión y conocimiento de la bibliografía y las notas incluidas.

También podrán aparecer en esta sección reportajes sobre estudios profesionales en donde se presente como es su espacio físico, su historia, sus ideas, realidad o colaboradores.

14.- En Desplazamientos la “Revista Arquitectura” nos hablará no solo del patrimonio arquitectónico de los diferentes barrios o distritos de la Comunidad, también de su historia, urbanismos, de sus arquitectos, planes a futuro, curiosidades, acciones o instalaciones, de sus invariantes que los hacen distintos. En cada número de la revista se registrará un barrio.

15.- Suburbials nos cuenta dentro de la “Revista Arquitectura” las actividades periféricas de las que la Arquitectura se vale y participa. Es una sección rápida, inmediata casi en tiempo real en la que la Realidad Aumentada jugará un papel trascendente y que la revista nos ayudará a aprehender, desde la Moda hasta el Teatro pasando por la Fotografía o Gastronomía, un electo de jovencísimos reporteros pero de reconocido prestigio nos adelantarán, avanzarán y presentarán nombres, lugares e intervenciones ineludibles en la órbita arquitectónica.

16.- En el conjunto de números de la “Revista Arquitectura” encontramos a menudos proyectos y arquitecturas anónimas o desaparecidas de la memoria, incluso nombres de arquitectos absortos en el tiempo. Cuando paseamos por nuestra ciudad o comunidad encontramos urbanismos, edificios, jardines, arte público o detalles arquitectónicos de los últimos cien años que nos atraen como imanes hacia el ¿Quién fue?. La sección Invariantes tiene como objeto la recuperación de estas arqueologías del tiempo, sean conocidas o no, la recuperación del patrimonio creativo es una responsabilidad y no solo para la producción de catálogos sino para la recuperación y redención de muchos, para la discusión sobre modelos o decisiones que han creado el paisaje testimonial de nuestra profesión.

17.- La “Revista Arquitectura” necesita un Editorial que la sitúe en su propia voluntad, esta sección será una reflexión sobre el contenido del número visto en su conjunto, explicará el significado del acrónimo que dará nombre a cada número de la revista en cuestión y su relación con el contenido. No tienen voluntad de ser opinión, solo información sobre lo que figura en el interior. La argumentación como representación de lo crítico en donde las ideas se explican no desde lo individual sino desde lo general del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.

18.- En Infiltrados nos encontramos con una sección que propone ficciones para poner revelar intereses de nuestra ciudad, serán elucubraciones que se presentan como reales siendo en realidad ficciones pero emulando futuros de interés. Esta sección no tendrá ni una presencia ni una apariencia concreta se irá situando a lo largo de la revista para generar paisajes de emoción e incertidumbres necesarios para administrar la atención y el seguimiento de la propia revista. Temas alrededor de redes Wifi, carril Bici, Mapa de Space Invaders o un futuro Plan General de Madrid forzarán cuestiones mediante la ficción de estas mismas.

19.- La “Revista Arquitectura” debe de convertirse en un espacio de interactuación, en el gestor cultural que recupere la condición profesional del arquitecto para convertirse en foro de discusión y reflexión, desde la que se promueven o se retrasmiten acciones y eventos físicos que sucedan a la par de la creación de sus números. Este papel como medio social de intercomunicación e interacción de nuestro colectivo debe de reivindicar su papel como Red que aglutine todo el contenido Arquitectónico del Colegio de arquitectos de Madrid.

20.- En Técnicas la “Revista Arquitectura” nos presentará dos realidades en una; la publicitaria corporativa y las materialidades, técnicas o procesos constructivos. Estas dos realidades se presentarán en un solo espacio en donde los arquitectos podamos encontrarlas como fichas dentro de un catalogo constructivo o solamente material, la forma de presentar e implementar la publicidad como recurso pero también como necesidad de compartir un camino en lo profesional será una firma identificativa de este proyecto. Contemplar la publicidad no como un incordio sino como un archivo profesional a dónde acudir.

21.- Para el Equipo de la “Revista Arquitectura Madrid” TODOS los temas están en Madrid.